Una barra de pan presenta a otra

-¿Qué le dice una barra de pan a otra? - Te presento a una miga.

Discusión sobre quién estaba en el bar

-Estábamos yo y Juan en el bar -Estábamos Juan y yo -¿Qué dices? ¿yo no estaba?

Las gafas progresivas nuevas

-Te gustan las gafas que me he comprado? -No... -Son progresivas. -Entonces ya me irán gustando poco a poco

¿Te apetece una cerveza? No entiendo

- ¿Te apetece una cerveza? - No entiendo la pregunta...

El doctor confirma el problema de memoria

—Doctor, sin rodeos, ¿tengo problemas de memoria? —¡¡¡QUE SÍIIIIIIIIIIIIIII!!!

El guiño del gallego

-Si un gallego te guiña un ojo, ¿es un galleguiño?

Manolo en el sofá con su móvil

Estaba Manolo en el sofá, con su móvil cuando de repente levantó la vista y se fijó en su mujer. Se quedó pensando y dijo: -Amor, me gustaría pasar más tiempo contigo. ¿Me aceptas como amigo en Facebook?¿Me sigues en Twitter?

Los caramelos y los ojos cerrados

La madre de Pepito lo está regañando: -¡Te has comido todos los caramelos! Y eso que te dije que ni los mirases. -Pero si te he obedecido mamá, los comí con los ojos cerrados.

El acusado que no quiere abogado

El juez al acusado: -Entonces, ¿insiste en que no quiere a un abogado? -No, pienso decir la verdad.

La noticia del cura que los casó

El matrimonio cenando tranquilamente cuando ella dice: -Pepe, he oído que el cura que nos casó ha fallecido. Pepe la mira fijamente y dice: -El que la hace la paga.

Anita y Pepe antes de casarse

Anita y Pepe estaban por comprometerse en matrimonio. Pero antes de aceptar, ella decidió confesarse: -Mira Pepe, me daba mucho reparo decírtelo pero antes de seguir quiero que sepas que tuve un problema de niña y mis senos no se desarrollaron mucho. Los tengo como un niña de 11 años. -No te preocupes Anita, no me importa que yo te quiero igual. A todo esto, yo también te tengo que confesar algo y es que tengo un rabo del tamaño de un recién nacido. -No pasa nada Pepe, encontraremos la manera. En esto que tras casarse ella le mete mano y luego escapa corriendo. -¿A donde vas Anita? -Me mentiste, dijiste que tenias un rabo de un recién nacido. -Y es verdad, pesa dos kilos y trescientos gramos, y mide 43 centímetros.

Policía ve a Eustaquio con otro borracho

Un policía va por la calle y ve que el borracho Eustaquio le está metiendo el dedo en el trasero a otro borracho. -¡¡¡Pero hombre!!! ¿Qué está haciendo? ¿Por qué le mete el dedo en el trasero a su amigo? -Estoy intentado que vomite. -Pues así no lo va a conseguir. -Ah, ¿no? Espere a que le meta el dedo en la boca...

Martina pregunta por sus antepasados

Le pregunta Martina a su madre: -Mamá, ¿es verdad que desciendo del mono? -¿Cómo quieres que lo sepa, si tu padre nunca me ha presentado a tus abuelos?

La llave del coche en pleno terremoto

Era un gitano medio loco que tras volver a casa mete la llave en la cerradura y justo ocurre un terremoto. -¡Mierda! He debido meter la llave del coche y el edificio se está poniendo en marcha!

Cómo se dice costoso y acatarrado en chino

¿Cómo se dice, algo costoso en chino? ta kara. ¿Cómo se dice, acatarrado en chino? Tumo kote sale. ¿Cómo se dice, loco en chino? ketara do

La abuela fosforescente

Mamá, mamá, ¿la abuela es fosforescente? -No hijo, ¿por qué? -Entonces se está electrocutando.

La chica de dieciséis dice que está encinta

La chiquilla de 16 años. -Mamá, me he quedado encinta. -¡Dios mío! ¿Quién es el padre? -Todavía no lo sé. ¿No me aconsejaste que nunca mantuviera una relación fija con los compañeros del instituto?

El robo en el autobús de hora punta

Un autobús en la hora punta. Entre la confusión se oye un grito de mujer. El chófer frena. Un policía , que se encuentra entre los pasajeros, se abre paso y llega donde está la mujer gritando. -Señora, ¿qué ha pasado? -¡Me han robado 50 euros! ¡50 euros! -Tranquilícese señora. Las puertas del autobús están cerradas, y el ladrón no puede escapar. ¿Llevaba ese dinero en el bolso? -No, nunca lo llevo en el bolso mientras voy en el autobús. -Entonces, ¿dónde llevaba el dinero? -En un pañuelo que llevaba entre los senos. -Perdone, señora, pero ¿no ha notado la mano del ladrón entrando en una zona tan delicada? -Sí señor que la he notado... ¡Pero creí que iba con mejores intenciones!

La embarazada y los veinte euros

La señora Jimenez se encuentra en su último mes de embarazo. Su marido quiere acercarse a ella. -¡No... Ten un poco de cuidado! Toma 20 euros, y ve a buscar a otra mujer. El marido sale corriendo, y regresa pasado una hora. -¿Tan rápido ... ? Pero ¿dónde has ido? -Aquí mismo, con doña Josefa. Me ha cobrado los 20 euros. -¿Cómo? ¡Será sinvergüenza! ¡Cuando ella estaba embarazada, yo no le cobré ni un sólo euro a su marido.

Dos maricas y la página web

Dos maricas se encuentran al cabo del tiempo. -¡Chica, que moderna estás! -Eso no es todo. Ahora tengo una página web y todo. La dirección es www . mari . com -¿Y no estaría mejor www maricón y punto?