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Chistes de animales

Chistes de animales cortos para pasar un rato divertido. Chistes de animales buenos para reir, votar, publicar y compartir con tus amigos.

Sofia el 29/11/2016

Los animales en el auto y el policía

Iban en un coche un gato, un gallo y un cerdo. De pronto chocan y el gato: -¡Miauto miauto! y el gallo: -¿Quiquiriquí le haga? Se acerca un policía y pregunta -¿Cuándo sucedió esto? Y el cerdo le responde: -¡Hoy hoy!
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ulises el 21/11/2016

El maestro en la plaza de toros

En la plaza de toros: -¡Déjenme solo! ¡Déjenme solo...! -Maestro, si está usted solo. -¡Y qué demonios hace ese toro ahí!
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ulises el 18/11/2016

Pepito quiere tener una mascota

Un día, Pepito fue al zoológico con su mamá y le pregunta: -¿Por qué no me compras un animal mamá? -le rogaba el niño. -No sabría cómo alimentarlo -contestó la madre. -Entonces cómprame uno de esos que están en las jaulas donde dice: Prohibido darles de comer.
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brian valdes el 16/11/2016

El chiste de los súper mosquitos

Había unos mosquitos que se creían superman. Los mosquitos picaban mucho a un señor, que un día se cansó de tanto que le picaban y los roció con insecticida. Cuando caían antes de morir gritaban: -¡Kriptonita!
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toroloco el 14/11/2016

Pepito en el zoo con su papá

Pepito parece divertirse muchísimo en el zoo, especialmente hoy que va con su padre. Mientras se encuentran frente a la jaula de los leones, un repentino gesto de preocupación aparece en su rostro. Su padre le pregunta qué le sucede: -Papá, me estaba preguntando si el león se escapara de la jaula y te devorase... ¿qué autobús tendría que coger yo para regresar a casa?
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toroloco el 14/11/2016

Pepito y su abuelo en el zoo

Pepito y su abuelo, que es un poco sordo, caminan por el zoológico. Se detienen delante de la jaula de la hiena. El vigilante está explicando a los visitantes que la hiena come cincuenta kilos de carne por semana. El abuelo se agacha hacia Pepito, para que éste le repita lo que ha dicho el vigilante. -La hiena ridens -sigue el vigilante-, tiene una característica particular: después de comer todo ese alimento, sólo evacúa una vez al mes. Nuevamente el abuelo quiere saber lo que está diciendo el vigilante, y Papito se lo explica. Entonces, el abuelo se queda un poco perplejo y, luego, salta: -Si esa maldita bestia come cincuenta kilos de carne a la semana y caga una sola vez, ¿me quiere explicar ese maldito vigilante qué hace a la hiena reir tanto?
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toroloco el 05/11/2016

Las hormonas de mono

Un hombre casi impotente se hace aplicar hormonas de mono de una forma intensiva. Obtiene éxito, y su señora da a luz un bebé. -¿Es niño o niña? -pregunta muy excitado el orgulloso padre. Y la enfermera le contesta: -Lamentamos no poder aún satisfacer su curiosidad. Ya lo haremos cuando la criatura se baje de la lámpara.
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ELIAS SALOMON CIFUENTES VARELA el 01/11/2016

El viejo toro y la llegada del nuevo

Los días de amor del viejo toro han terminado, desgraciadamente para él. Pero el buen granjero le permite quedarse en el prado con las vacas, a las cuales ya no puede servir. Se compra un toro más joven. El día de la llegada, viendo a su rival, el viejo toro empieza a cocear y a resoplar. -¡Estáte quieto! -le ordena el granjero-. ¡Eres ya demasiado viejo para esta clase de cosas! -Quizá -contesta el toro-, ¡pero, al menos, así podré demostrarle a ese jovencito que no soy una vaca!
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ELIAS SALOMON CIFUENTES VARELA el 01/11/2016

El cazador del bosque y su terrible experiencia

A un cazador de montaña le piden en un campamento nocturno que cuente su más terrorífica experiencia. -Me encontraba un día en medio de la espesura del bosque -empieza él de buena gana-. Iba pensando en mis asuntos, cuando, de golpe, un gigantesco oso grizly se plantó a mis espaldas. Me agarró con sus brazos robustos, y empezó a apretar hasta casi cortarme la respiración. La escopeta se me cayó de las manos, y el oso... ¡Podéis creerlo si queréis... Pero el oso se precipitó a coger el arma, y me apuntó con ella! -¿Y tú qué hiciste? -pregunta un joven curioso. -¿Qué podía hacer? -contesta el cazador suspirando-. ¡Me casé con sus hija!.
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ELIAS SALOMON CIFUENTES VARELA el 01/11/2016

