La reflexión del profesor anciano

Era un profesor ya entrado en años que se puso a reflexionar y dijo: "Si no nos detenemos de vez en cuando, nunca nos alcanzará nada que valga la pena"

La monja que emigra de Suecia

A un monja que emigraba de Suecia le preguntaron por qué se iba, y contestó: Es por aquello del amor libre. Primero era tolerado, luego fue permitido, y ahora hasta lo momentan. Yo me voy antes de que lo declaren obligatorio.

La venta de casa a Hacienda

Con la subida de precios, un contribuyente dueño de una casa, al enviar el pago a Hacienda, escribió en el dorso: "Les vendo esta casa" y Hacienda le contestó así: "No nos interesa. Los impuestos son muy altos"

El divorcio y el marido que ama

Una señora presenta su demanda de divorcio, y a los pocos días su abogado le dice: -He hablado con su esposo, y puedo asegurarla que él la sigue queriendo. A lo que ella contesta muy airada: -¡No lo dudo!¡Con tal de fastidiarme, este hombre es capaz de cualquier cosa!

La consulta a mitad de camino

Paciente con la enfermera sobre la consulta, por teléfono: -¿Cuánto cobran ustedes por consulta? -30 euros si viene a la consulta y 60 euros si va el doctor a su domicilio. -¿Y si nos encontramos a mitad de camino?

El chino y el pronóstico

Un chino quiere planear sus vacaciones y consulta al servicio meteorológico: -¿Cuál es el pronóstico del tiempo para esta tarde? -Parcialmente lluvioso. -¿Y para mañana? -Parcialmente soleado. -Dígame, ¿qué tal son sus pronósticos? -Parcialmente acertados.

El tímido tras el árbol

Un chico extremadamente tímido se prepara durante horas para declararse a su novia enfermera. Al volver a casa su madre le pregunta -¿Cómo ha ido? -Bien, ya pasó el susto. -¿La viste? -Sí. Y de no haberme escondido tras un árbol, también me hubiera visto ella.

El pretendiente y el millonario

El padre millonario al pretendiente de su hija: -¿Y cómo puedo estar seguro de que no se casa por dinero? -Este es un riesgo que los dos debemos correr, porque ¿cómo puedo estar seguro de que en un año usted no se ha arruinado?

El secreto del éxito

-Señor, ¿podría explicarme el secreto de su éxito? -Depende, ¿es periodista o policía?

El gitano en aguas peligrosas

Un gitano nadando. -¡Eh, oiga!, salga de ahí. Esas aguas son muy peligrosas, hay corrientes subterráneas. -No importa, soy buen nadador... sé nad... glu... glu.

El sordo que no tose

-Doctor, me temo que me estoy quedando sordo. Figúrese que ya no me oigo ni toser. -Tome estas pastillas. -¿Son para oír mejor? -No. Son para que tosa más fuerte.

Llamada telefónica equivocada

Diálogo telefónico: -¿Es el 37 37 37? -No señor, se ha confundido. -No importa, póngame con Luis. -Aquí no hay ningún Luis. -Está bien, llamaré más tarde

El bebé entrenado con manguera

En el bautizo, dice el cura: -Es extraño que el bebé no haya llorado al echarle el agua bendita. -Es que durante toda la semana lo estuvimos entrenando con la manguera de riego

La mecanógrafa que no trabaja

El gerente a la mecanógrafa: -Si viene el señor Pérez preguntando por mí, dígale que he salido. Pero que no la vea trabajando, pero que no la vea trabajando, porque no lo creería.

El friolero en Canarias

Un hombre muy friolero decidió pasar el invierno en Canarias, pero a los pocos días regresó decepcionado, diciendo: -No había razón para que me quedara, allí no hay invierno.

El maestro de arte y Beethoven

Un maestro de arte visita una exposición pictórica de un joven artista. El maestro pregunta: -¿Pintó usted estos cuadros? -Sí, maestro. -Joven, debo confesar que su obra me recuerda la de Beethoven. -¡Pero si él no era pintor! -Ni usted tampoco.

El cráneo de Carpanta

En el Museo del Crimen, el guía informa a los visitantes: -Este cráneo es el del famoso bandido Carpanta. -¿Y ese otro más pequeño? -Es del mismo Carpanta, pero cuando era más pequeño.

Guillermo y Manolo

-Hace mucho que no veo a Guillermo ¿cómo le iría? -La verdad es que le fue bien, tuvo éxito con los hombres y ganó mucha pasta. -¿Y a Manolo como le iría? -Bueno Manolo tuvo éxito con las mujeres. Ahora está arruinado.

El hijo devuelto por telegrama

Por un tremendo huracán, la familia manda a su hijo a casa de una tía. Pocos días después la familia recibe un telegrama: "Te devuelvo a tu hijo. Prefiero que me mandes el huracán."

La carta con palabras de más

El jefe revisa una carta que acaba de escribir a la secretaria. -Tendrá que borrar algunas palabras señorita. -¿Cuáles señor? -La verdad es que cuando le dije que sus ojos eran bonitos, no era para que se lo dijera al cliente.