¿Por qué el aire es tan frío por las mañanas? Porque ha pasado toda la noche fuera
Dos microbios se encuentran y uno le dice al otro: -Caray, tienes muy mala cara. -Sí, ya lo sé, debo de haber pillado una aspirina.
-Buenos días, servicio de información del aeropuerto, ¿en qué puedo ayudarle? -Buenos días, ¿podría decirme cuánto tarda el vuelo de Madrid a Roma? -Sí, un minuto... -Muchas gracias, muy amable.
Un tipo muy bobo está examinando su reloj atentamente: -Hummm... Un amigo que pasa por allí le pregunta: -¿Tienes algún problema? -Mi hermano me ha regalado este reloj y me ha dicho que puedo bañarme con él -¿Y...? -Pues que no lo entiendo... Por más que miro, no veo el grifo por ninguna parte.
Unos asteriscos están celebrando una fiesta cuando suena el timbre de la pureta. Abren y aparecen un punto. Uno de los presentes le dice: -Lo siento, pero esta fiesta sólo es para asteriscos. Y el punto replica: -¡Ya lo sé, yo también soy un asterisco, lo que pasa es que llevo el pelo engominado.
-¿Sabes cómo se llaman los habitantes de Málaga? -Pues no, todos, no...
En la discoteca: -Hola linda, ¿cómo te llamas? -Zara. -Qué nombre más exótico -Zí.
-¿Éste es el pueblo donde ponen motes a todo el mundo? -No. -Ah, vale, gracias. -De nada, señor preguntillas
Una señora entra en una agencia de viajes y le dice a la dependienta: -Disculpe, señorita, ¿podría darme un catálogo de viajes a las islas Bahamas? ¡Así podré saber cuánto me ahorro si no voy allí de vacaciones.
Está un revisor de tren picando los billetes: -Oiga, si su billete es de turista, ¿cómo está usted viajando en primera clase? -Pues muy cómodo, la verdad
Un conductor se ha perdido por completo y le pregunta a un transeúnte: -Disculpe, ¿sería tan amable de decirme dónde me encuentro? -Sí, hombre, faltaría más, usted se encuentra dentro de un coche.
En una parada de autobús, una señora le pregunta a un señor que está esperando: -¿Disculpe, el 27 pasa por aquí? El señor se saca una agenda del bolsillo, la consulta y al instante responde: -Lo siento mucho, pero el 27 tengo que ir a París por trabajo.
El señor Roberto, el que era muy miedoso, ¿sabías que se había muerto? -No, ¿qué le pasaría? -Pues ya ves, resulta que estaba en cama más o menos tranquilo, se le escapó un pedo y se murió del susto.
-A ver Pepe, dispara al aire. -No se cómo hacerlo, ya sabes que soy muy torpe. -No es tan difícil Pepe, venga, apunta y dispara al cielo. Va Pepe, apunta y falló.
El príncipe era realmente muy feo y desagradable. De hecho una vez se le acercó Cenicienta pero se regresó a casa a las once y media.
Fernando tenía dos desgracias y es que era muy delgado y desafortunado. Por eso para hacerse ver a veces tenía que pasar 2 veces seguidas. Una vez se fue a sentarse en un pajar y se clavó la aguja.
Era un hombre realmente pequeñíto que cuando salía de casa en invierno se ponía un calcetín como bufanda, y además al llegar al borde de la acera saltaba y usaba paracaídas.