Viajar a la Luna por la mañana

-¿Le gustaría viajar a la Luna? -¿Por la mañana o por la tarde? Si es por la mañana tiene que ser a última hora

El whisky doble antes de que llegue

En la barra de un bar. -Un whisky doble antes de que llegue... Después de servirle la copa, el camarero le pregunta: -Antes de que llegue ¿Quién? -El momento de pagar, no tengo ni un euro.

El borracho y la plancha caliente

Un borracho iba por la calle con las orejas llenas de ampollas. -¿Qué ha pasado, Pedro? -le preguntó un amigo. -Mi mujer dejó la plancha caliente junto al teléfono.

El borracho espera que pase su casa

Hay un borracho en medio de la calle y aparece un policía y le dice: -¡Eh tú, levántate hombre! ¿No ves que estás interrumpiendo el tráfico? Y el borracho dice: -Es que todas las casas me dan vueltas y estoy esperando que pase la mía para meterme en ella.

El cliente que bebe para olvidar

Un camarero le dice a un cliente: -Buenas noches, ¿qué desea? -Déme dos botellas de vino. -¿Para usted? -Sí, necesito beber ahora mismo para olvidar. -Pues, si bebe para olvidar, tendrá que pagarme por adelantado.

El albañil cae y lo llevan al bar

Un albañil cae de su andamio, que estab a treinta metros de altura. Dos mujeres lo ven todo golpeado y lo llevan al bar más cercano. -Sírvale un vaso de vino -dicen-, para que se reponga. Y el albañil pregunta: -¿De qué altura me tengo que caer para que me den una copa de Brandy?

Alejandro y el dinero para emborracharse

-Pero Alejandro, ¿por qué siempre te encuentro medio borracho? -Pues porque siempre se me acaba el dinero antes de emborracharme del todo.

José, la limonada y el gato

La esposa, le dice a su esposo: -José, eres un borracho, ¿qué hiciste anoche? -¿Yo?, llegué un poco tarde, pero sólo me preparé una limonada al llegar... Luego me dormí enseguida... -¿Sólo una limonada? -Vete a la cocina y mira cómo has dejado al gato.

El borracho que iba a enterrar a su mujer

Llega el marido a casa, a las doce de la noche, completamente borracho. Va caminando de un lado a otro y apenas puede mantenerse en pie. La esposa lo recibe en la puerta, al borde de la histeria, y le grita: -¡Paco! ¡Tú a mí me vas a enterrar del susto! Y Paco responde: -Sí, vengo yo como para cavar agujeros...

El amor de tu vida llama a la puerta

Toc,toc -¿Quién es? -El amor de tu vida -Imposible la cerveza no habla.

Manuel despierta con resaca monumental

Manuel se despierta en casa con una resaca monumental. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él. Manuel mira alrededor y ve que todo está bien, y el resto de la casa igual. También ve una nota: -Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te quiero. Manuel va a desayunar y se encuentra a la hija a la que le pregunta: -¿Qué pasó ayer? -Volviste después de las 3, muy borracho. Rompiste algunos muebles, vomitaste y te golpeaste contra la puerta. -¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado y el desayuno hecho? -¡Ah eso!... Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, tú gritaste: ¡Suéltame maldita mujer... soy casado!

El trago con dos gotitas de limón

Un tipo entra a un bar y pide un trago con dos gotita de limón... el cantinero se lo da y se queda pensativo por lo extraño de su petición... el tipo se avienta el trago y sale corriendo y se tira por la ventana... todos los que estaban en el bar salen corriendo a ver el cadáver aplastado y para su sorpresa encuentran que no hay nada en el suelo, el tipo regresa ileso y repite la operación: trago, corre, salta por la ventana... y regresa... en eso un borrachito feliz le tira: oye tú... te estoy viendo de hace rato... ¿cómo no te mueres? Y nuestro amigo le responde: mira, el secreto es pedir cualquier trago con dos gotitas de limón... sales corriendo, te tiras por la ventana... ¡y volarás! El borracho acomete la acción, se tira por la ventana felizmente... la gente se asoma... y ven el cadáver destrozado del borracho... Las tripas en el suelo... Todo vuelto leña...el cantinero no tiene más que mirar a nuestro amigo y decirle: Oye, supermán, eres un maldito cuando estás

El hombre que pide dos vodkas

Un hombre entra en un bar y pide dos vasos de vodka. Bebe uno y se echa el otro en el bolsillo de la chaqueta. Después pide otros dos vasos, y repite la misma acción. Al fin el barman no logra controlar su sorpresa y dice: -No me importa seguirle sirviendo, pero siento mucho que esté despreciando constantemente un vaso. Dígame, ¿por qué lo hace? A este punto el hombre protesta: -Pago por lo que pido, y puedo hacer lo que quiero. ¡Deje en paz con sus observaciones o le doy un puñetazo! Mientras pronuncia esta amenaza, un ratoncito blanco se asoma por el bolsillo de la chaqueta de su amo y exclama: -¡Lo del puñetazo vale también para su maldito gato, barman!

