-Mamá, ¿qué tienes en la barriga? -Un bebé, hijo mío. ¿Y quién te lo dio? -Tu papá. En esto que el niño escapa corriendo y se chiva al padre: -Papá, papá no le des más bebes a mama, ¡que se los come!
-Venga, Pepito, ve a lavarte que a lo mejor viene a visitarnos tu tía. -Sí, hombre, ¿y si luego no viene, qué?
Un niño le pregunta a su madre: -Mamá, ¿cuál es mi fecha de nacimiento? -El 15 de julio. -Anda, como el día de mi cumpleaños.
-¿Has entrado alguna vez en el laberinto? -No. -Pues no sabes lo que te pierdes
-¡Joaquín!, ¿no te da vergüenza? ¡Te has comido todos los churros y no has dejado nada para tu hermana. -Claro que sí mamá, me los comí por eso, pensaba que podía llegar de un momento a otro.
Una madre le dice a su pequeño: ¡Vamos, haz el favor de tomar te la sopa, si no llamaré al hombre del saco! -Bueno vale, si él quiere comérsela me parece bien.
-Mira, una piedra preciosa. -Pero si es un ladrillo. -Bueno, ¿y qué? A mi me gusta.
Estaban 2 niños jugando y de pronto se ponen a razonar: -Oye Iván, ¿tú sabes quien es Satanás? -No estoy seguro pero probablemente sea papá. Ya ves lo que pasó con el Ratoncito Pérez y con los Reyes Magos.
Esto era el número 10 que no tenía suerte y se encuentra con el número 1, que le da consejo: -Para se como yo tienes que ser sincero.
Hay una herramienta que es muy divertida, y esta es la escoba por qué porque siempre va riendo
Prueba a meter un papel amarillo en el mar negro. ¿Adivinas como sale? Mojado
Papi, otra vez me han abucharado en el cole, ahora me llaman envidioso. -No te preocupes, que les den bien por detrás. -¿Y para mi qué?
Era un niño que viene llorando porque una señora le ha pegado. Va la madre ver que ha pasado y dice la señora: -Es un maleducado, me ha llamado vieja. -¿Y cree que pegándole va a rejuvenecer?
Adivinanza: ¿Quién era el que decía: vayamos al grano? -El dermatólogo
Mamá, mamá, ¿por qué papá tiene poco pelo? -Porque es muy listo. -Entonces ¿por qué tu tienes esa melena? -Bueno, déjate de preguntas y cómete el caldo.
Había una vez un niño que tenía la cabeza tan grande que tenía dos piojos y no se conocían.
Un padre enfadado lee las notas de su hijo: -Matemáticas, cero; Geografía cero; Lengua, cero... ¡Hombre, por lo menos, aquí hay un diez! -Sí, papá, son las ausencias injustificadas.
Le dice David a otro niño: -Yo siempre he sido muy listo: con 10 meses ya andaba. -¿Y a eso lo llamas ser listo? Yo tengo doce años y todavía me llevan en brazos.
Martina le pregunta a David: -Oye, ¿cómo sacarías a un burro de un pozo? -Y David responde: -¿Con una cuerda? -No, mojado.
A David le dice su madre: -Oye, David, ¿quién se ha comido las uvas de este plato? -Se las he dado a un chico que tenía hambre. -Muy bien, hijo mío. Tienes un corazón muy generoso. ¿Y quién era ese chico? -Era yo, mamá.