Era un barco de crucero por el Caribe que está a punto de naufragar cuando llega al rescate la Cruz Roja. Llaman a la puerta del bote: -Knock, knock -¿Quién es? -La Cruz Roja -Pues aquí ya hemos dado, ¡eh!
Un joven que mira con tristeza su cartera le dice a otro: -No es que yo gaste más de lo que gano, el dinero sale más rápido de lo que entra.
Un avaro le dice a otro: -He venido corriendo detrás de un autobús para ahorrarme dos euros. -¿Y por qué no corrías detrás de un taxi? Te habrías ahorrado veinte.
El loco Adelino entra en un bar y le pregunta a un cliente: -Señor, ¿podría usted prestarme diez euros para tomar un café? -Pero si un café solo cuesta dos euros, ¿por qué me pide usted diez? -Porque me gusta dejar propina.
Había una vez un avaro tan avaro que por la noche se levantaba tres veces a ladrar para ahorrarse el perro.
En un hotel, un cliente se queja: -¿Sesenta euros solo por dormir? ¡Pero si el verano pasado me cobró usted treinta! -Es que ahora estamos en invierno. -¿Y eso qué importa? -Que en invierno las noches son más largas
Un avaro le da un céntimo a un mendigo, y el mendigo le dice: -Gracias, señor. Dios le premiará diez veces lo que ha hecho. -¿Diez veces? Vaya miseria, diez céntimos.
Un ladrón le dice a un avaro: -¡La bolsa o la vida! -Hombre, así de golpe... Deje que me lo piense un par de días...
Dos avaros se encuentran y uno le pregunta al otro: -Oye, ¿tú cómo te lo montas en invierno para no pasar frío? -Pues me acerco a la estufa. -¿Y si hace mucho frío? -Entonces la enciendo.
La mujer de un tacaño le pregunta a su marido: -Oye, mañana es el cumpleaños de nuestro hijo. ¿Qué le regalaremos? -¿Te acuerdas del globo que le regalamos el año pasado? -Sí. -Pues este año se lo inflaremos.
Un avaro entra en una pastelería y dice: -Ponga dos velitas en el pastel, que mi niña cumple tres años. -Querrá usted decir tres velas. -No, dos son suficientes, la niña todavía no sabe contar.
Un ciclista entra en una tienda de deportes y pregunta: -¿Tienen gorras de ciclista? El dependiente Vicente le saca las más baratas y, después de probárselas todas, el cliente dice: -No, estas no las quiero. El dependiente le saca otras gorras de mejor calidad. Una vez pasadas todas por su cabeza, el cliente las vuelve a rechazar: -No me sirven. Vicente, muy enfadado, le presenta la última remesa que le ha llegado: -Estas son de Italia, y las llevan los mejores ciclistas del mundo. -No, tampoco me sirven. -Oiga, ¿de verdad quiere una gorra de ciclista? Porque todas las que le he dado lo son. -Es que yo quiero una como las de mis compañeros, con la visera detrás.
Un juez explica a un acusado muy avaro: -Puede usted escoger entre dos días de cárcel o sesenta euros. El avaro contesta: -Deme los sesenta euros.
Un ciego está pidiendo limosna, y un hombre le tira una moneda. El ciego coge la moneda y protesta: -¡Estos diez céntimos son falsos! -Entonces, ¿usted no es ciego? -¿Qué quiere, que por diez céntimos sea ciego de verdad?
Una mujer va al supermercado con un billete de diez euros y le dice al cajero: -¿Podría cambiarme estos diez euros? -Pero señora, ¡si ese billete es falso! -Pues por eso quiero cambiarlo.
Un jeque árabe muy rico se enamora locamente de la hija de un avaro y le dice al padre: -Si me concede la mano de su hija, le doy su peso en oro. -Está bien. Pero deme tres meses de tiempo. -¿Para convencerla? -Para engordarla.
Un avaro va por la calle y se encuentra una tirita. La recoge y dice: -Ahora tendré que cortarme para aprovecharla.
-¿Sabes por qué se descubre a un estafador catalán cuando quiere venderle a un turista el peñón de Gibraltar? -No, ¿por qué? -Porque se emperra en cobrarle el IVA
El dueño de la casa se presenta hecho una furia donde el inquilino, que hace ya tres meses que no le paga el alquiler. -¿Qué? -exclama-, ¿Piensa usted pagarme o no, el alquiler atrasado que me debe? -Lo siento, pero ahora no puedo. -Bien, esta es la última vez que le reclamo el alquiler. ¿Lo oye usted bien? ¡La última vez! -¡Pues gracias a Dios! -responde el inquilino-. ¡Desde ahora voy a poder vivir tranquilo!
Un señor avaro toma un taxi y le dice al taxista: -¡Al centro de la ciudad! Al llegar pregunta: ¿Qué le debo? Cuarenta euros -responde el taxista. El cliente le da veinte euros. -Le he dicho que son cuarenta. -¿ES que usted no ha venido conmigo?