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Chistes Buenos

Solo chistes buenos para los mas exigentes. Recopilacion de chistes buenos de la web. Los chistes largos buenos para los que les gustan los monologos.

00:00 el 23/06/2017

El cliente muy tiquismiquis

Un cliente muy tiquismiquis y exigente va al restaurante. Tras estudiarse la carta durante media hora, le dice al camarero: -Camarero, tome nota, por favor: para empezar, sírvame unos pimientos fritos, pero no demasiado; de segundo, un plato de pasta, no demasiado cocida; después un bistec a la plancha, ni demasiado hecho ni demasiado crudo; una ensalada con dos gotas de vinagre; una rodaja de piña con tres medias cucharaditas de azúcar; un café que no esté ni muy caliente ni muy frío; y para beber, agua... agua... El camarero lo interrumpe, sarcástico: -Señor, ¿con qué grado de humedad desea el agua?

18:00 el 21/06/2017

Las pulgas en el hotel

Un señor que está e viaje de negocios pasa la noche en un hotel. Al día siguiente nota una molesta picazón por todo el cuerpo. Y cuando llega a casa rascándose sin parar, descubre que está lleno de pulgas. Coge el teléfono hecho una furia, y llama al hotel donde había pernoctado. -¡Después de pasar la noche en su hotel -le reprocha al conserje- he llegado a casa con un montón de pulgas encima! -Ah, ¿ha sido usted? -le responde el conserje más bien molesto -¡Pues si hace el favor de devolvérnoslas!

18:00 el 17/06/2017

Rata boba en París

París. Una rata bastante boba que va caminando por la acera levanta la vista y ve unos burros revoloteando la Torre Eiffel. Sigue mirándolos sin dar crédito a lo que está viendo, hasta que al final se estampa contra una farola. Un poco más tarde se encuentra con otra rata que al verle el chichón le pregunta qué le ha pasado. -¡Había... había unos burros volando alrededor de la Torre Eiffel! -le cuenta muy excitada la primera rata. -¿Y qué tiene eso de raro? -le responde la otra-. ¡Seguramente tendrán el ido allí arriba!

21:00 el 08/06/2017

Los chistes en la selva y la tortuga

Los animales de la selva están aburridos porque allí nunca sucede nada. De modo que deciden organizar un concurso de chiste para pasar el rato. Solo hay un único juez, la tortuga: si la tortuga se ríe, el concursante pasará a la final. Si no, será expulsado para siempre de la selva. El primer concursante, un mono, explica un chiste sobre unas ratas bobas que arranca las carcajadas de todos los presentes... salvo de la tortuga. Y por tanto es expulsado. Después le toca al león, que explica un chiste de Jaimito. De nuevo todos se tronchan de risa salvo la tortuga, y el león es condenado al exilio. A continuación es el turno del elefante. Pero cuando está en mitad de su chiste, la tortuga empieza a desternillarse de risa, y al final exclama: -¡Ja, ja, ja, aquel de las ratas bobas era buenísimo!

18:00 el 04/06/2017

El sueño maravilloso

Por la mañana, una mujer se levanta de la cama, despierta a su marido y le dice: -Querido, he tenido un sueño maravilloso. He soñado que me regalabas un collar de diamantes por mi cumpleaños. ¿Qué crees que puede significar? -Lo sabrás el día de tu cumpleaños -le responde, enigmático, el marido. Llega el día del aniversario de la mujer, y el marido entra en casa con un paquete. La mujer, emocionada, se lo arranca de las manos, rasga el papel, abre la caja a toda prisa y en su interior encuentra... ¡un libro titulado El significado de los sueños!

04:00 el 03/06/2017

Un soldado en autobús

Un soldado viaja sentado en un autobús. En eso que sube un general. El soldado se pone en pie inmediatamente. El general le dice: -¡Puede sentarse de nuevo! Al cabo de un minuto el soldado se pone en pie de un salto. El general le dice: -Gracias, pero ya puede volver a sentarse. Al poco, el soldado vuelve a ponerse en pie una tercera vez. Y el general exclama: -¿Cómo tengo que decírselo? Haga el favor de sentarse, ¿me ha oído? Y el soldado, rojo como un tomate, le responde: -¡Pero, mi general, es que ya debería haberme bajado tres paradas atrás!

21:00 el 02/06/2017

El albañil pingüino

Una mañana cualquiera, un grupo de albañiles entra en la bar que siempre frecuentan. Entre ellos hay un pingüino, con su mono de trabajo, su capazo para el cemento, su cinturón de herramientas... Cuando terminan la jornada en la obra se reencuentran en el bar, y allí coinciden con el director de un circo que dice estar al borde de la ruina y que solo se salvaría si encontrase una atracción única, nunca vista. El dueño del bar le habla del pingüino albañil y se lo presenta. El director del circo, convencido de haber hallado la solución a sus problemas, le dice al pingüino: -¡Te ofrezco un trabajo fantástico! ¡Con el circo ganarás muchísimo dinero, verás mundo, te harás famoso...! -Todo eso está muy bien -le responde el pingüino-, pero lo que no acabo de entender es qué pinta un albañil en un circo...

21:00 el 30/05/2017

Miguelón Bujías en el circo

Redoble de tambor. El presentador anuncia: -¡Señores y señoras, a continuación, el mítico, el excepcional motorista Miguelón Bujías, les ofrecerá un espectáculo sin igual: conducirá una moto con los ojos vendados! Miguelón pasa a toda velocidad ante el público con los ojos vendados. El presentador vuelve: -Y ahora... ¡sin pies! Miguelón levanta los pies de los estribos y pasa como un rayo. Y de nuevo: -Ahora... ¡sin manos! De pronto se oye un gran porrazo. El presentador: -Y para terminar... ¡Miguelón sin dientes!

02:00 el 29/05/2017

Cómo evita a un tiburón

¿Cómo evitar a un tiburón? 1) No alejarse jamás de la zona de montaña. 2) Bañarse solo... ¡en la bañera de casa! 3) Embadurnarse de crema solar y revolcarse en la arena: los tiburones detestan las croquetas. 4) Frotarse todo el cuerpo con ajo: así, nuestra carne costará más de digerir. 5) Bañarse con una aleta de mentirijilllas atada a la espalda (de este modo lo confundiremos). 6) Meterse siempre en el agua con un amigo o amiga más fuerte que nosotros. 7) En cuanto aparezca gritar: ¡Puaj, puaj, que mal sabor tengo, soy incomestible! (¡Si cuela, cuela!)

04:00 el 27/05/2017

Indicaciones a Maestros Cantores

Un señor le pregunta a un transeúnte: -Disculpe, ¿podría indicarme cómo puedo ir a la calle de los Maestros Cantores? El transeúnte se queda pensativo y por fin dice: -Verá, es un poco complicado... tome la primera a la derecha, cuando llegue al semáforo vuelva a girar a la derecha, siga recto unos cincuenta metros, a continuación tome la segunda a la izquierda, cruce las tres arcadas, y cuando llegue a la estación suba por el puente; cuando llegue al monumento a la Concordia siga recto hacia delante hasta el río, y una vez en el muelle, ya puede aparcar el coche. -¿Qué coche quiere que aparque? -pregunta el otro-. ¡Pero si voy a pie! -¡Ah, entonces tendría que habérmelo dicho antes! ¡Es la primera calle a la izquierda!