Un chico que acaba de licenciarse en Veterinaria empieza a trabajar como ayudante del veterinario jefe en una clínica para animales. El primer día todo va de perlas. El segundo día, también. El tercer día, el veterinario le dice: -Ábrale la boca al león y manténgasela bien abierta. El asistente le pregunta inquieto: -Y ¿cómo lo hago? -¡Con mucho, mucho, muuuucho cuidado!
Un hombre con un loro en el hombro entra en un bar. El camarero le pregunta: -¿Este animal habla? Y el loro le responde: -¡Y a mi qué me cuenta!
Un inspector sanitario le pregunta a un granjero: -¿Qué le da de comer a sus gallinas? -Pienso industrial. -Muy mal: 40 euros de multa. Al día siguiente vuelve y le pregunta: -¿Qué le da de comer a sus gallinas? -Maíz. -Muy mal: 40 euros de multa. Al día siguiente el inspector regresa de nuevo: -¿Qué le da de comer a sus gallinas? -Mire usted, les doy dinero y que se compren lo que quieran.
Dos exploradores van desarmados por la selva. De pronto, no muy lejos, aparece un león. Uno de los exploradores saca unas zapatillas deportivas de su mochila, y el otro le dice: -No merece la pena, con eso tampoco correrás más rápido que el león. -¡Que el león no, pero más rápido que tú, seguro que sí!
Adivina por qué a las abejas les encanta casarse muchas veces. Para poder estar luego de luna de miel.
¿Qué es la sensación más rara para una oveja? -Tener un hambre de lobo.
Un conejo está sentado en un banco del parque y se hace el chulo delante de todos los que pasan por allí. Llega la jirafa y le pregunta: -¿Qué haces, conejo? -Tomo un té, descanso y cuando pase un león le daré un buen sopapo. Finalmente, pasa el león y le pregunta: -¿Qué haces aquí? -Tomo un té, descanso... y digo muchas tonterías.
El rey de la selva anunció que daría una fiesta y los animales celebran: -¡Viva! Me lo pasaré bomba gritó la rana. El rey dice: -Habrá caramelos, pasteles y confeti. Todos dijeron: -¡Viva! -Me lo pasaré bomba -dijo la rana. El rey ya mosqueado dijo: -Invitaré a todos menos a uno verde, de ojos saltones y viscoso. Todos gritaron viva mientras que la rana dijo: -Muy bien, que se fastidie el cocodrilo.
Un camello muy joven le pregunta a su padre: -¿Por qué tenemos pelo? -Nosotros somos los barcos del desierto, el pelo nos protege del calor del día y del frío de la noche. -Papá, ¿por qué tenemos joroba? -Nosotros somos los barcos del desierto, y la joroba nos sirve para almacenar grasa y agua. -¿Por qué tenemos pezuñas? -Nosotros somos los barcos del desierto y las pezuñas nos sirven para protegernos de la arena abrasiva. -Papá, si somos los barcos del desierto, ¿qué hacemos en el zoológico?
En un prado hay dos vacas. Una le dice a la otra: -¿No te da miedo convertirte en una vaca loca? La segunda vaca se ríe y le responde: -Que va, porque soy un camello.
Un caracol está cruzando una carretera y es atropellado por una tortuga. Cuando el caracol recupera la consciencia, en el hospital, el médico le pregunta: -¿Qué pasó? -No lo sé -responde el caracol-, todo fue tan rápido...
-El otro día vi pasar por el cielo mil palomas volando. -¿Mensajeras? -Que no, te juro que no ensajero, era mil.
Va el hipopótamo y entra en el bar. Todo el mundo mirando y el camarero asombrado pero el animal va y se pide una naranjada. El camarero le sirve y le dice: -Son 10 euros. El hipopótamo se lo toma y se va, pero el camarero corre tras él: -¿Sabe? nunca había visto un hipopótamo en mi bar -Ni lo volverá a ver, al menos a este con esos precios.
Esto era un ciempiés que va un poco lanzado y de repente tropieza con una ramita, y se zancadilla, y se zancadilla, y se zancadilla, ...
El canguro se escapa otra vez de su zona y decidieron subir el muro dotándolo de 3 metros de altura. El canguro se escapa otra vez de su zona y decidieron subir el muro dotándolo de 6 metros de altura. El canguro se escapa otra vez de su zona y decidieron subir el muro dotándolo de 12 metros de altura. El canguro se escapa otra vez de su zona por la puerta de la jaula que está abierta.
El canguro pequeño en la escuela se preguntaba que sería de mayor. Otro le contestó que para él la mejor profesión era la de atracador, quería ser salteador de caminos
La señora de los gatos no salía mucho de casa pero un día al pasar allí estaba en la puerta, con un gato en la mano. No me aguanté y le pregunté: -¿araña? -No, gato.
Mamá atún y su hijito atún están nadando tranquilamente. De pronto, el pequeño ve un submarino y le comenta a su madre: -¡Mira, mamá, hombres en lata!
-Hola Fran, ¿recuerdas el perro agresivo que tengo? -Sí, menudo mal bicho. -Bueno ya no tanto, lo he llevado a adiestrar y han educado. -¿Ya no muerde? -Bueno, vamos progresando... Pero antes de morder da los buenos días.