Era tan bruto, que no usaba peine sino serrucho. Era tan feroz, tan feroz que se cortaba el pelo con un hacha
Tenía la nariz tan larga y afilada, que cuando se agachó se hizo el harakiri
Era tan listo, tan listo, que para obtener huevos muy frescos alimentaba a sus gallinas con helados
Escribía tanto, que hubiera ahorrado un litro de tinta diaria si no pusiera los puntos en las íes.
¿Quién es mayor: el Sol o la Luna? -La Luna, porque la dejan salir por la noche.
Era un marinero tan agresivo, tanto, que cuando desembarcó en una isla sacó la pistola y empezó a disparar al mar. -Oye, ¿por qué disparas al mar? -preguntó un compañero. -Porque nos tiene rodeados, ¿es que no lo ves?
El colmo de un hombre bueno es ahogarse. -¿Por qué? -Porque si se ahoga, todos descubrirán que en el fondo no era tan bueno.
Un anciano aficionado al golf que, a pesar de los años, seguía jugando, se quejaba de que cuando la pelota iba a la zanja, tenía dificultades para continuar el match. Sus amigos intentaron darle algún consejo para sacar la bola de la zanja, pero él movió negativamente la cabeza y repuso: -No, no, mi problema no es sacar la bola, sino salir de la zanja yo mismo.
Un caníbal le dice a otro: -Oye Calamazú, te veo muy atareado. ¿Puedo echarte una mano? -No, gracias -responde el otro caníbal-, acabo de comer y no me cabe ni una más.
Un turista describió así las cataratas del Niágara: -Allí corría el agua como el champán.
-¿Llevaste el encargo del señor García? -Sí, señor. -¿Te dio algo? -Me dijo: "Toma, para tus cigarrillos" -¿Y qué te dio? -Una cerilla
Un actor, muy vanidoso, piropea a una chica. Esta le dice de pronto: -Me parece que le he visto en alguna parte. -¿En el cine, quizá? -Eso es, vendiendo entradas en la taquilla, ¿o es acomodador?
Se juega al póquer. De pronto uno de los jugadores se levanta y apunta a otro con el revólver: -¿Me quiere explicar cómo puede jugar con las cartas que yo ni le dí?
Dice el paracaidista cuando va descendiendo: -Es la primera vez que me bajo de un vehículo en marcha.
Un escultor decía: -Para esculpir a la mujer perfecta, voy a tomar los brazos de Sofía Loren, el rostro de Brigitte Bardot, el busto de Gino Lollobrigida y las piernas de Farrah Fawcett. Uno del público exclamó: -Yo me conformo con lo que vaya sobrando.
A un anciano que a pesar de sus años era muy alegre y sociable le preguntaron a qué se debía su constante buen humor, y contestó: -Ya que el mundo me hizo el honor de invitarme a pasar una temporada aquí, quiero corresponder dignamente a la invitación.
Entre alumnos de equitación: -Tengo un maestro magnífico. -Mejor que el mío no será. Con decirte que él enseñó a montar a los cuatro jinetes del Apocalipsis...
-¿Qué tal tu nueva mecanógrafa? -Es muy voluntariosa, pero me tiene una pésima ortografía. Menos mal que no sabe escribir a máquina.
Entre sabios: -Estoy trabajando en un invento sensacional. Se trata de un aparato llamado calopontio. -¿Y para qué sirve? -Yo qué sé... ¿no ves que aún no está terminado?