Aquella velada resultó tan agradable, que hasta parecía organizada por personas extrañas.
-Esta mañana me han hablado de usted varias personas. -¿Ah, sí? ¿Quiénes? -Las que no me hablaban de tú.
-¿No es admirable que veinte siglos de Iglesia no hayan podido acabar con la religión? -Pues a mí me parece más asombroso, que veinte siglos de medicina no hayan acabado con el ser humano.
-¿Usted cree que hay algún matrimonio feliz? -¡Cómo no!, yo ya llevo cinco.
Pintor a crítico: -Yo pinto lo que veo. -Pues, lástima que no vea lo que pinta.
Un chico que nunca se bañaba, el día de su boda decide hacerlo antes de ir a la iglesia. Al ver tanta gent en los baños públicos, se dice: -¿Será casualidad que también estos tipos se casen hoy?
En medio de un atasco de tráfico, una chica rubia no logra arrancar el coche, y un conductor impaciente no hace más que tocar el claxon. Al fin la chica se baa, y le dice al impaciente: -¿Quiere usted probar si puede arrancar mi coche, mientras yo toco el claxon del suyo?
Doctor a paciente: -No puedo encontrar la razón de su mal. Quizá sea por la bebida. -En este caso ya volveré cuando esté usted sobrio.
-En el sermón de hoy el sacerdote desarrolló el tema de la caridad y el deber que todos tenemos de ayudar al prójimo. -¿Y tú qué hiciste? -Quedé tan impresionado, que a la salida me puse a pedir limosna.
-Y al final de la junta el jefe pronunció un discurso bikini. -¿Cómo es eso? -Sí, muy breve, pero cubriendo los puntos más esenciales.
Los más patriotas del mundo son los panameños, porque cuando dicen que "a-m-a-n-a-P-a-n-a-m-á", lo dicen dos veces, al derecho y al revés.
Un pintor gallego muy vanidoso decía: -Cuando yo muera, quiero que todos mis cuadros vayan a una institución benéfica. Y alguien sugirió: -Sí, al Instituto Nacional de Ciegos.
Una gran fábrica de zapatos mandó al centro de África a dos promotores de ventas, uno pesimista y el otro optimista, para que investigarán el mercado. El primero telegrafió: "Posibilidades nulas, aquí nadie usa zapatos". El segundo comunicó: "Grandes posibilidades, aquí todos andan descalzos."
-¿Qué se ponen las mujeres en las orejas para que se vean mas buenas? -Las piernas
-Y usted, padre, ¡cómo sabe que el cielo es tan bonito, si nunca ha estado en él? -Es que nunca ha vuelto nadie porque no le gustara.
-Este debe ser el lugar ideal para el picnic. -Debe de serlo, porque cincuenta millones de insectos no pueden estar equivocados.
-Queda usted expulsado del club, por haberse hecho pipí en la piscina. -Pero otros lo han hecho antes. -Sí, pero nunca desde el trampolín
-Hijo, me temo que algún día tu maestro se dará cuenta de que soy yo quien hace tus tareas. -Creo que ya lo está empezando a sospechar. -¿Por qué? -Porque ayer precisamente me dijo que le parecía imposible que pudiera cometer tantos disparates yo solo.
-Papá, ya no puedo aguantar más a Enrique. Quiero divorciarme. -Tendrás que esperar. Yo no puedo pagar ahora gastos de divorcio mientras no haya acabado de pagar los de tu boda.
En el depósito de cadáveres: -¿Alguna característica que perita identificar al muerto? Sí, señor, era zurdo