El camello aguanta mucho sin beber

La caravana avanza lentamente por las ardientes arenas del desierto. Dos camellos se arrastran uno al lado del otro. Uno de ellos mira furtivamente a su alrededor y dice: -No me importa lo que diga la gente, ¡pero yo tengo sed!
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chanito el 28/10/2016

El campesino medio dormido y la vaca

Un campesino ordeña a su vaca a la luz de una lámpara de petróleo. -¡Ay, me estás haciendo daño! -protesta la vaca. -Perdona -se disculpa el campesino-, ni yo mismo sé lo que estoy haciendo. Me he levantado tan temprano... -Es cierto, tienes aspecto de cansado -reconoces benévolamente la vaca-. Bueno te diré lo que debes hacer: cógete sencillamente a mis ubres y yo saltaré arriba y abajo.
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chanito el 28/10/2016

La pulga y la orquesta

Es el primer concierto de la orquesta filarmónica. La pulga ha encontrado un tibio y cómodo refugio en la barba del director, y se acomoda para pasar el largo invierno. Pero, cuando el director agita su batuta y los 126 instrumentos empiezan a tocar, la pulga se asusta y abandona velozmente la barbar, en busca de un refugio más tranquilo. Lo encuentra entre los senos procaces de la tocadora del arpa; pero también aquí, entre los mullidos cojines, el ruido le parece ensordecedor. Así que la pulga baja hasta el fondo, donde encuentra muy relativa tibieza y calma en una espesa floresta. -Aquí pasaré todo el invierno -se dice. Se duerme profundamente, hasta que se vuelve a despertar a causa de una música estrepitosa de un solo instrumento. Sacando la cabeza de su nueva casa, la pulga se da cuenta, ¡milagro de los milagros!, que ha vuelto de nuevo a la barba del director.
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chanito el 28/10/2016

El tercer ratón borracho en el bar

Tres ratones entran en un bar, se sientan ante la barra y comienzan a beber en serio. Los tres se emborrachan bien y, en un determinado momento, empiezan a jactarse de su valor. -En cuanto salga de aquí, me iré a hablar a ese idiota que está en la Casa Blanca de su estúpida política -dice el primer ratón. -¡Eso no es nada! -interviene el segundo- yo pienso ir al Kremlin, para decir a esa gentuza lo que pienso de ellos. Ambos miran al tercer ratón, que permanece en silencio y con su aire soñador en los ojos. -Bueno, ¿y tú qué pretendes hacer? -le preguntan. -¡Yo me voy a joder a un gato!
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chanito el 28/10/2016

La gallina que quiere a sus polluelos

Me contaba la gallina: cuánto quiero a mis polluelos. -Cómo no los vas a querer -le dije yo-, ¡si cada uno te ha costado un huevo!
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Losantos el 22/10/2016

La jugada del ventrílocuo al campesino

Un ventrílocuo un día de mucho calor recorre un pueblo. Y al pasar por una casa de campo, se detiene a pedir un vaso de agua. El dueño, un hombre robusto y aún joven, le invita a pasar a la cocina. -Muchas gracias y disculpe la molestia; pero me gustaría hacerle dos preguntas: ¿usted vive solo?; ¿y es que no tiene esposa? -Sí, vivo solo. ¡Pero nom e hable de mujeres, ya que he tenido tan malas experiencias. A la noche estoy tan cansado que caigo en la cama cansado. No las necesito, ¡de verdad! Le acompaña el dueño hasta la salida de la casa de campo. Por el camino el ventrílocuo le gasta unas bromas hablando con el caballo.
-¿Cómo te va, amigo? -Hace demasiado calor para la faena diaria -contesta el animal. -¿Cómo... es que usted sabe hablar con los animales? -pregunta el sorprendido campesino. Siguen y se encuentran con una vaca. -¡Cómo me alegra verle en nuestro pueblo! -saluda el animal. El campesino sigue atónito ante cada diálogo. Pero cuando aparece la cabra y se escucha: "¡qué linda cabra!", el hombre grita: -¡No hable con esa chismosa: seguro que es capaz de contarle hasta cuantas veces me cambio de calzoncillos y la mala puntería que tengo con un instrumento!
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Imágenes de chistes