Un caníbal va en avión y le pregunta a la azafata: -Señor, ahora vamos a servir el desayuno. ¿Le traigo el menú para que escoja? -No. Mejor tráigame la lista de pasajeros.
Un conductor se salta un semáforo en rojo y un guardia civil lo para y le dice: -Oiga, usted es un animal. ¡Se ha saltado el semáforo en rojo! -Oh, bueno... es que soy daltónico. -¿Y eso qué tiene que ver? ¿Es que en Daltonia no hay semáforos o qué?
En la estación, un hombre le pregunta al jefe de estación: -¿Hace mucho que salió el primer tren para Cádiz? -Pues sí, en 1875
Un turista llega por la noche a un castillo y su dueño lo invita a cenar con él. A media cena, el turista le dice: -Oiga, este castillo es muy chulo, pero... ¿tiene fantasmas? El dueño se pone a reír y le dice: -¿Fantasmas? Pero ¿qué tonterías dice? En seiscientos años que hace que vivo aquí no he visto ninguno.
Un millonario da una fiesta en una de sus mansiones, y en un determinado momento les dice a los invitados que estaban mirando la piscina llena de cocodrilos: -Os haré una apuesta: el que logre cruzar esta piscina y salir vivo al otro lado ganará todos mis coches. ¿Alguien se atreve? Visto que todos callan dice: -Además de mis coches le daré todos mis aviones privados... Todos callan y dice: -Os daré todos mis coches, aviones y mansiones. Finalmente uno salta a la piscina y todo el mundo observa cómo el tío se defiende de los cocodrilos, les pega patadas para alejarlos y sale lleno de arañazos. El millonario lo felicita y dice: -¿Dónde quiere que le entregue mis coches? -Gracias pero no quiero sus coches. Ya tengo. -¿Y los aviones? -No necesito nada suyo, las mansiones tampoco. Impresionado el millonario pregunta: -Si usted no quiere nada mío, ¿entonces qué quiere? -¡¡¡Encontrar al desgraciado que me ha tirado a la piscina!!!
En la época romana, un supervisor les dice a los esclavos encargados de remar en una embarcación imperial: -Remeros, tengo una noticia buena y una mala. Todos los esclavos gritan: -¡La buena, dinos la buena! -La buena es que el César en persona vendrá a veros. -¿Y la mala? -Que viene a hacer esquí acuático.
Le dice un paciente al doctor Tilla: -Doctor, cuando tomo café me duele un ojo. -Pues quítele la cucharilla.
Un explorador va por el desierto, se encuentra a un nativo y le dice: -Oiga, por favor, ¿el oasis? -Sí, mire, siga recto y el jueves gire a la derecha.
Un hombre va por el campo y se le aparece un tonto, que le pregunta: -¿Qué llevas en el cesto? -Si lo aciertas, te doy un racimo. -Patatas.
Un hombre pasa por la calle y un mendigo le dice: -Una limosna para este pobre que ha perdido a su mujer y a sus seis hijos ahogados. -Oiga, la semana pasada me dijo que habían muerto en un incendio. -Es que usted no sabe cómo son los bomberos apagando incendios...
Dos hombres hablan en una celda de la prisión: -Oye, ¿tú por qué estás aquí? -Yo... por ser imitador. -¿En un teatro? -No, en mi casa. -¿Y qué imitabas? -Billetes de cien euros
-¿Me da un billete de metro? -No, tan grandes no los tenemos.
Un hombre le dice a su mujer, que está embarazada: -Qué ganas tengo de que nazca nuestro hijo para saber cómo se llama.
Un hombre está en medio de un lago, pidiendo ayuda. Pasa un tío por allí y el del lago dice: -Socorro, no sé nadar. -Yo tampoco sé nadar y no armo este follón.
Un hombre bajito y triste está en un bar, mirando fijamente un vaso. Entonces entra un camionero que mide dos metros, se acerca al hombre y para gastarle una broma le roba el vaso y se lo bebe de un trago. El hombre se pone a llorar y el camionero le dice: -Tranquilo, hombre, tranquilo, que era una broma. Yo e pago otra limonada y aquí no ha pasado nada. Y el hombre le contesta: -Si no es por eso... Es que hoy ha sido el peor dia de mi vida. Primero, llego tarde al trabajo y me despiden. Después, entro en el aparcamiento y me han robado el coche. Y cuando vuelvo a casa esta se está quemando. Y ahora, que por fin iba a terminar con todo, ¡¡lleguas tú y te bebes mi veneno!!
-¿Qué opina usted de la soledad? -Pues a mí no me gusta hablar de nadie, pero la parcela y el tractor que se ha comprado su marido, ningún se explica aquí de dónde lo han sacado.
Una encuesta en la calle a uno que no tenía muchas luces: -¿Qué opina del Marketing? -Que no deberían de cambiarle el nombre a los mercados nacionales.
En su viaje a Nueva York, Manolo compró una televisión para llevársela a su familia. -¿Es que no hay televisores en su país? -preguntó alguien. -Claro que los hay, pero los programas de aquí me gustan mucho más.
Doña Carmelita, esposa del alcalde y un poco corta de luces, es entrevistada por un periodista local después de que asiste con su marido a la representación del Ballet El Lago de Los Cisnes por el Ballet Bolshoi de Moscú: -Y díganos Señora, ¿Qué le pareció el acto? -¡Ay! Pues fíjense que me pareció hermoso. A las bailaoras como les falta comer más y unas castañuelas para que acompañen su baile, pero sobre todo me parecieron unas mozas muy educadas y corteses, pues sí se dieron cuenta, en cuanto nos sentamos el Manolo se durmió y ellas bailaban de puntillas para no despertarlo...
Era uno medio gili que le promete a su hija un viaje en avioneta: -¿Cuánto me cobra por dar un paseo de una hora? -300€. -Uff, eso es mucho dinero. ¿Y si solo es media hora?... -Por media hora, 150€ -¿150€? ¿No tiene nada más barato? -Pues mire, podemos hacer un trato. Si usted se sube a la avioneta y es capaz de no gritar durante todo el vuelo, se lo dejo gratis. -¡Trato hecho! Se suben en la avioneta y el piloto venga a hacer malabarismos, caídas en picado, el avión boca abajo, y el gili sin escucharse. Por fin se cansa el piloto y aterriza. -Oiga, ¡me tiene usted asombrado! Mira que hice cosas peligrosas pero usted no gritó para nada. -Si quiere que le diga la verdad, estuve a punto de gritar cuando se cayó mi hija.