El otro día íbamos por la calle mi amigo Pepe y yo cuando nos cruzamos con un árabe que se fijó en nosotros y nos dijo: -Ustedes ¿son herbanos? -¿Perdón? No, no, no somos hermanos. -Ibrahim sabe, ustedes herbanos ¿verdad? No engañar. -Que no hombre, se lo repito. Como no nos lo quitábamos de encima entonces mi amigo Pepe dijo: -Está bien, sí somos hermanos. -¡Bues no se barecen!