Juan y Pepe en el semáforo

Juan y Pepe eran amigos y se encontraron de casualidad en un semáforo. -Juan, ¿cuánto tiempo? Te veo fenomenal. Te cuidas, ¿cuál es tu secreto? -Soy feliz porque no discuto ni con la mujer ni con nadie. -Jaja, claro Juan, pero no será de eso. -Pues no será de eso.

Ha perdido el paraguas

-¡He perdido el paraguas! -¿Y no te has dado cuenta hasta ahora? -Sí, me he dado cuenta justo cuando ha parado de llover y he ido a cerrarlo.

Se encontró a tu esposa en el restaurante

Un tipo le dice a otro: -Hoy me he encontrado a tu esposa en el restaurante, pero ella no me ha visto. -Sí, lo sé, ya me lo ha dicho.

Fernando y los músculos del gimnasio

Fernando se encuentra con el amigo Adrián que hacía que no lo veía: -Cómo te va en el gimnasio? -Bien, me han salido músculos que ni siquiera conocía, ¿cómo se llamará este? -Trapecio. -Y yo Fer, mucho además.

El reencuentro de las aspiradoras

Una aspiradora se encuentra a otra amiga suya que había estado trabajando toda la mañana: -Hola, ¿estás bien? -Estoy hecha polvo.

El finolis y los destinos

Un tipo muy finolis se encuentra a un conocido y le pregunta, en plan petulante: -¿Sabes dónde he pasado las vacaciones este verano? -¿Dónde? -inquiere el otro. -En Baden-Baden. -¡Pues yo, este año, he ido a Cuenca-Cuenca!

El tartamudo consuela a su amigo

Un tartamudo se encuentra a un amigo por la calle: -Ho-ho-hola, Ju-Juan, te-te ve-veo muy tri-triste. -Es que mi novia me ha dejado. -Bu-bu-bueno, ho-hombre, ha-hay ma-más pe-pe-peces e-e-en e-e-el ma-ma-mar... -¡Claro!, para ti es muy fácil decirlo.

Crucigramas y una ola en la playa

Los dos amigos estaban en la playa y uno hacía crucigramas. De repente pregunta acerca de la diferencia entre horrible y terrible, ya que las 2 palabras le cabían. El amigo quedó pensativo un rato y de repente mirando al mar dice: -¿Ves esa ola grande que viene ahí? Sería un horror que se llevara a mi mujer mar adentro. Pero por contra, sería terrible que con otra ola me la devolvieran.

El papel de don nadie en la obra

Esto eran dos colegas que se encuentran y hablando uno le dice al otro: -¿Ya tienes curro? -Sí, me han dado un papel en la obra -¿De qué haces? -Pues de un tipo, un don nadie, rubio, feo y tonto. -¡Ah qué bien! Fácil además, solo tienes que teñirte el pelo

Dos vascos y el chapuzón en el río

Eran 2 vascos que estaban hablando cuando de repente dice uno: -Oye Patxi, nos damos un chapuzón en el río -No, que me afecta el agua y se me pone dura. Luego menudo follón porque me da contra las piedras del fondo. -Bueno Iñaki, pues nada de espaldas y ya está. -Mira tú que listo, ¿y qué hago luego con el puente de Deusto?

Dos amigos comentan la ópera

Dos amigos que estaban en la ópera comentan la actuación y de repente uno dice todo orgulloso: -Ahí, eso si es un cantante de verdad, ¡de primera fila! -En realidad es bastante malo, ¿de primera fila? Lo único porque desde la siguiente y haca atrás ya apenas se escucha.

Dos cabronazos en el banco del parque

Esto eran dos tipos que estaban aburridos en el parque, ahí sentados en el banco y se ponen a hablar y presumir de quien era más cabronazo: -Para cabronazo yo, no me corto nada. -Pero qué dices colega, yo soy el más cabronazo del mundo. Entonces se calentaron con una apuesta y en esto va uno, se acerca a una pareja de ancianos, avisa al otro que mire y les da una paliza. El muy cabronazo vuelve y dice: -¿Lo ves, yo soy muy cabronazo? -Para cabronazo yo, que esos eran mis padres y no te dije nada.

