Increíblemente a punto de cumplir las bodas de plata, la mujer le pregunta al marido sobre qué le regalaría. -Tal vez un viaje a Japón. La mujer toda sorprendida dice: -Guau, parece que ya no eres tan tacaño como en nuestra boda, si llegamos a las de oro ¿qué harás entonces? -Tal vez te vaya a buscar.