Pepito se ha comportado de una forma terrible. Su madre le reprende: -Ya me has cansado. ¡Ahora mismo te vas a acostar! -¡Eso sí que es bueno... Te cansas tú y yo soy el que tiene que acostarse!
Pepito va al cine con su papá. Al regresar a casa, mamá le pregunta si se ha divertido. -¡Oh, sí, mamá! Todo muy divertido. ¡Pero lo más divertido ha sido cuando una señorita, que estaba a nuestro lado en la fila, ha dado un tortazo a papá!
-¿Pepito qué comes? -Vainilla -Pero si eso es mantequilla. -¿Entonces por qué preguntas?
Profesor, aquí tiene la caja de cerillas que me encargó, ¡son excelentes, de primera! -¿Cómo lo sabes? -Porque las probé y encendieron todas.
Pepito llega a casa de su amiga. -¿A qué has venido? -Vengo a tu fiesta de cumpleaños. -Pero si mi fiesta es el viernes y hoy es lunes. -Es que el viernes no se si podré venir.
La mamá de Pepito le enseña orgullosa la foto de boda. -Este es papá. -¿Es este?, y entonces, ¿quién es el calvo y gordo que vive con nosotros?
-Pepito, ¿cuántas Cruzadas se hicieron? -Ocho -responde Pepito. -Muy bien. ¿Y cuál de ellas fue la última? -La octava
Apodo: -Oye Pepito, ¿por qué a Benjamín le llaman La Gripe? -Porque a todos se la pega.
Pepito compró unos bombones y se los comió todos en un minuto. Su hermana le amonestó: -Te comiste todos los bombones sin acordarte de mí. -¡Claro que me acordé! Por eso me los comí tan deprisa.
La maestra pide a sus alumnos que escriban un texto de cien palabras sobre el oficio de carpintero. Al revisar el trabajo ve que uno de Pepito que dice así: "El otro día papá sacó sus herramientas de carpintero y se puso a serrar y a clavar cosas en la casa. Primero se hizo un rasguño con la sierra, y más tarde se pegó un martillazo en los dedos. Hasta aquí van cincuenta palabras. Las otras cincuenta no las puedo escribir, porque son las que dijo papá"
El profesor se acerca a Pepito que se muestra un poco desesperado en un examen con su papel en blanco. -¿Pero qué te pasa, Pepito? -Es que no sé escribir el número 33. -¡Pero qué dices!, si es muy fácil, un tres y luego otro tres. -Sí, pero no se cual de los dos va primero.
El profesor dice a Pepito: -Pepito, siempre llegas tarde, ¿no podrías ser puntual? -Sí podría, ¡pero se me haría el día tan largo...!
En el restaurante está Pepito con su papá y su mamá, cuando de pronto el papá empieza a llamar al camarero. -¡Camarero, venga pronto, hay una mosca en mi sopa! -Venga ya, papá, no te enfades... -dice Pepito-. ¿Qué cantidad de sopa puede comerse la pobre mosca?
En clase de física, el profesor a Pepito: -¿Podría usted calcular la altura de un edificio por medio del barómetro? -Sí, profesor, hay dos procedimientos. El primero es atar el barómetro a una cuerda desde la azotea, bajarlo hasta el nivel de la calle y luego medir la longitud de la cuerda; y el segundo, es regalarle el barómetro al conserje a cambio de que nos diga la altura del edificio.
¿Cuántos maridos son necesarios para cambiar un rollo de papel higiénico? -No sé. -Nosotras tampoco. Jamás lo hacen
-¿Mamá que tienes en la barriga que cada día te esta creciendo? -Es aire hijo. Cuando pepito llega de la escuela, su mamá ya esta en cama. Pepito pregunta: -¿Mamá y el aire que tenias en la barriga donde está? -Esta en la cuna. Anda, ve y salúdalo. -Ho ho, hola pedo.
En la Universidad, en el aula, el catedrático pregunta al Pepito: -A su juicio, ¿cuál es el mejor invento de la humanidad? Pepito responde sin titubear: -¡Las rubias!
Le pregunta la profesora a Pepito: -¿Qué quieres ser de mayor Pepito? -Yo quiero ser narcotraficante, tener mucho dinero, casas, coches, fincas, avión privado y muchas mujeres para darles lo que pidan. -Y tú Juanita- le pregunta la profesora a una niña. -Ay profe, yo seré una de las mujeres de Pepito.
Sí, mamá, ya sé que estoy mal en geografía y en gramática, pero estoy seguro de que en la escuela voy a ser el primero en música. - ¿Por qué Pepito? -Porque siempre que cantamos en coro, yo soy el primero en terminar.