La pesadilla de la oca con plumas

Una oca le explica a otra: -¡Uf, he tenido una pesadilla horrible! -¿Ah, sí? ¿Qué has soñado? -Que dormía en una cama con una almohada de plumas blandísima... -¿Y eso es tan terrible? -le pregunta su amiga oca. -¡Ya lo creo: las plumas eran mías!

El imitador y el huevo de gallina

Un imitador se dirige a la platea: -¡Y ahora, querido público, digan un animal y yo lo imitaré! Un señor de entre el público pregunta: -¿Sabe imitar una gallina? -¡Ya lo creo! -exclama el imitador. -¡Pues a ver si es capaz de poner un huevo fresco!

La carrera de los cien metros lisos

En la selva han comenzado las Olimpiadas de los Animales en medio de una gran expectación. La primera carrera es la de los cien metros lisos. En ella participan muchos animales, pero a medida que la prueba avanza, cada vez más participantes se van quedando por el camino. Al final sólo siguen compitiendo el elefante y la hormiga. De pronto se oye un ruido. ¡Plof! El elefante acaba de pisar a la hormiga. Todos los animales de la selva gritan: -¡Cómo has podido hacerlo! ¡Asesino! Y el elefante alega en su defensa: -¡Pero si yo sólo quería hacerle la zancadilla!

El mosquito y la mancha en la pared

Un mosquito chiquitín le dice a su madre: -Mamá, mamá, ¿por qué tenemos que visitar todos los viernes esta mancha tan fea que hay en la pared? -¡Niño, más respeto a la memoria de tu padre!

Las ratas y el reloj de cucú

Dos ratas muy bobas se encuentran en una tienda de animales. La primera le explica a su amiga que se ha comprado un reloj de cucú: -¡Lo más difícil no ha sido encontrar un reloj de cucú en perfecto estado -cuenta la rata-, sino conseguir gusanitos todos los días para dárselos de comer al pajarillo!

El bebé que engordó con leche de elefante

-Ayer leí que un bebé engordó veinte kilos en dos semanas tomando leche de elefante... -¿Ah sí? ¡No me digas! ¿Y de quién es hijo? -¡De una elefanta!

La arañita en la pizza de la playa

Un turista pide una pizza en un bar de la playa, y cuando se la traen exclama: -¡Camarero, hay una arañita en mi pizza! El camarero, que es muy guasón, le responde: -¡No se preocupe, señor, enseguida le traigo una más gorda!

La señora y su primer vuelo en avión

Una señora está a punto de tomar una avión por primera vez. No cabe en sí de la excitación y le pide a la azafata que la acomode en un asiento de ventanilla para no perder detalle. A su lado se sienta un viajante de comercio que ya ha cogido el avión miles de veces. Los motores comienzan a rugir y el avión se mueve. La señora mira por la ventanilla y exclama con entusiasmo: -¡Mire, mire cuánto hemos ascendido en un momento. Allí abajo las personas parecen hormiguitas, ¿lo ve? -¡Señora, el avión aún no ha despegado, seguimos en la tierra... y lo que usted está viendo son hormiguitas de verdad!

Los grillos, las luciérnagas y la carcoma

¿Sabes que es la última cosa que hacen los grillos cuando van a dormir? ¡Apagar las luciérnagas! Una carcoma le dice a su mujer: -Cariño, esta noche te invito a una cena de lujo... ¡Acaban de traer un armario nuevo de caoba!

Las hienas y las noches de tormenta

¿Sabes por qué las hienas se ríen con más ganas en las noches de tormenta? ¡Porque se creen que las están fotografiando con flash!

Mamá pulga y la escalada al San Bernardo

Les dice mamá pulga a sus pulguitas: -Preparad las mochilas, y no os olvidéis las botas, las cuerdas y las cantimploras... Y le pregunta una de las pulguitas: -Pero ¿para qué necesitamos todo eso, mamá? -¡Porque hoy nos vamos a escalar el San Bernando!

El perro perezoso de los roedores

Dos roedores se encuentran por la calle y uno le cuenta al otro: -¿Sabes? Tengo un perro tan sumamente perezoso que cuando quiere ir a dar un paseo, en lugar de traerme la correa... ¡me trae las llaves del coche!

Las ratas y el nombre del cachorro

Dos ratas muy simplonas se encuentran en en bar. Una de ellas acaba de adoptar un cachorro de perro. -¿Qué tal, cómo va todo? -le pregunta una a la otra. -¡Muy bien, gracias! -Por cierto, ¿encontraste un nombre para tu cachorro? -Sí, ya lo creo, seguí tu consejo y consulté las Páginas Amarillas. -¿Ah sí? Creo que te dije que mirases el listín alfabético... -¡Acabáramos! ¡Ya decía yo que Ferretería no era un nombre muy apropiado!

Patas de oso pardo para el guardabosques

-¡Aquí guardabosques ayudante a guardabosques jefe, ¿me recibe? -Sí, le recibo, ¿qué sucede? -¡He hallado patas de oso pardo! -De acuerdo, haremos lo siguiente: usted siga las huellas hasta que dé con el oso, y yo... ¡averiguaré de dónde han partido!

El lord inglés tras la cacería

Un lord inglés regresa a su mansión tras una larga y fatigosa cacería. Pese a que suele ser un hombre tranquilo, imperturbable, su mayordomo lo nota bastante agitado. El lord deja la escopeta en un rincón y le pregunta al mayordomo: -James, ¿han regresado todos los invitados? -Sí, señor, le esperan en la biblioteca. Y entonces el lord suspira aliviado: -¡Uff, menos mal! ¡Definitivamente, era un ciervo!

La brújula en el gallinero del granjero

¿Sabes por qué había puesto el granjero una brújula en el gallinero? ¡Para descubrir donde estaba el pollo norte y dónde el pollo Sur!

Un ratón busca libros en la librería

Un ratón en una librería. -Buenos días, ¿tiene algún libro que trate de gatos? El vendedor le dice que tiene uno, pero le pone objeciones: -Señor, ratón, no le aconsejo que lo compre. -¿Y esto por qué? -pregunta sorprendido el ratón. -Verá... es que el libro trata de.. ¡los mejores cocineros gatunos y sus recetas.

El gusanito pregunta por su papá

Un gusanito ve a su mamá muy triste y le pregunta: -Mamá, mamá, ¿por qué estás tan triste? ¿a dónde ha ido papá? -Hijo mío... ¡papá ha ido a pescar!

Dos moscas charlan junto a la ventana

Dos moscas se encuentran cerca de una ventana, y una le dice a la otra: -¡Mira que son raros los humanos! -¿A qué te refieres? -le pregunta su compañera. -¡Con los techos tan bonitos que construyen, y se pasan el día caminando por el suelo!

El perro de Julio César y los felinos

¿Sabes como se llama el perro de Julio César? Con un silbido. Adivina ahora el colmo de sus amigos felinos. Tener una vida de perros.