-En el sermón de hoy el sacerdote desarrolló el tema de la caridad y el deber que todos tenemos de ayudar al prójimo. -¿Y tú qué hiciste? -Quedé tan impresionado, que a la salida me puse a pedir limosna.
-Señora, me voy a trabajar a casa de la señorita Adelaida. -¿Cómo? ¿Prefieres trabajar con ella antes que conmigo? -Sí, señora. -¿Y sabe que has estado trabajando conmigo ocho meses? -Dice que no necesita más referencias, ya que he aguantado tanto con usted, con ella estaré toda la vida.
Tenía la boca tan grande, que para decir dieciséis tenía que sujetarse los labios para no decir treinta y dos.
Una señorita envió al Instituto de Grafología una carta de su novio para que estudiaran la letra y le dijeran qué carácter tenía. La respuesta firmada por la directora del Instituto decía: "Hombre flojo, hipócrita e irresponsable. Se lo digo yo por experiencia, porque es mi marido desde hace seis años."
-A mi siempre me ha fascinado el ballet. Cuando tenía 30 años, iba para ver a las bailarinas. -¿Y después? -Cuando tenía 40, iba para oír la música. Y ahora, con 50, voy porque las butacas son muy cómodas.
-La mejor medicina para los males del hombre es el amor. -¿Y si no surge efecto? -Duplíquese la dosis
La esposa enseña a su marido un sombrero nuevo que acaba de comprar. ¿Es bonito verdad? Me costó 60 euros. -¿60 euros? ¡Esto me parece un crimen! -Pues que el crimen recaiga sobre mi cabeza.
Un nuevo rico va por primera vez a la ópera con su mujer. Y llegando al final, le dice al oído: -Al principio cantaban uno a uno, pero se ve que como se está acabando el tiempo, ahora cantan todos a la vez.
-Pepe, deberías llevar los niños al zoo. -¡Mujer, los he llevado montones de veces, pero siempre encuentran el camino de vuelta!
El dueño de una gran fábrica saluda al nuevo barrendero y le dice: -No se desanime. Yo empecé siendo barrendero, y ahora soy millonario. ¡Esto es América! -Pues yo una vez fui millonario, como usted, y ahora soy barrendero
El profesor al alumno: -¿Qué es el capital y qué es el trabajo? -Un ejemplo: supongamos que mi padre le pide prestados 30 euros. Esto sería el capital. Ahora, supongamos que usted las quiere cobrar. Esto sería el trabajo.
Antes de morir quiero hacer un viaje a Tierra Santa y conocer el lugar donde Dios dictó los Diez Mandamientos. -Más vale que te quedes aquí y pongas en práctica alguno de ellos.
Entre dos amigas: ¿Así que posaste para el pintor sin nada de ropa? -Oh, no. Él estaba completamente vestido.
En una reunión social, una dama le dice a un caballero: -¿Así que sabe usted lo que estoy pensando en estos momentos? -Con total claridad. -En ese caso le ruego que me perdone
A una dama del gran mundo le preguntaron si al morir preferiría ir al cielo o al infierno, y respondió: -El cielo será mejor por su buen clima, pero el infierno debe ser un encanto... por la sociedad que allí habrá.
Aviso en un parque público: "Se prohíbe montar en bicicleta, acostarse en la hierba, traer animales. Prohibido jugar a la pelota. No coman ni beban. No tiren nada al suelo. Recuerden el parque es suyo".
Una pareja va al aeropuerto a sacar el billete de avión, y el empleado le pregunta a la mujer: -¿Cuánto pesa usted? -¿Con o sin ropa? -Depende de cómo piense viajar.
El doctor al paciente obeso: -Puede usted comer todo lo que guste... y aquí está la lista de lo que deberá gustarle
-¿Cómo te atreviste a matar al loro? Si hablaba perfectamente... -Pues por eso, porque insultaba perfectamente
Van un caracol y un gusano en sentido contrario y cuando coinciden chocan el uno contra el otro. Después de dar varias vueltas de campana los dos bichos, va y le pregunta el caracol al gusano: -¿Qué ha pasado? Y le responde el caracol: - No sé chico, ¡¡ha sucedido todo tan deprisa!!