Un hombre propuso un negocio algo sucio a un político que tenía fama de venderse fácilmente, y sin más rodeos le dijo: -Si acepta, le regalo 6000 euros. -Me parece poco. No olvide que yo tengo mi precio. -Es que como me dijeron que estaba usted en oferta.
En Rusia, un comisario trata de enseñar a un campesino ignorante en política: -¿Sabes quién fue Stalin? -No. -¿Sabes quién fue Lenin? -Lo ignoro. -¡Esto pasa por estar todo el día en casa y no asistir a los mítines del Partido! -Un momento, comisario, ¿sabe quién es Malinski? -No me suena. -Si se quedara un poco más en casa, sin tanto mitin, sabría que es el fulano que se acuesta con su mujer.
-¿Usted qué opina del golf? -Que es la forma más aristocrática y costosa de jugar a las canicas.
En la casa de antigüedades: -¿Este cuadro es original? -Bueno, en realidad es una reproducción sacada de una copia, pero le aseguro que la litografía era auténtica.
-¿Qué te pasa, por qué vas vendado y con dos muletas? -Anoche al cruzar la calle vi las luces de dos bicicletas, y me puse en medio para que pasara una por cada lado. -¿Y qué, no fue así? -No, era un coche.
Un político recién encarcelado le dice a su mujer: -Alégrate, nuestra situación ha mejorado, si antes vivíamos de angustias y zozobras, ahora viviremos de esperanzas..
El secreto de la alta diplomacia consiste en fingir que se ignora lo que se sabe y en simular que se sabe lo que se ignora.
Cazador a campesino: -¿Me puede usted vender un conejo? -No tengo conejos, pero si quiere salchichas... ¿Y a quién le hago creer que he cazado salchichas?
Era tan mal actor, que con las cebollas, tomates, y demás cosas que le tiraban cuando actuaba, puso un supemercado
Diálogo telefónico: -¿Es el 37 37 37? -No señor, se ha confundido. -No importa, póngame con Luis. -Aquí no hay ningún Luis. -Está bien, llamaré más tarde
Un hombre muy friolero decidió pasar el invierno en Canarias, pero a los pocos días regresó decepcionado, diciendo: -No había razón para que me quedara, allí no hay invierno.
En el Museo del Crimen, el guía informa a los visitantes: -Este cráneo es el del famoso bandido Carpanta. -¿Y ese otro más pequeño? -Es del mismo Carpanta, pero cuando era más pequeño.
-Hace mucho que no veo a Guillermo ¿cómo le iría? -La verdad es que le fue bien, tuvo éxito con los hombres y ganó mucha pasta. -¿Y a Manolo como le iría? -Bueno Manolo tuvo éxito con las mujeres. Ahora está arruinado.
Un turista norteamericano le pregunta a un andaluz cuál es el principio básico del arte de torear, y él le contesta: -Es muy sencillo... Que viene el toro, se quita usted... Que no se quita usted, le quita el toro.
-¿Qué es un hombre de mundo? -Un hombre que nunca siente lo que dice y que es rico. -¿Y un grosero? -Lo mismo, solo que pobre
Preguntaron a un anciano por qué no se había casado, y contestó: -Porque jamás conocí a una mujer de la cual me hubiera gustado ser su marido, ni a ningún hombre del cual me hubiera gustado ser padre.
El buque se hunde sin la menor esperanza de salvación. Unos gritan y otros rezan. Y allí había un catalán que mirando al cielo murmura: -¡Yo que había pagado ida y vuelta...!
-¿Qué es un moralista? -Es una persona que da buenos consejos cuando ya no está en edad de darlos malos.
En la farmacia: -¿Tiene usted algo bueno para la caída del cabello? -Sí señor, póngase esto. Al día siguiente vuelve el paciente completamente calvo, gritando: -¡Me estafó! Mire cómo me he quedado! -Vamos hombre, no se queje. Usted me pidió algo bueno para la caída del pelo.
Era tan idiota, que hasta que fue mayor, no supo que no se llamaba ¡cállate!. Tenía la boca tan grande que no usaba pendientes porque los oxidada.