El bruto que se cortaba el pelo

Era tan bruto, que no usaba peine sino serrucho. Era tan feroz, tan feroz que se cortaba el pelo con un hacha

La nariz larga y el harakiri

Tenía la nariz tan larga y afilada, que cuando se agachó se hizo el harakiri

Las gallinas y los huevos frescos

Era tan listo, tan listo, que para obtener huevos muy frescos alimentaba a sus gallinas con helados

El escritor y los puntos en las íes

Escribía tanto, que hubiera ahorrado un litro de tinta diaria si no pusiera los puntos en las íes.

El Sol, la Luna y la noche

¿Quién es mayor: el Sol o la Luna? -La Luna, porque la dejan salir por la noche.

El marinero que disparaba al mar

Era un marinero tan agresivo, tanto, que cuando desembarcó en una isla sacó la pistola y empezó a disparar al mar. -Oye, ¿por qué disparas al mar? -preguntó un compañero. -Porque nos tiene rodeados, ¿es que no lo ves?

El colmo de un hombre bueno

El colmo de un hombre bueno es ahogarse. -¿Por qué? -Porque si se ahoga, todos descubrirán que en el fondo no era tan bueno.

El anciano golfista en la zanja

Un anciano aficionado al golf que, a pesar de los años, seguía jugando, se quejaba de que cuando la pelota iba a la zanja, tenía dificultades para continuar el match. Sus amigos intentaron darle algún consejo para sacar la bola de la zanja, pero él movió negativamente la cabeza y repuso: -No, no, mi problema no es sacar la bola, sino salir de la zanja yo mismo.

Dos caníbales atareados

Un caníbal le dice a otro: -Oye Calamazú, te veo muy atareado. ¿Puedo echarte una mano? -No, gracias -responde el otro caníbal-, acabo de comer y no me cabe ni una más.

Las cataratas del Niágara

Un turista describió así las cataratas del Niágara: -Allí corría el agua como el champán.

El recado al señor García

-¿Llevaste el encargo del señor García? -Sí, señor. -¿Te dio algo? -Me dijo: "Toma, para tus cigarrillos" -¿Y qué te dio? -Una cerilla

El actor vanidoso y la chica

Un actor, muy vanidoso, piropea a una chica. Esta le dice de pronto: -Me parece que le he visto en alguna parte. -¿En el cine, quizá? -Eso es, vendiendo entradas en la taquilla, ¿o es acomodador?

Partida de póquer con revólver

Se juega al póquer. De pronto uno de los jugadores se levanta y apunta a otro con el revólver: -¿Me quiere explicar cómo puede jugar con las cartas que yo ni le dí?

El paracaidista y el vehículo en marcha

Dice el paracaidista cuando va descendiendo: -Es la primera vez que me bajo de un vehículo en marcha.

El escultor de la mujer perfecta

Un escultor decía: -Para esculpir a la mujer perfecta, voy a tomar los brazos de Sofía Loren, el rostro de Brigitte Bardot, el busto de Gino Lollobrigida y las piernas de Farrah Fawcett. Uno del público exclamó: -Yo me conformo con lo que vaya sobrando.

El anciano siempre de buen humor

A un anciano que a pesar de sus años era muy alegre y sociable le preguntaron a qué se debía su constante buen humor, y contestó: -Ya que el mundo me hizo el honor de invitarme a pasar una temporada aquí, quiero corresponder dignamente a la invitación.

Alumnos hablan de sus maestros de equitación

Entre alumnos de equitación: -Tengo un maestro magnífico. -Mejor que el mío no será. Con decirte que él enseñó a montar a los cuatro jinetes del Apocalipsis...

La nueva mecanógrafa del jefe

-¿Qué tal tu nueva mecanógrafa? -Es muy voluntariosa, pero me tiene una pésima ortografía. Menos mal que no sabe escribir a máquina.

Entre sabios hablan del calopontio

Entre sabios: -Estoy trabajando en un invento sensacional. Se trata de un aparato llamado calopontio. -¿Y para qué sirve? -Yo qué sé... ¿no ves que aún no está terminado?

Dónde guarda Superman la capa

-¿Donde guarda Superman su capa? -En dónde? -En superchero