La mudanza por el segundo hijo

La esposa dice a su marido: -Ahora que va a nacer nuestro segundo hijo, tendremos que mudarnos a una casa más grande. El hijo que está escuchando le dice a su madre: -Es igual, de todos modos nos seguirá.

Bodas de plata con los hijos

Un matrimonio cumple sus bodas de plata y quiere hacer un segundo viaje de luna de miel, pero los hijos se empeñan en acompañarlos. -No, no, -dicen los padres-, vosotros ya sois mayorcitos y debéis comprender que se trata de una segunda luna de miel. -Precisamente por eso; llevándonos, podréis demostrar el éxito de la primera.

El padre concede la mano de su hija

El padre comunica a su hija la siguiente noticia: -Pedro me ha pedido tu mano y yo se la he concedido. -Pero yo no quiero separarme de mamá. -También ella entra en el lote.

Llamada al hospital por el parto

El hospital recibe una llamada telefónica: -¡Mi mujer va a dar a luz! -¿Es su primer hijo? -No. ¡Soy su marido!

Madre e hija sobre andar cogidas

Madre a hija: -Cuando yo tenía tu edad, las chicas decentes no andábamos cogidas de la mano de los chicos. -Pero, mamá, es que ahora las chicas decentes tenemos que sujetarlos para que no se vayan.

El hijo y la madre opinan

El hijo y su madre: -¿Por qué le gustas a esa chica? -Porque le parezco guapo, inteligente, fuerte... -¿Y ella, por qué te gusta a ti? -Porque le parezco fuerte, inteligente, guapo...

Abel no se cree lo de París

Abel le dijo a sus padres, Adán y Eva: -Ni por un momento me creeré que me digan que me trajeron de París.

El hijo que quiere ser político

-Escucha hijo, no quiero que te dediques a la política, vas a deshonrar a la familia. -Me cambiaré el apellido, papá... -¡Eso sí que no!, porque si lo haces, nadie va a creer que eres mi hijo.

La herencia esperada veinte años

Un tipo, después de esperar durante dos horas en la antesala del notario, se decide a entrar en la oficina de la secretaria. -Perdone, señorita, yo fui citado aquí para una herencia. -¿Y hace mucho que espera? -Sí, ¡más de veinte años!

El consejo paterno sobre pensar

Consejo paterno: -Mira hijo, si quieres que los demás te estimen, hazles creer que son capaces de pensar. Pero si quieres que te aborrezcan, ponlos a pensar.

El invitado y el niño de la casa

Después de la comida el invitado dice cortésmente: -Nunca había comido tan bien como hoy. Y el niño de la casa añade: -Ni nosotros tampoco.

Las entradas de mi tío calvo

-¿Tu tío se está quedando calvo? -No, lo que pasa es que sus entradas ahora son salidas.

El perdón divino según el hijo

-Hijo, hoy te has portado muy mal. No creo que Dios te perdone. -Pues yo creo que sí me perdonará. -¿Por qué? -Ése es su oficio.

La hija y el novio en casa

-Hija, no quiero que traigas a tu novio a casa cuando estés sola. -Ay, mamá, no seas anticuada, el otro día yo estuve en el apartamento de mi novio, que también estaba solo, y no creo que su madre se haya molestado por eso.

El retrato sobre la chimenea

Después de enviudar, aquella señora se casó con el hermano de su difunto marido. Una vez alguien fue a su casa, y viendo un retrato sobre la chimenea le preguntó: -¿Y ese señor, quién es? -Era mi pobre cuñado, que en paz descanse.

Las joyas del marido encarcelado

La esposa de un delincuente habla con su madre: -El pobre marido mío tendrá que pasarse veinte años en la cárcel por haber robado 1 millón de euros en joyas. -¡Qué barbaridad! Y ahora, ¿qué será de ti? -No te preocupes por eso. -¿Qué piensas hacer? -Ir vendiendo poco a poco las joyas.

El enamorado y toda la familia

Estaba tan enamorado d que no sólo quería a su novia, sino a las hermanas de ella, a su madre, padre, primas y así a toda la familia hasta la quinta generación

El pretendiente y el millonario

El padre millonario al pretendiente de su hija: -¿Y cómo puedo estar seguro de que no se casa por dinero? -Este es un riesgo que los dos debemos correr, porque ¿cómo puedo estar seguro de que en un año usted no se ha arruinado?

El hijo regresa antes de quedarse mudo

Un padre manda a su hijo a Inglaterra a aprender inglés, y al cabo de un tiempo recibe carta del hijo: -Estoy en un lío. No logro aprender inglés y estoy olvidando el español. -Regresa inmediatamente, antes de que te quedes mudo.

El aficionado al golf regresa a casa

Un señor aficionado al golf regresa a su casa después del juego, y su hijo le pregunta: -¿Ganaste papá? -Mira, lo único que puedo decir es que yo pegué a la bola más veces que nadie.