Un señor entra en una óptica y le dice al dependiente: -Quisiera unas gafas para leer: -Pero oiga, si ayer ya se se llevó unas ... Y el señor le responde: -¡Sí, sí, pero ésas ya me las he leído!
Un señor entra en un bar y le pregunta al camarero: -¿Tiene uva? -No, no tenemos. El señor se va y al cabo de cinco minutos vuelve a entrar. -Buenos días, ¿tiene uva? -No, ya le he dicho que no tenemos -le dice el camarero. El señor vuelve y el camarero le dice: Ya le he dicho que no, y como me lo vuelva a preguntar le clavo los pies en el suelo. El señor se va y vuelve: -¿Tiene clavos? -No. -Ah bien, y ¿tiene uva?
El rey de la selva anunció que daría una fiesta y los animales celebran: -¡Viva! Me lo pasaré bomba gritó la rana. El rey dice: -Habrá caramelos, pasteles y confeti. Todos dijeron: -¡Viva! -Me lo pasaré bomba -dijo la rana. El rey ya mosqueado dijo: -Invitaré a todos menos a uno verde, de ojos saltones y viscoso. Todos gritaron viva mientras que la rana dijo: -Muy bien, que se fastidie el cocodrilo.
Un amigo le dice a otro: -Tengo un vecino que está loco: ¡se puso a aporrear mi puerta a las cuatro de la mañana! Por poco se me cae el taladro del susto...
Una mujer le dice a su marido: -Fíjate en José, nuestro vecino; siempre que entra o sale de casa le da un beso a su esposa. ¿Podrías hacerlo tú también? -Como quieras, pero no sé si a José le hará mucha gracia.
-Doctor, me toco aquí y me duele, me toco allí, y también me duele, y si me toco en esta otra parte, me duele también. ¿Qué tengo, doctor? -Pues el dedo roto.
-¡Manolo, Manolo, rápido, despierta! -¿Qué quieres? -¡Que se te ha olvidado tomarte las pastillas para dormir
-Los rinocerontes se ponen rojos para camuflarse entre las fresas. -¿En serio? -¿Tú has visto alguna vez un rinoceronte entre las fresas? -¡No, nunca! -¡Ahí lo tienes: porque se camuflan genial!
-¿Tú sabes por qué los rinocerontes se pintan las uñas de rojo? -No, ¿por qué? -Para camuflarse entre las tomateras. -¿En serio? -¿Tú has visto alguna vez un rinoceronte entre las tomateras? -No, nunca. Ahí lo tienes: porque se camuflan de maravilla.
Un amigo llama a otro y le dice: -Hola, Juan. Mira, que te llamo por la cortadora de césped... -No fastidies. Pues se oye de maravilla.
Un hombre entra en un bar y le pide al camarero: -Hágame un bocadillo de ballena, por favor. Al cabo de un rato, el camarero le dice: -Lo siento señor, pero el cocinero me ha dicho que no piensa empezar la ballena por un solo bocadillo.
El doctor le pregunta a su paciente: -¿Qué tal, cómo se encuentra? -Disculpe, doctor, pero eso tendría que decírmelo usted.
El comisario interroga a un ladrón. -O sea, que ¿quieres hacernos creer que no robaste el brazalete, sino que te lo encontraste? -Sí, señor. -¿Y por qué no lo llevaste a la oficina de objetos perdidos? -Iba a hacerlo, pero entonces vi que llevaba una inscripción que decía: Tuyo para siempre.
-Pero vamos a ver, Raulito, otro día más y van 3 seguidos esta semana. ¿No tienes nada que decir, qué conclusión extraes de eso? -Pues a ver señor director, si van 3 días significa que hoy debe ser miércoles.
Dos mujeres presumiendo de sus hijos: -Mi hijo es muy listo, solo tiene un año y ya camina. -El mío sí que es listo, que ya tiene ocho y todavía lo llevamos en brazos.
Un camello muy joven le pregunta a su padre: -¿Por qué tenemos pelo? -Nosotros somos los barcos del desierto, el pelo nos protege del calor del día y del frío de la noche. -Papá, ¿por qué tenemos joroba? -Nosotros somos los barcos del desierto, y la joroba nos sirve para almacenar grasa y agua. -¿Por qué tenemos pezuñas? -Nosotros somos los barcos del desierto y las pezuñas nos sirven para protegernos de la arena abrasiva. -Papá, si somos los barcos del desierto, ¿qué hacemos en el zoológico?
En un prado hay dos vacas. Una le dice a la otra: -¿No te da miedo convertirte en una vaca loca? La segunda vaca se ríe y le responde: -Que va, porque soy un camello.
En el funeral de un hombre riquísimo hay una mujer que no para de llorar. Un hombre se le acerca y le dice: -Me imagino que usted debe de ser de la familia, ¿verdad? -No... que va. Precisamente lloro por eso.
-Me da miedo ese deporte de las espadas... -¿Esgrima? -No no, ya te dije, es más bien miedo.
-¿Conoces a mi primo? Es muy atrevido. Tuvo el valor de meter la mano en la boca de un tiburón para extraerle el anzuelo. -Increíble. ¿Y cómo se llama tu primo? -Antes le llamaban el valiente, pero ahora se conoce como el manco.