El ciempiés y el pollo que lo persigue

Un ciempiés hijo, todo asustado tocaba desesperadamente la puerta de su casa y decía: -Papi, ábreme la puerta que un pollo quiere tragarme. -Espera hijo, que me pongo los zapatos y voy.

La hormiga en el mar y el elefante

Una hormiga bañándose en el mar y llega un elefante y le dice: -Hormiga, sal del agua. -No quiero salir. -He dicho que salgas. -He dicho que no. La cosa quedó así pero al rato la hormiga sale y le pregunta: -¿Qué es lo que querías? -Nada, es que creía que te habías puesto mi traje de baño.

El lorito se cree rey de la selva

Un día en la selva se encontraba un lorito arriba de un árbol y cantando repetía: -¡Yo soy el rey de la selva! Después de varios minutos lo escuchó el león, éste, muy enojado se lanzó sobre el lorito y con sus garras lo golpeó, tirándolo y dejándolo muy mal herido en pleno suelo. Por ahí pasaron unos ecologistas que lo levantaron y para curarlo lo metieron en una jaula. El lorito despertó y al verse tras las rejas exclamó: ¡Qué paliza le habré dado al león que me pusieron entre rejas!

Llamadas a las 5 de la madrugada

Un teléfono sonando a las 5 de la madrugada, lo contesta y dicen: -Yo sé hablar. El hombre contesta el teléfono y se vuelve a cama. Pero al día siguiente ocurre lo mismo: -Yo sé hablar. Al tercer día cuando ocurre lo mismo el hombre contesta -Pues yo también. -Sí, pero tú no eres una vaca.

Jose, los chocolates y la diabetes

-Si Jose tiene 65 chocolates y se come 45 ¿qué tiene? -Diabetes

El Ferrari que atropella a un viejito

Va un hombre en un Ferrari, se salta todos los semáforos, y al final atropella a un viejito el que dice: -¡Usted está ciego o qué! El hombre dice: -¿Yo ciego? ¡Si he dado de lleno!

Presumiendo del coche amarillo chillón

Un hombre que se acaba de comprar un coche, sale del concesionario corriendo para presumir del mismo. Se encuentra con un amigo, y éste le pregunta: -¿Por fin has comprado el coche? -¡Sí! -Oye, ¿y por qué gritas tanto? -¡Porque es de color amarillo chillón!

El motorista choca con un carro cargado

Este es un motorista que va por una carretera, toma una curva y tiene un accidente con un carro cargado con cosas, que circula en su mismo sentido. El hombre del carro baja y pregunta: -¿Se ha hecho algo usted buen hombre? A lo que el motorista responde: -No, pero usted debería llevar un trapo rojo o algo similar. Y el hombre del carro responde: ¡Si no ha visto el carro, como espera ver un trapito rojo!

El policía multa a dos en un Audi

Un policía detiene a dos individuos que iban en un Audi A4 y les dice: -Tengo que multarles -¿Por qué? Pregunta uno de ellos, llevamos los cintos de seguridad puestos, vamos a la velocidad ordenada, todo va bien. -Estoy de acuerdo, dice el policía, pero aquí pone Audi A4 y sólo van dos, así que al ser un coche para cuatro y sólo van dos, debo multarles. Al encontrar la multa injusta, se ponen a discutir con el policía, quien muy enojado les dice: -Miren, aquí las órdenes las doy yo, así que no me hagan perder el tiempo. Por favor deme los papeles que les pongo la multa, y me voy a ver qué le pasa a mi compañero que está con un seiscientos y sólo va uno.

Pepito y las respuestas en la mili

La madre de Pepito le dice: -Ten mucho cuidado en la mili, cuando te pregunten la edad que tienes dices: 20, y cuando te pregunten el nombre di: José. Y en todo lo demás responde: señor sí señor. Cuanto llega a la mili le pregunta el general: -¿Nombre? -20. -¿Edad? -José. El general se enfada y dice: -¿Usted se cree que soy tonto? -Señor sí señor.

El profesor descubre al copión del examen

El profesor repartiendo las notas: -Luisito un diez, Pedrito un ocho, Juanito un seis, Pepito un cero. -Oiga profesor, ¿y por qué a mi un cero? -Porque has copiado el examen de Pedrito. -¿Y usted cómo lo sabe? Porque las cuatro primeras preguntas eran iguales, y en la última pregunta Pedrito respondió: Esa no me la sé. Y tú has puesto: Yo tampoco.

