Era un tipo que entra al autobús y se da cuenta que el conductor es un poco lelo, gallego. Aún así le dice: -¿Podría decirme hasta donde llega el autobús? -Sí claro, hasta la parte de atrás.
Se cae un avión en un bosque gallego donde van diversos personajes, algunos de relevancia entre los cuales se encuentra James Bond. Se buscan la vida y de pronto encuentran a un aldeano. Bond habla el primero y se presenta: -Hey, soy Bond, James Bond. -Y yo soy Manolo, Ma Nolo.
Entra un hombre al bar y le da un palo en la cabeza a un gallego que se gira y pregunta: -¿Qué pasa? ¿es en serio o una broma? -En serio. -Ah vale, porque no me gustan este tipo de bromas.
Un gallego y un catalán van perdiendo pelo con la edad. Adivina la diferencia entre lo 2, ¿cómo reaccionan? El gallego se compra una boina y el catalán vende el peine.
Estaban dos amigos tomando en un bar. En eso comienzan las noticias de la noche, en las que muestran a un suicida en el borde del techo de un edificio de 15 pisos. Uno de los amigos dice: -Te apuesto 1000 euros a que el tipo no se lanza. -¡Hecho! En esto se ve por la televisión que el tipo se lanza y se hace puré en el piso, por lo que el primero amigo saca los mil euros y se los da al otro. Pero este dice: -No te molestes, en realidad, ya lo había visto en las noticias de las 6. -Pues yo también, pero no creí que se lanzaría de nuevo.
En la cárcel, un preso le pregunta a otro: -¿Oye, tú por qué estás aquí? -Porque no me dejan salir.
Dos tontos van por la calle y uno le pregunta a otro: -Oye, ¿y por qué ponen los semáforos tan arriba? -Pues para que no se los salte nadie.
La NASA organiza una expedición a Marte que dura ocho años. Para este viaje, mandan a tres astronautas: un ruso, un japonés y un español. Antes de despegar, les dicen que pueden elegir una cosa cada uno para llevarse. El ruso dice: -Yo quiero llevarme a una mujer. El japonés dice: -Yo me quiero llevar unos chips y herramientas. El español dice: -Yo me quiero llevar una caja enorme llena de cigarrillos. A los ocho años, vuelve las nave y los tripulantes. El ruso baja con la mujer y con ocho hijos. El japonés baja con un robot que inventó con sus chips. Y por último baja el español gritando: -Fuego... Fuego... ¡Que alguien me dé fuego!
Un hombre entra en una oficina de Correos y dice: -Buenas, quería un sello de treinta céntimos. -Tenga. -Gracias. ¿Qué le debo?
Un cliente entra en una tienda: -Oiga, ¿cuánto vale esta cruz? -Mil euros. -Hombre, es muy cara. -No, es cruz.
-¿Sabes por qué los gallegos no se duchan con el reloj? -No, ¿por qué? -Porque por más que le aprietan los botones del reloj no sale nada de agua.
Un cliente le pregunta al dependiente Vicente: -Oiga, señor vendedor, ¿estos pantalones son de lana pura? -Hombre... los botones, no
El gallego acerca de las próximas elecciones: -¿Tiene usted intención de votar para el parlamento Europeo? -La cosa no está pa'lamentos.
Le preguntan a un gallego: -¿Ha viajado alguna vez al continente americano? -¿Al del norte o al del sur?
¿Sabes por qué las mujeres gallegas tienen los niños de colores? -No, ¿por qué? -Porque en lugar de la píldora, toman lacasitos.
Un catalán, un madrileño y un gallego se presentan a la prueba de la verdad. El catalán dice: -Pues yo pienso que los catalanes no somos tacaños. La maquina pita. El madrileño dice: -Pues yo pienso que los madrileños no somos tan chulos. La máquina pita. El gallego dice: -Pues yo pienso... La máquina pita.
Van el alcalde y el secretario a Estados Unidos y se presenta en la casa blanca. Le dicen al secretario de Trump que han venido a hablar con él. El secretario todo extrañado le dice que no puede atenderles, pero estos a base de insistir lo consiguen. -Señor presidente, hay 2 señores gallegos que han venido a verlo. -A ver ¿qué es lo que quieren ustedes? Contesta el alcalde-Mire usted, somos gallegos y vamos a declararle la guerra. Trump todo asombrado contesta: -¿Pero cómo van a declararnos la guerra si son de un pueblo pequeño y nosotros más de 250 millones de habitantes? Y salta el secretario: -¡Eso le decía yo al alcalde! ¡que haber donde metemos a tantos prisioneros!
En el taller mecánico del andaluz, un gallego está arreglando el coche, y le piden que mire si funciona la luz intermitente. El andaluz lo acciona y pregunta: -Oye quillo, ¿funciona el intermitente? -¡Ahora sí! ahora no, ahora sí, ahora no.
Un astronauta gallego se reúne en la NASA junto con otros, cuando uno ruso dice: -Nosotros enviaremos un cohete a Mercurio, para estudiar la atmósfera de ese planeta. Uno de Estados Unidos dice: -Nosotros enviaremos un radar a la Luna para estudiar el interior de este satélite. Entonces el gallego dice: -Nosotros enviaremos un cohete al Sol. En ese momento todos dicen: -¡Pero el cohete, al acercarse al Sol, se derretirá! Y el gallego dice: -Bueno, no vamos a ser tan brutos como para ir de día...
-¡En inteligencia me ganarás!, ¡Pero en cojones no me gana ni mi padre! (Le dijo un gallego a su burro cuando éste quería ir a la izquierda y él para la derecha)