-Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro: -Oye, Juan, qué bien te veo. -Sí, es que ayer coincidí con una chica en el ascensor y nos hemos enamorado... ¡dice que soy el amor de subida!
-¿Sí, diga? -¿Es el Servicio Secreto? -Lo siento, no se lo pudo decir...
-¡Que niña más mona! -Es un niño. -¡Pues que niño más simio!
-Pedrito, ¿has copiado el examen de Pablito? -¿Por qué lo pregunta, señorita? -Porque en la primera pregunta él ha respondido No lo sé y tú has contestado Yo tampoco.
-Pero hombre, ¿por qué vas por la calle dando palmas? -Pues hombre, ¿por qué va a ser? ¡Para espantar a los elefantes! -¡Pero sí aquí no hay ninguno! -¿Ves como funciona?
-¡Eh, joven, aquí no puede pescar! -Ya lo veo, ya. ¡Hace cinco horas que estoy aquí y no ha picado ni un pez!
-¿Qué diferencia hay entre un elefante, una pulga y la familia? -le pregunta un amigo a otro. -No lo sé. -Pues que el elefante puede llevar encima la pulga, pero la pulga no puede llevar encima al elefante. -¿Y la familia? -La familia muy bien, gracias. ¿Y la tuya?
Un policía detiene el coche de un conductor borracho y le pregunta: -¿Me da usted su permiso para circular? -Claro que sí, agente, circule, circule...
En plena hora punta de tráfico, un taxi avanza a paso de tortuga. -¡Esto no hay quien lo aguante! -protesta la pasajera-. ¿No podría ir un poco más deprisa? -Yo sí, señora, pero entonces tendrá que conducir usted el taxi.
-Camarero, ¿cuándo vendrá esa sopa que he pedido? ¡Hace más de una hora que espero! -¡Lo siento señor, pero ha de tener en cuenta que es un sopa de tortuga!
Un cliente entra en casa del anticuario y le pregunta: -¿Es cierto que este armario es muy antiguo? -¡Ya lo creo! -le responde el anticuario-, ¡Todos los muebles que fabricamos aquí son muy antiguos!
La señora le dice a la criada: -Enriqueta, ve al jardín, a ver qué hacen los niños, y les dices que eso no se hace.
Una madre le explica a una amiga: -Pues yo a mi hijo le dejo que coleccione sellos porque aprende un montón de cosas. Ya verás: Pepito, ¿dónde está Italia? -Tres páginas después de Hungría, mamá.
Va mi suegra a comprar y dice: -Buenos días, ¿tienen zapatos de cocodrilo? -Depende... ¿qué número usa su cocodrilo?
-Buenos días, venía a afinarle el piano. -Pero ¡si yo no he llamado a ningún afinador! -Usted no, pero sus vecinos sí.
Una madre y su hija rubias están viendo una carrera de atletismo: -Mamá, ¿por qué corren esas señoras en pantalón corto? -Porque a la primera le dan un premio. -Ah, y entonces ¿por qué corren las demás?
-Pues el otro día, entre pitos y flautas. me gasté 400 euros. -¿Y en qué gastaste tanto dinero? -¡Pues 200 en pitos y 200 en flautas!
Un señor entra en la perfumería y le pregunta a la dependienta: -Señorita, ¿me da un champú? -¡Claro! ¿Lo quiere para cabello graso, seco, fino, débil...? -No, yo lo quiero para el pelo sucio.
-A ver, Pepito, dime con qué mató David a Goliat. -Con una moto, profesora. -Pero ¡cómo que con una moto! ¡Con una honda! -Ah, perdón, no sabía que también quería saber la marca.
Le dice el vacilón al Papa Noel de la calle -¡Qué orejas más grandes tiene! ¿No le parecen demasiado grandes para una persona? -¿Y las suyas? ¿No le parecen demasiado pequeñas para un burro?