Eran las 5 de la mañana, y el teléfono del médico suena: -Por favor dr, no consigo dormir, creo que tengo insomnio -¿Y qué intención tiene ahora, propagar la epidemia?
-Le condeno a una multa de 600 euros por insultos a la autoridad. ¿Tiene algo que decir? -Sí, mucho... pero con esos precios, prefiero callarme
-Su mal no es nada serio, dice el médico a su encopetada cliente. Lo que tiene que hacer es tomar cada mañana una cucharada de este sencillo medicamento. -¿Tan solo eso? Le advierto que yo soy la marquesa del Perifollo Oloroso. -Ah, bueno. En ese caso tome usted dos cucharadas.
En la estación de ferrocarril: -Oiga, ¿ese tren es de carga o descarga? -De carga. -¿Qué carga? -Viajeros
La joven esposa recibe una llamada telefónica del banco: -Señora, dígale a su marido que su cuenta está en números rojos, algo así como 6000 euros. -¿6000 euros? Nosotros nunca hemos tenido esa cantidad.
Si quieres vender un objeto viejo te lo pagarán como "vejestorio", pero si quieres comprarlo tendrás que pagarlo como antigüedad.
-¿Tú crees que todos los compradores de arte son verdaderos aficionados? -Depende. Si el comprador paga 50 euros por un cuadro, es porque le gusta a él. Si paga 5000 es porque le gusta a los demás.
Un escritor de escasa valía, se decía experto en biografías, fue al encuentro de un gran maestro, diciéndole: -Maestro cuando usted muera, yo escribiré su biografía. Y el sabio respondió: -Hace bien en decírmelo, porque esto será un estímulo más para seguir viviendo.
Refiriéndose a cierto magistrado muy severo, alguien decía: -Es un juez implacable. Su ideal sería poder condenar siempre a las dos partes.
Los Fernández han ido a visitar a los Domínguez, y al marcharse le dice la mujer al marido: -Les hemos caído de perlas. ¿Notaste lo serios que estaban cuando llegamos, y la alegría con que nos han despedido?
Dos turistas políticos entran en un restaurante y piden albóndigas, pero en cada plato encuentran una tan dura que no se puede comer. Llaman al camarero: -Oiga, estas dos albóndigas no se pueden comer. -Es que son dos micrófonos.
Un hombre que tenía tierras y propiedades se hizo del partido comunista. Al preguntarle por qué hacía eso, siendo propietario, contestó: -Porque con lo que tengo y con lo que me toque el día del reparto, seré mucho más rico.
Un expretendiente asiste a la boda de la chica, y un invitado le pregunta: -¿Y usted por qué no llegó a casarse con la chica? -Quedé eliminado en las semifinales.
Un hombre de campo a un turista: -No hay duda de que la humanidad progresa. Mis antepasados cultivaron esta tierra, y yo también, pero nuestra profesión ha sido distinta cada vez. Por ejemplo: mi abuelo era labrador, mi padre, campesino y yo agricultor. -¿Y su hijo qué será? -Agrónomo.
A un chico muy brillante se le llama genio si es el nuestro, y presumido si es el del vecino.
Durante unas maniobras navales, el almirante de pronto exclama: -Aquí debería haber tres acorazados, y no veo más que dos. ¿Dónde está el otro? Los oficiales se miran entre sí. El almirante insiste: -¿Dónde está el tercer acorazado? -Señor, está usted en él.
-La mejor medicina para los males del hombre es el amor. -¿Y si no surge efecto? -Duplíquese la dosis
-Mi capitán, su esposa acaba de pasar en su coche por la puerta. -¿Y qué? A cada instante pasa un coche por la puerta. -Sí, pero es que esta vez estaba la puerta cerrada.
A una señora que no conseguía que le aguantara ninguna criada, cuando la última se despidió, le dijo: -Espero que el hijo que va a tener sea varón. -¿Por qué crees que será niño? -Por que a usted no hay mujer que la aguante.
-Un hombre recibió propaganda que decía: "Si quiere ser rico fácilmente y sin esfuerzo, mande 10 euros a esta dirección y le darán la fórmula". Por curiosidad envió el dinero a esa dirección y a los pocos días recibió la respuesta: "Haga lo mismo que yo".