Dos maricas y la página web

Dos maricas se encuentran al cabo del tiempo. -¡Chica, que moderna estás! -Eso no es todo. Ahora tengo una página web y todo. La dirección es www . mari . com -¿Y no estaría mejor www maricón y punto?

Encuentro con el ladrón oficial

-¿Qué pasó con el ladrón oficial, lo encontró? -Sí, jefe, lo encontré precisamente robando a otro señor. -¡Le felicito! ¿Y dónde está ese pillo? -Lo dejé donde lo encontré. -¿Por qué no lo trajo arrestado? -Porque usted me dijo que tenía que encontrarlo, no traerlo.

Carlitos besa al director

Una niña dice a su compañero de clase: -Oye Carlitos, te equivocaste. En lugar de dar un beso a la maestra, besaste al director. -No me equivoqué, lo que pasa es que tengo gripe y no se la quiero pegar a la maestra porque ella me cae bien.

El señor que ya no se siente gallina

Un señor visita a su médico y le dice: -¡Es fantástico! ¡Ya no me siento gallina, doctor! -¿Ya no? -No, por fin dejé de poner huevos.

Las últimas palabras del tío

Exploradores: -¿Y cuales fueron las últimas palabras de tu tío antes de morir en el río? -No tengas miedo hijo, aquí no hay cocodrilos.

Preguntan dónde está la Puerta del Sol

En la vía pública pregunta un gallego. -Por favor, señor, ¿cuál es la Puerta del Sol? -Es la que viene, siga derecho. -Pues si es la que viene, será mejor que espere aquí.

Medir un edificio con un barómetro

En clase de física, el profesor a Pepito: -¿Podría usted calcular la altura de un edificio por medio del barómetro? -Sí, profesor, hay dos procedimientos. El primero es atar el barómetro a una cuerda desde la azotea, bajarlo hasta el nivel de la calle y luego medir la longitud de la cuerda; y el segundo, es regalarle el barómetro al conserje a cambio de que nos diga la altura del edificio.

La séptima maravilla y los celos

El muchacho le dice a su celosa novia: -Eres la séptima maravilla del mundo. -Te creo, pero no vayas a irte con las otras seis.

Leer socialismo y odiar el trabajo

-Cuando yo era joven, leí todas las obras socialistas. -¿Y aprendiste a odiar al capital? -Y al trabajo también.

Cambiar el rollo de papel higiénico

¿Cuántos maridos son necesarios para cambiar un rollo de papel higiénico? -No sé. -Nosotras tampoco. Jamás lo hacen

La rubia atascada y el claxon

En medio de un atasco de tráfico, una chica rubia no logra arrancar el coche, y un conductor impaciente no hace más que tocar el claxon. Al fin la chica se baa, y le dice al impaciente: -¿Quiere usted probar si puede arrancar mi coche, mientras yo toco el claxon del suyo?

El pintor vanidoso y su testamento

Un pintor gallego muy vanidoso decía: -Cuando yo muera, quiero que todos mis cuadros vayan a una institución benéfica. Y alguien sugirió: -Sí, al Instituto Nacional de Ciegos.

Expulsado por hacer pipí en la piscina

-Queda usted expulsado del club, por haberse hecho pipí en la piscina. -Pero otros lo han hecho antes. -Sí, pero nunca desde el trampolín

Pepito llega pegado a clase

-Papá, tres niños me han pegado en clase. -¿Y tú te has vengado? -Claro que me he vengado, ¡es que si no me vengo, me matan!

La suegra y las dos sandías

-Buenos días querida suegra, ¿se acuerda de que dijo el otro día que daría media vida por una sandía? -Sí, hijo. Pues aquí le traigo dos.

El niño y su traje de baño nuevo

Un dia un niño y su madre fueron a una piscina y el niño tenía traje de baño nuevo y dice: -mama, puedo ir a nadar? -Sí hijo pero no te mojes.

El maquinista pierde su tren

Un hombre llega corriendo a la estación y pregunta a otro: -¿El tren para Guadalajara? -¡Uh, ya salió hace mucho! -¿Cómo que se fue? ¡Si yo soy el maquinista!

El dentista sin cambio

Sale el marido de la consulta del dentista y le dice convencido a su mujer: -Vámonos. Ya me ha sacado tres muelas. -Pero si cuando has entrado sólo tenías una mala. -Ya, pero es que el dentista no tenía cambio.

La noticia del ginecólogo

Terminado el reconocimiento médico, el ginecólogo le dice a su joven paciente: -Tengo una buena noticia que darle señor. -Señorita... corrige ella. -Ah, en ese caso la noticia me parece que no es tan buena.

El pleito y el más honrado

Dos comerciantes amigos se encuentran en la calle. -¿Y qué? ¿Cómo terminó aquel pleito que tenías? -Asunto terminado. Triunfó el más honrado. -¡Hombre, cuanto lo siento!