Se abre el telón y aparecen unos gitanos, se cierra el telón. En la parte de atrás se monta un buen follón, hay humo y ruidos extraños. Falsa alarma, todos a sus puestos. Ya no hay telón.

En un velatorio, un hombre se acerca a otro y susurra: -No somos nada. -Nosotros tampoco, pero daban pinchos.

Entra un hombre gitano a un concesionario y le pregunta al vendedor: -Oiga, ¿este coche es potente? -Uy, sí, potentísimo. Imagínese que si sale usted de Barcelona a las 12 de la noche llegará a Madrid a las 3 de la madrugada. -Ah, pues entonces no me interesa... ¿Qué hago yo en Madrid a las 3 de la madrugada?

El gitano llegó a la farmacia de malos modos y encima berrea: -Dame un condón, rápido. -Por favor, un poco de respeto a los presentes. -Ok, vale tío, pues dame un gorrito para el nene.

Todo iba bien en el nuevo evento de la ciudad, donde tenían pensado premiar al coche número 1000 que pasara, nada menos que con 1000 euros. En esto que viene una familia gitana y la para el guardia de tráfico junto a un reportero. -Hola señor, ha sido premiado con 1000 euros, ¿qué piensa hacer con el dinero? -Puessss la verdad es que ya viendo hora de sacarme el carnet de conducir. La mujer le da un codazo y dice: -Tranquilo agente, mi marido cuando bebe unas cuantas copas no sabe lo que dice. Y la abuela gitana que va detrás: -No, si ya sabía yo que con un coche robado no llegaríamos muy lejos.

Va un señor en el coche todo tranquilo cuando de repente lo adelanta un chaval gitano y entonces se pica. A pesar de que la carretera tenía muchas curvas logra alcanzarlo y cuando lo va adelantando baja de ventanilla y le grita: -¡500 caballos amigo! En esto que que avanza un poco y al no dar tomado la curva acaba en un rico, a lo que se acerca el joven y le dice: -¿Dando de beber a los caballos?

Estaban 3 en el avión a punto de estrellares y sólo quedaba un paracaídas. Los 3 agarrados a él y peleándose. -¡Suéltenlo ahora mismo, es mío! -Suéltalo tú. -No me da la gana. Entonces el menos peleón dice: -Está bien, me rindo. Pero al menos moriré con honor. Denme un aplauso.

Los gitanos se tienen que parar en un control y los guardias quieren registrarlos: -¿Qué llevan en el maletero? -Tranquilo agente, sólo es una calculadora. -¿Por quién me toman, qué llevan ahí detrás? -Agente por todos mis muertos, que llevamos aquí una calculadora. El guardia civil no se lo cree y les fuerza a abrir el maletero donde se encuentra una pedazo escopeta. -¿Esto es la calculadora? -Sí señor, con esto ajustamos las cuentas.

Dos contadini (campesinos italianos): -Pues me voy de viaje a ver si veo el mar. -¿El mar? ¿Y qué es eso? -Pues es algo así, como te diría.. es como el baño... -¿El baño? ¿Y qué es eso? -Sí, hombre, cuando te metes en la ducha... -¿La ducha? ¿Y qué es eso? -Sí, hombre, ese sitio en el que te metes desnudo, sin calzoncillos ni nada... -¿Calzoncillos? ¿Y qué es eso? -Pero tío, cuidado que eres guarro, los calzoncillos son una cosa higiénica. -¿Y cómo son? -Pues amarillos por delante y marrones por detrás.

Un hombre va por la calle y le sale un tío que le pregunta: -Señor, señor, ¿ha visto por aquí a algún policía? -No. -Perfecto. ¡Pues deme la cartera, que esto es un atraco!

-¿Sabes por qué a los gitanos les saben dulces los espaguetis? -No, ¿por qué? -Porque los hacen con pasta dental.

-¿Sabes por qué los gitanos entierran a sus muertos con la cabeza afuera? -No, ¿por qué? -Para ahorrarse las lápidas.

Una mamá gitana junto a su niño que estaba llorando y un señor le pregunta: -Señora, su hijo llora mucho, ¿no? -Sí, y fíjese, este que le voy a dar es el octavo guantazo para que se ría, y nada.

El gitano ayudando a su hijo con los deberes: -Oye papa, ¿tú sabes cuáles son los pueblos nómadas? -Claro que sí. -¿Y cuáles son? -Pues muy sencillo, los pueblos nómadas son los catalanes porque siempre dicen: no te doy si tu no ma das.

Era un gitano medio loco que tras volver a casa mete la llave en la cerradura y justo ocurre un terremoto. -¡Mierda! He debido meter la llave del coche y el edificio se está poniendo en marcha!

Va un gitano por la calle, medio desnudo, cuando de pronto le pregunta el churumbelito que va a su lado: -Oye, papá, ¿qué es eso que tienes ahí? -Los cojones, hijo. Un señor, tras haber oído el comentario del padre, exclama: -¿Usted cree que esa es forma de hablarle a un chiquillo? -¿Y qué quiere? Si le digo que son los huevos me pega un bocao, con el hambre que lleva encima.