La pregunta de la tía al sobrino

-¿A quién te pareces más, queridito, a papá o a mamá? -Muy fácil, tía: ¡en lo de arriba, a mamá, y en lo de abajo a papá!

El niño y la niña en el jardín

En el jardín de infancia un nene le dice a una nena mientras se baja los pantalones: -¿Te das cuenta de que yo tengo algo que tú no tienes? -Sí, ¡Pero mamá me ha dicho que con lo que yo tengo puedo tener mucho más de lo que tienes tú!

La responsabilidad según Rafaelito

En la escuela la profesora intenta explicar qué es la "responsabilidad", y pide a los alumnos un ejemplo. Contesta Rafaelito: -En la bragueta de mi pantalón faltan dos botones. Sólo me queda uno: ¡éste tiene toda la la responsabilidad...!

La caída del triciclo de los niños

Dos niños montan en un triciclo tan deprisa que caen al suelo. Llorando la niña se baja las braguitas y le muestra a su amiguito dónde le duele. Tomasí se agarra la cabeza y exclama: -Dios mío! ¡Vamos rápido a casa a contárselo a tu mamá... Te lo has cortado todo...!

El hombre que corre tras el autobús

Un hombre corre detrás de un autobús, resbala y cae en un charco de agua sucia. Una chica que le ve, se burla con recochineo: -¿Qué pretende usted darle alcance nadando?

El niño elegante va a graduarse

Un pequeño de apenas siete años camina feliz por la calle muy bien vestido, y le pregunta un señor: -Vas muy elegante, ¿a dónde vas? -Voy a graduarme. -¿Te vas a graduar tan pequeño? -sí, voy a graduarme la vista.

El bebé, el agua y el sesenta por ciento

-Oye papá. ¿Es verdad que los humanos tenemos casi el sesenta por ciento de agua en el cuerpo? -Así es. -Pues entonces llama a mamá, porque el bebé se le ha salido todo el agua y ha empapado la cuna.

El niño cuenta sus vacaciones en Alaska

Un niño regresa de vacaciones y comenta con sus amigos: -Y en Alaska me divertí muchísimo con la nieve. -Oye, ¿y es verdad que en Alaska también hay pobres? -Sí, pro hace tanto frío, que las limosnas las piden por correo.

El coche chiquito para cinco personas

-Mi padre compró ayer un coche. -Ya lo vi, es muy chiquito. -Para cinco personas. -¿Cinco personas?, no las aguanta, es muy viejo. -Bueno, mi padre conduce y nosotros lo empujamos.

El niño esconde sus juguetes

Le dice la mamá a su hijo: -Mira, van a venir tus primos a jugar contigo. -Ya lo sé mamá, por eso he escondido todos mis juguetes.

El niño que se casará con una mujer

Dice un niño a su maestro: -Cuando sea mayor, me casare´con una mujer hermosa. -¡Claro, no seas tonto! ¿Quién va a casarse con un hombre? -Mi hermana, profe.

Los pies de distinto tamaño

Entre dos niños. -Oye Pablo, ¿no sabías que todas las personas tenemos un pie más chico que el otro? -¿Ah sí? Pues yo todo lo contrario, tengo un pie más grande que el otro.

El libro para no ser expulsado

Un muchacho entra en una librería y pregunta: -¿Tiene usted un libro titulado: "Tres fórmulas para estudiar?" -No, pero tengo este: "Tres caminos para que no te expulsen".

El cirujano plástico de animales

Dos niños hijos de médicos especialistas: -Mi papá es cardiólogo. -Pues mi papá es cirujano plástico de animales. Ayer, por ejemplo, operó a un conejo y lo convirtió en perro.

La bicicleta por los exámenes

-Papá, ¿te acuerdas de que me ofreciste una bicicleta si salía bien de los exámenes? -Sí hijo. -Pues fíjate si tienes suerte, que no vasa tener que comprármela.

Paco llega tarde a clase

El alumno llega tarde a clase y el profesor vuelve a llamarle la atención: -¿Qué pasa contigo, Paco?, ¿se puede saber por qué llegas tarde otra vez? -Porque me caí del autobús. -¿Ah, sí? No creo que hayas tardado tanto en caerte. -Es que me caí muy despacito, muy despacito.

Raúl limpia el plato con el pañuelo

El pequeño Raúl termina de comer una hamburguesa y limpia el plato con su pañuelo. Su madre le riñe: -¿Por qué limpias el plato con tu pañuelo? -No te enfades mamá, el pañuelo ya estaba sucio.

La madre romana y su hijo

En la antigua Roma, una madre preguntaba a su hijo: -¿En qué estás pensando? -En lo que dijo un niño romano. -¿Qué dijo? -Que los cristianos somos muy pobres... Porque ellos tienen muchos dioses y nosotros sólo tenemos uno.

La niña y los caramelos de la abuela

Una niña le pregunta a su abuelita: -Oye abuelita, ¿cuántos dientes tienes? -Ni uno solo. -¡Uy, qué bien! Entonces guárdame tú mis caramelos.

Juan le pega una pedrada a Jaimito

Juan le pega una pedrada a Jaimito y éste le dice: -¡Ya verás, te voy a acusar al maestro! -¿Por qué si tú tuviste la culpa?, ¡yo sólo me defendía! -Sí, pero tú me diste y yo no acerté