El regalo de aniversario

-El año pasado tuvimos que celebrar el aniversario de nuestro matrimonio y como le tenía que regalar algo a mi mujer, ¡adivina que le regale! -Ni idea, sorpréndeme. -Una tumba jaja. No veas que bronca me cayó. Pues este año me viene con el cuento de celebrarlo otra vez, y me preguntó que le regalaría. -¿Y qué le vas a regalar? -Nada, si todavía no usó lo que regalé el año pasado.

Buscando a Fernando por su apodo

Era un tipo que se acercó a un pueblo argentino con la intención de buscar a un compañero que hacía mucho que no veía. Se encontró a otro tipo y le dijo: -Por casualidad ¿no sabrá donde vive un tal Fernando Díaz Zaragoza? -La verdad es que no. Mire, aquí todo el mundo tiene su apodo, ¿no sabrá por casualidad su mote? -Creo que lo llamaban el payasito. -¿El payasito? ¡Anda si ese soy yo!

Pablo magullado y la curva del cartel

Eran dos colegas que se encuentran en la calle y uno estaba un poco delicado, muy magullado. Le pregunta el otro: -¡Qué pasa Pablo, parece que tuviste un accidente? -Sí bueno, el otro día iba a toda mecha con la moto, ¿sabes? y resulta que al final de la calle Barcelona, en la curva está el bajo ese donde pone "se traspasa". ¿Sabes donde te digo? -Sí. -Pues no es verdad, no se traspasa.

Pepe y Guillermo sueñan en el bar

Estaba Pepe y Guillermo en el bar tomando algo y conversando cuando de repente dice Pepe: -¿Sabes lo que sueño últimamente? -No. -Sueño que tengo que ir a la ciudad en bicicleta y de hecho voy y vengo. Por la mañana me levanto y noto un enorme cansancio. -Anda mira. Pues yo sueño que estoy en una habitación con dos chicas muy monas, pero claro, no doy hecho y entonces paso toda la noche en conflicto al no saber que hacer. -Pero tío, ¿por qué no me invitas y yo te ayudo con eso? -Si eso ya lo hago, pero cuando te llamo me dicen que saliste en bicicleta.

La pelea que contó Andrés

Pepe fue a tomar el café y se encontró a Andrés que como siempre tenía alguna historia que contar: -No te lo pierdas, ayer menuda pelea. -¿Ah sí, qué pasó? -Nada, que cuando volvía a casa 2 tipos le estaban pegando a otro. Yo no sabía que hacer pero al final intervení.-Anda, ¿y cómo fue? -Pues ya ves, entre los 3 le dimos una buena paliza al otro.

Paco y el secreto de los cinco mil

Estaban dos amigos tomando algo en el bar y bromeando cuando uno le dice al otro más en serio: -Paco, mi amigo, me gustaría contarte un secreto, ¿me lo guardas? -Sí, claro, lo que me digas. -Verás, me hacían falta 5 mil euros. -Eso está hecho, yo te lo guardo, así que como si no me hubieras dicho nada.

El pincho de tortilla y la educación

Esto era una pareja que se van por ahí de tapeo y en un sitio con la caña les dan un generoso pincho de tortilla, que contrastaba con otro pincho mucho más modesto. En esto que uno se decide y toma el más grande, para asombro del otro colega que le replica: -¿Tú no sabes que por educación deberías tomar el más pequeño? -Ah vaya, pues... ¿Y si tú te decides primero cual coges? -Ya te lo digo, el más pequeño. -Estupendo, pues míralo, ahí lo tienes.

Francisco no fue al entierro de Rubén

Los 2 colegas se encuentran y el colega Roberto le dice a Francisco: -El otro día no te vi en el entierro de nuestro colega Rubén. Que raro... -No fui a sabiendas. -¿Y eso? -Llegué a la conclusión de que él no iba a venir al mío, así que ¿para qué?