El borracho busca una casa de citas

El borracho pregunta a un paseante dónde puede encontrar una casa de citas. Apunta la dirección; pero se equivoca y entra en un apartamento, donde una señora está lavando. El borracho la echa en el suelo, y empieza a hacer el amor. El marido, que se encuentra en la habitación de al lado, escucha el barullo y va corriendo a la cocina, coge al borracho por la camisa y le saca por la puerta de mala manera. El pobrecillo borracho le mira desde la acera, caído en el suelo, y le dice: -¡Amigo, le aseguro que tiene usted mucho que aprender sobre la forma de dirigir una casa de esas!

El borracho y el cura párroco

El más conocido borracho del barrio se dirige tambaleante hacia su casa. Es un sábado por la noche. Se da de bruces con el cura párroco, que le pregunta qué es eso tan voluminoso que lleva en el bolsillo del abrigo. -Es agua bendita -contesta piadosamente el culpable. El cura le extrae la botella, la olfatea y anuncia severamente que contiene coñac. -¡Sea para la gloria de Dios! -grita entonces el borracho. ¡¡Acaba de producirse un milagro!!

Juan va al médico por el hígado

Juan va al médico y le dice que se tiene que mirar el hígado... Antes de la prueba, le aconseja que beba solo leche. Unas semanas después, el especialista pregunta a Juan qué tal le va y este le contesta. -Un poco mejor, ¡Pero ahora entiendo porque los lactantes están llorando siempre!

El taxista devuelve a los borrachos del bar

Bob, el dueño del bar "Cocodrilo", quiere cerrar, pero cuatro clientes se han dormido, totalmente borrachos, sobre las mesas. Bob llama a un taxi, le da doce euros al taxista y le dice: -A éste le lleva a la calle Ratos, a este otro a la calle Tota, a este tercero al final de la misma calle, y luego va a la esquina y descarga al cuarto. Mientras habla los va metiendo en el vehículo. Al cabo de cinco minutos, vuelve el taxista pidiendo: -¡Por favor, póngamelos otra vez en orden... He pasado por un bache y se me han cambiado de sitio!

El borracho y la cerradura

Un hombre regresa a su casa superborracho tras una gran juerga nocturna. Frente a la puerta de la calle, llave en mano, pelea y no acierta a abrirla debido a la torpeza producida por el exceso de alcohol ingerido. Desde la ventana de su casas, su mujer le observa. Y al ver que le resulta imposible abrir, solícita y amable le pregunta: -Querido, ¿deseas que tire la llave? A lo que el sorprendido responde: -No, mi vida ... la llave ya la tengo. ¡Tírame el agujero de la cerradura ...!

El borracho presenta a su señora

Un hombre llega completamente borracho a su casa y es ayudado por un amigo a quien invita a entrar. -¿Has visto? Este es el ... co... comedor... esa... es ... la... co... cocina... y es... éste... es el dor... dormitorio... Entra y encuentra a su mujer con otro en la cama: -Te presento... hip,... a mí... hip... señora... y el hombre... hip... ¿Debo ser yo ...? Hip... ¿o no...?

El borracho y sus sobrinos pollitos

Entra un hombre borracho a un bar, se sienta en una mesa y empieza a gritar fuerte: -¡Camarera, hip, cabbbmmmmarera, hip! -Señor, por favor, compórtese. ¿Qué desea? -Entonces el hombre saca unos pollitos de los bolsillos, los pone sobre la mesa y dice: -Tráigame una botella de whisky para mí y para mis sobrinos. La mujer queda muy asombrada, pero le trae la bebida. Al rato vuelve a llamar el hombre: -¡Camarera, una botella de tequila para mí y para mis sobrinos! Al rato nuevamente: -¡Camarera, un champagne para mí y para mis sobrinos! Entonces la mujer se acerca y le dice: -Escúcheme, usted ha bebido de más pero no me va a decir que cree que esos pollitos son sus sobrinos. -Por supuesto que sí, los encontré en la calle y me decían: -"Tío, tío, tío, tío"