Un señor mayor que llama al doctor a las tantas de la mañana y le pide que venga a mirarlo. Llega el doctor a su casa y se pone a examinarlo al detalle, y mientras lo hace se le va poniendo mala cara. Entonces al fin habla. -Si hace el favor, llame ahora a los hijos, al abogado y a poder ser también al notario. El señor todo preocupado le pregunta: -¿Estoy muy mal no, doctor? ¿Ya viene mi hora? El doctor contesta: -¡Que bah! ¡Lo que ocurre es que yo paso de ser el único idiota al que molestan las tantas de la mañana!
-Colega, ¿cómo está el paciente de la habitación 507? -Evoluciona favorablemente. Creo que si no se presentan complicaciones, mañana mismo podré hacerle la autopsia.
Entra una señora desesperada al hospital, entonces ve al médico y le pregunta asustada: -Doctor, soy la esposa del hombre que trajeron hace un momento, al que atropelló una combi, dígame por favor la verdad, ¿cómo está? -Señora, le comunico que su esposo de la cintura para abajo no tiene ni un rasguño. -¿Y de la cintura para arriba? ¿Cómo está? ¡Dígame! -Bueno, eso todavía no le puedo decir, porque todavía no me lo han traído.
Un hombre va al médico y le dice: -Doctor, vengo a verlo porque tengo un problema de tos terrible. El médico busca un frasquito en un cajón y se lo entrega diciéndole: -Tómese tres dosis diarias de este laxante para caballos. El paciente asustado le dice: -Pero doctor, ¿usted cree que esto me va a curar la tos? -Bueno, curársela no creo, pero le aseguro que no se va a atrever a toser.
Una pareja que espera un bebé llega a la consulta del doctor: -Doctor, queremos un tratamiento para que mi esposa no sienta el dolor de parto. Tenemos lo último en tratamiento para el dolor de parto, es tan efectivo que el dolor no lo sentirá ella sino el padre del bebé. La pareja acepta el tratamiento y durante el parto va todo bien, ella no sintió nada y además el tampoco, ningún dolor. Le dan las gracias al doctor y cuando llegan a casa se encuentran al cartero muerto en la puerta.
Un paciente va al médico en muy mal estado. El médico le pide análisis y radiografías, electrocardiograma, etc. El resultado es desastroso. Le dice: -Le quedan 6 meses de vida. -¿6 meses? Doctor, yo soy joven, tengo mujer, hijos, ¿cómo me voy a morir en 6 meses? ¿hay alguna manera de evitarlo? -Debe dejar de fumar, y de tomar alcohol, y nada de mujeres. -Vaya, y ¿así voy a vivir más? -No, pero se le harán los 6 meses más largos de su vida.
Iba por la carretera un señor y su sobrino, de pronto pasa un burrito y al esquivarlo se estrella contra un árbol. El señor y su sobrino son llevados en ambulanci a la clínica más cercana. Después de tres días se despierta el señor y lo primero que dice es: -Dígame la verdad doctor, ¿cómo está mi sobrino? -Lamentamos informarle que nunca más podrá tocarle las orejitas a su sobrino. -¡Oh no! ¿Perdió las dos orejas, doctor? -No, usted perdió los dos brazos.
El marido llama al doctor a las tres de la mañana diciéndole que su esposa se siente muy mal. Llega el doctor a las 3:30 con su maletín y le pide al marido que le permita revisar a su señora a solas en su cuarto. Pasa 5 minutos, 10 minutos, y sale el dotor y le pide al marido un martillo. Pues el marido se lo da. Pasan 5 minutos, tac tac tac ruidos, y el marido no entiende que está pasando. A los 10 minutos sale el doctor y le pide al marido unos clavos, pues el marido se los da. Pasan otros 10 minutos con ruidos, tac tac tac, y el marido preocupado de lo que está pasando. La misma historia, con un taladro, hasta que llame a la puerta: -¡Oiga doctor!, le di un martillo, unos clavos, y un taladro y está haciendo escándalo. ¿Qué le está haciendo a mi esposa? -Nada, ¡pues no consigo abrir el maletín!