El niño se asoma mientras sus padres...

Una pareja joven, con un niño de cinco años, estaba ya cansada de que el pequeño les interrumpiera en los momentos más inoportunos mientras hacían el amor. Al fin, al padre se le ocurre una solución: -Mira Pepito, tu mamá y yo vamos a hablar de nuestras cosas aquí al lado, en el dormitorio. Sé un niño bueno, asómate a la ventana y vete contándonos lo que veas, ¿vale? El nene comienza -Hay una señora paseando a su perro... Un autobús rojo está pasando... Los vecinos de enfrente haciendo el amor otra vez... -¿Cómo sabes tu eso? -Gritan los padres. -¡Es que su hijo pequeño también está asomado a la ventana, haciendo el gilipollas como yo...!

El avión pide pista para aterrizar

Un avión está volando a 150 metros del aeropuerto cuando el piloto dice: -Aquí avión, necesito pista para aterrizar. Nadie contesta. -Aquí avión, necesito pista para aterrizar. Nadie contesta a la llamada. -Aquí avión, necesito pista para aterrizar. Y se oye una voz que dice: -La pista es: Oro parece, plata no es.

El abogado cae sin abrir el paracaídas

Esta era una vez un abogado que se aventó de un avión y no sabía cómo abrir el paracaídas, y de repente va otro señor de abajo para arriba y le pregunta: -¿Sabes cómo abrir un paracaídas? -Que bah, si no supe como encender el boiler (estufa)

El hombre pide sidra en el restaurante

Un hombre va a un restaurante y le dice al mesero: -¡Mesero, tráigame una botella de sidra el gaitero! El pesero penoso le dice: -Lo siento señor, pero lo que tengo es champagne la viuda. El hombre le dice asombrado: -¡No me diga que se murió el gaitero!

El bombero entra a la cantina

Llega un hombre a una cantina y mientras se dirige a la barra lo miran todas las personas asombrados. Llega aquel tío y pida una cerveza y el camarero le dice: -Usted es bombero, ¿verdad? Aquel hombre se sorprende y le pregunta: -¿Y usted cómo lo supo? Y le dice el cantinero: -Me di cuenta por la forma de caminar, la forma de abrir la puerta, la forma que levanta usted la barbilla, las botas, el casco y el extinguidor.

Pepito y las cosas del suelo

Pepito va por la calle con su abuela María cargados de bolsas de comida para celebrar las campanadas cuando ven un chicle en el suelo. Pepito lo coge y se lo quiere meter en la boca, pero la abuela le pega en la mano y le dice: -Pepito, las cosas del suelo no se cogen. -Pepito se enfada pero no dice nada porque quiere mucho a su abuela. Siguen caminando y Pepito ve una bolsa de patatas abierta en medio de la calle. Él se agacha para quedarse con la bolsa peor nuevamente la abuela le pegan en la mano y le dice: -Pepito, las cosas del suelo no se cogen. Pepito se enfada más pero tampoco dice nada. Ya en casa la abuela tropieza con un bordillo y se cae al suelo. -Pepito, ayúdame a levantarme. -Abuela, las cosas del suelo no se cogen...

Los locos gritan en el avión

Unos locos que viajan en avión están gritando todo el rato, hasta que el piloto le dice a la azafata: -Señorita, por favor, hágalos callar. La azafata habla con los locos y al momento callan. El piloto le pregunta: -¿Cómo los ha hecho callar? -Les he puesto deberes de mates para que se distraigan. Al poco, los locos vuelven a chillar sin parar. La azafata va a verlos y, cuando regresa a la cabina del capitán, los locos ya se han callado otra vez. -¿Cómo ha conseguido ahora que estén en silencio? -Pues... como los deberas estaban bien hechos, les he abierto la puerta para que salieran a jugar al patio

La señorita Pepita pregunta cuánto pesa la Tierra

La señorita Pepita le pregunta a David: -¿Cuántas toneladas pesa el planeta Tierra? -¿Con gente o sin gente?

Llaman a la pizzería pidiendo magdalenas

El día de los Santos Inocentes, en una pizzería, descuelgan el teléfono y dicen: -Pizzafina, dígame. ¿Qué desea? -¡Magdalenas!