- ¿Tú suegra es conductora? - No lo sé, aún no he probado a electrocutarla...

Una simpática ancianita entra en una droguería y pregunta al dependiente: -¿Tienen algo para las moscas? -Sí, por supuesto -responde sonriente el tendero-, ¿qué prefiere, papel atrapamoscas o insecticida? -Pero ¿qué está usted diciendo? -exclama escandalizada la anciana-. ¡Con esas cosas podría matarlas!

Va mi suegra a comprar y dice: -Buenos días, ¿tienen zapatos de cocodrilo? -Depende... ¿qué número usa su cocodrilo?

El niño llega a casa de la abuela y en cuanto tiene ocasión se le acerca tímidamente pero con gran ilusión y le dice: -Abuelita, ¿me enseñas el pajarito? -Que dulce. Sin embargo, yo no tengo pajaritos, ¿por qué lo dices? -Papa dijo al salir de casa que íbamos a ver a la cotorra de la abuelita.

La abuela está pasando unos días en casa de su nieta. -¡Ahora papá ya podrá hacer su número! -grita la niña muy contenta. -¿Qué número? -pregunta la abuela. -Papá dijo que si te quedabas una semana se subiría por las paredes.

-He venido a pedirle la mano de su hija. -¿Cuál, la mayor o la menor? -¡Caramba! No sabía que su hija tuviera una mano más grande que la otra.

Estaban una pareja y la madre de ella haciendo cola en el banco cuando entra un personaje fuertemente armado, los pone todos contra el suelo y justo antes de irse con el botín les pregunta: -¿Ustedes han visto algo? -Yo no he visto nada, pero le puedo asegurar que mi mujer y mi suegra no se han perdido detalle.

El yerno cada vez más irritado finalmente le contesta a la suegra: -No trates de decirme como debo de educar a mis hijos. Yo estoy casado con uno de los tuyos y créeme que también hay mucho que reclamar.

-¿Qué hacen 10 suegras juntas ahogándose en el mar? -Hacen bien.

-Hola, soy paraguayo y venía a pedirle la mano de su hija para fallármela. -¿¿¿Para qué??? -Paraguayo.

Un hombre llega de noche a su casa, algo entonadillo, con ganas de darle una sorpresa a su esposa. Entra al cuarto, y con la luz apagada, se desnuda, se mete en el lecho conyugal y comienza a acariciarla. Ella, reaccionando de inmediato se subió sobre él, e hicieron el amor de forma variada e impetuosa. Terminado el acto, nuestro hombre fue al baño y al abrir la puerta, encontró a su esposa secándose con una toalla. Sorprendido le dijo: -¿Cómo? ¿Tú no estabas ahora mismo en la cama? -No, me estaba bañando. -Entonces con quién hice el amor. -¡Mamáaa! ¿Por qué no has dicho nada? -Tú ya sabes nena, que yo con este no me hablo.

La suegra me dice el otro día: -Mañana me voy a Sevilla. -¿Con este calor? Si ayer estaban a cuarenta grados a la sombra. -¿Y quién me obliga a mi a estar en la sombra?

La abuela María le dice a David: -David, si te portas bien, irás al cielo. Y si te portas mal, irás al infierno. -Y para ir al circo, ¿qué tengo que hacer?

Mira Fernando, te voy a descubrir las claves de las mujeres, tú pregunta. -Gracias Pepe, a ti siempre se te han dado bien. Entonces, ¿Es mejor tener una mujer o una amiga? ¿Cuál es la diferencia real? -Unos 30 kilos aproximadamente. -Ah ya, y entonces los hombres casados en qué se diferencian de los solteros? -En 30 minutos. -Con eso no contaba yo jaja. ¿Y qué te parece lo de andar con 2 a la vez, cuál es el mayor problema? -Que tienes 2 suegras. -Hablando de suegras, atacan más que un terrorista. -Ciertamente son peores, ya que con los últimos se puede negociar.

Pepito acude un día a casa de su futuro suegro y le formula la ritual pregunta de que quería casarse con su hija. El hombre, no muy convencido, le contesta con el clásico interrogante: -¿Y tú crees que podrás hacerla feliz? -Eso seguro, ¡la tenía que haber visto usted ayer en el cine: cómo gemía!

¡Suegra!, ¡no me diga como educar a mi hijos! Porque, vamos a ver, usted no crío muy bien a suya que digamos.