Una velada de gente extraña

Aquella velada resultó tan agradable, que hasta parecía organizada por personas extrañas.

Quiénes hablaron de usted

-Esta mañana me han hablado de usted varias personas. -¿Ah, sí? ¿Quiénes? -Las que no me hablaban de tú.

Siglos de Iglesia y medicina

-¿No es admirable que veinte siglos de Iglesia no hayan podido acabar con la religión? -Pues a mí me parece más asombroso, que veinte siglos de medicina no hayan acabado con el ser humano.

Matrimonios felices acumulados

-¿Usted cree que hay algún matrimonio feliz? -¡Cómo no!, yo ya llevo cinco.

Pintor y crítico cara a cara

Pintor a crítico: -Yo pinto lo que veo. -Pues, lástima que no vea lo que pinta.

El novio que se baña el gran día

Un chico que nunca se bañaba, el día de su boda decide hacerlo antes de ir a la iglesia. Al ver tanta gent en los baños públicos, se dice: -¿Será casualidad que también estos tipos se casen hoy?

La rubia atascada y el claxon

En medio de un atasco de tráfico, una chica rubia no logra arrancar el coche, y un conductor impaciente no hace más que tocar el claxon. Al fin la chica se baa, y le dice al impaciente: -¿Quiere usted probar si puede arrancar mi coche, mientras yo toco el claxon del suyo?

El médico no encuentra el mal

Doctor a paciente: -No puedo encontrar la razón de su mal. Quizá sea por la bebida. -En este caso ya volveré cuando esté usted sobrio.

El sermón sobre la caridad

-En el sermón de hoy el sacerdote desarrolló el tema de la caridad y el deber que todos tenemos de ayudar al prójimo. -¿Y tú qué hiciste? -Quedé tan impresionado, que a la salida me puse a pedir limosna.

El discurso bikini del jefe

-Y al final de la junta el jefe pronunció un discurso bikini. -¿Cómo es eso? -Sí, muy breve, pero cubriendo los puntos más esenciales.

Los panameños y el palíndromo

Los más patriotas del mundo son los panameños, porque cuando dicen que "a-m-a-n-a-P-a-n-a-m-á", lo dicen dos veces, al derecho y al revés.

El pintor vanidoso y su testamento

Un pintor gallego muy vanidoso decía: -Cuando yo muera, quiero que todos mis cuadros vayan a una institución benéfica. Y alguien sugirió: -Sí, al Instituto Nacional de Ciegos.

Dos vendedores de zapatos en África

Una gran fábrica de zapatos mandó al centro de África a dos promotores de ventas, uno pesimista y el otro optimista, para que investigarán el mercado. El primero telegrafió: "Posibilidades nulas, aquí nadie usa zapatos". El segundo comunicó: "Grandes posibilidades, aquí todos andan descalzos."

Lo que se ponen las mujeres en las orejas

-¿Qué se ponen las mujeres en las orejas para que se vean mas buenas? -Las piernas

El cura y el cielo

-Y usted, padre, ¡cómo sabe que el cielo es tan bonito, si nunca ha estado en él? -Es que nunca ha vuelto nadie porque no le gustara.

El lugar ideal para el picnic

-Este debe ser el lugar ideal para el picnic. -Debe de serlo, porque cincuenta millones de insectos no pueden estar equivocados.

Expulsado por hacer pipí en la piscina

-Queda usted expulsado del club, por haberse hecho pipí en la piscina. -Pero otros lo han hecho antes. -Sí, pero nunca desde el trampolín

El padre que hace las tareas

-Hijo, me temo que algún día tu maestro se dará cuenta de que soy yo quien hace tus tareas. -Creo que ya lo está empezando a sospechar. -¿Por qué? -Porque ayer precisamente me dijo que le parecía imposible que pudiera cometer tantos disparates yo solo.

El divorcio que tendrá que esperar

-Papá, ya no puedo aguantar más a Enrique. Quiero divorciarme. -Tendrás que esperar. Yo no puedo pagar ahora gastos de divorcio mientras no haya acabado de pagar los de tu boda.

El muerto zurdo en el depósito

En el depósito de cadáveres: -¿Alguna característica que perita identificar al muerto? Sí, señor, era zurdo