Un hombre va al médico en muy mal estado, con innumerables golpes en todo el cuerpo, el médico le pregunta la causa: -Le digo doctor, estaba yo tranquilamente parado, cuando de pronto vino una bicicleta y me da un golpe terrible en la espalda. -¡Ah! ya comprendo. -No, no termina todo ahí, me estoy todavía levantando, y de pronto viene un camión, me paga en una de las piernas y caigo nuevamente. PEro no termina todo, me levanto y el avión en vuelo rasante me da con toda el ala en el cuello, y cuando estaba por fin recuperándome pasa el trasantlántico y me golpea de lleno con la quilla en el esternón. -Usted perdona mi incredulidad, pero lo de la bicicleta lo creo, lo del camión puede ser, pero lo del avion y el trasatlántico, ya me parece un poco exagerado. -¿Exagerado? ¡Mire, si no paraban el carrusel a tiempo muero aplastado por la vaca, el caballo y la nave espacial!
Un médico a un paciente: -Bueno, se va a tomar en la mañana esta pastilla roja con un vaso de agua; luego al mediodía esta pastilla azul con un vaso de agua, luego en la tarde esta pastilla amarilla con un vaso de agua, y en la noche esta pastilla verde con un vaso de agua. -Pero doctor, ¿qué tengo? -Que no toma suficiente agua.
Un consejo importante: "Señoras y señores, no se preocupen cuando empiece a desaparecer la blancura de sus dientes, preocúpense cuando empiecen a desaparecer los dientes."
Un joven atleta de dos metros y medio de alto fue atropellado por un automóvil al cruzar la calle. A los amigos que, preocupados, llamaban por teléfono preguntando por él, el padre les decía: -Pueden verle en el hospital, segundo piso, habitaciones 14 y 15.
La monja al otorrinolaringólogo: -Doctor, siento en el oído unos zumbidos imprecisos y unos golpes confusos. -Póngase estas gotas y vuelva la próxima semana a la consulta. Al cabo de una semana: -¿Cómo se siente? -pregunta el doctor. -Muy bien, doctor. Ahora oigo los zumbidos y los golpes mucho mejor.
El doctor al paciente: -Es inevitable, tengo que operarlo. -¿Cuánto me costará? -10 mil euros. -¡Qué barbaridad, con eso me podría comprar un coche! -Eso es precisamente lo que yo pienso hacer -le contestó el doctor con toda calma.
Un señor muy pálido y ojeroso llega al médico: -¿Qué, doctor, necesito vitamina A y B? -Francamente, lo veo tan desnutrido que le voy a recetar el abecedario entero.
No se preocupe más -dice el médico-, cualquiera que sea la enfermedad que usted tenga, ya la sabremos por la autopsia.
Doctor a paciente: -¿Qué tal durmió usted anoche? -De un tirón. Dormí desde que dejé de estar despierto hasta que volví a despertarme.
El médico le dice a su paciente: -Te quedan seis meses de vida. Si yo fuera tú, me casaría y me iría a vivir a casa de mis suegros. -¿Eso me curaría? -No, pero te parecerían los seis meses más largos de tu vida.
Un médico a otro: -¿A qué se debe que tengas esa fama tan exagerada? Te conozco muy bien, y sé que no eres ninguna lumbrera. -Muy sencillo. A mis pacientes les digo que están gravísimos. Si se mueren, es que acerté. Y si se salvan, todos creen que hice un milagro.
El paciente le explica al médico: -No sé nadar y sueño que voy en un barco, que se hunde, que caigo al agua, que me ahogo. -No se preocupe, le voy a dar una receta infalible: desde hoy empiece a asistir a clases de natación.