Señora agradece al doctor Tilla

Una señora salva la vida en una operación y le dice al doctor Tilla: -Doctor, no sé cómo demostrarle mi agradecimiento. -Con un cheque, señora.

La entrevista de rapidez mental y los zapatos

En una entrevista de trabajo, le preguntan a un candidato: -A ver, para comprobar su rapidez mental... Dígame usted una cosa de piel, para los pies, qe sirve para andar. -¿Una cosa de piel, para los pies, que sirve para andar? ¿Esto es muy difícil, no? -Va, venga, veinte segundos para contestar. -Una cosa de piel para los pies... No lo sé. -Son zapatos. Ya puede irse. El hombre sale de la sala de entrevistas y se encuentra con un amigo que le pregunta y le dice: -Es difícil, pero la respuesta es zapatos. El amigo llega a la entrevista y le preguntan: -A ver, para probar su rapidez mental. Una cosa de madera, con cuatro patas y rodeada de sillas. -¿Tiene cordones? -No. -Pues mocasines.

Los regalos de Londres y del Hotel Ritz

Le dice David a Martina: -Mi madre ha venido de Londres y me ha traído una muñeca que dice I love you. -Pues mi padre me ha traído una cuchara de plata que dice Hotel Ritz

Ana le prohíbe a su hijo tirarse al suelo

Le dice Ana a su hijo: -Queda prohibido tirarse por el suelo. -Pero si estoy jugando a los indios... -Pues los indios obedecen a su madre. -Sí, pero es que yo juego a los indios huérfanos.

Padre e hijo y los deberes

Le pregunta David a su padre: -Papá, papá, ¿me haces el problema de matemáticas? -No, hijo, no estaría bien. -Bueno, inténtalo de todas formas.

Cambiar un billete falso en el supermercado

Una mujer va al supermercado con un billete de diez euros y le dice al cajero: -¿Podría cambiarme estos diez euros? -Pero señora, ¡si ese billete es falso! -Pues por eso quiero cambiarlo.

El camión que no pasa el puente

Un transportista, que conduce un camión enorme de veinticuatro ruedas, cuando ve que este no puede pasar por debajo de un punete, el muy bruto se baja del vehículo, coge la caja de herramientas, se sube encima de la cabina y empieza a cargarse el puente para que pase el camión. En esto que aparece un coche patrulla de la Guardia Civil: -¡En! Salga de ahí, hombre. Pero ¿qué le está haciendo al puente, so bestia? -Nada, que no me pasa el camión y estoy rompiendo el puente para ver si pasa. -Hombre, no fastidie. Salga de ahí. Lo que tiene que hacer es desinflar las ruedas para que el camión ceda por abajo. -Pero que tontos que sois -les dice el camionero-: ¡Si de donde no pasa es de arriba!

El error en la nómina de Juan

Era la cena de empresa antes de Navidad y entre tanto alcohol y cogiendo confianza Juan le dice a su jefe: -Jefe, no se si te fijaste pero joer, este mes me has pagado de menos, faltan 100 euros. -Ya Pedro, pero no se si te fijaste tú en el mes anterior hubo un error y llevabas 100 euros de más. -Joer jefe, eso puede pasar, un error lo tiene cualquiera pero 2 seguidos...

Dos perros y un miau

Van dos perros paseando por la calle y se cruzan con un perro, que les dice: -¡Miau, miau! Los otros perros se miran y uno le dice al otro: -Mira, otro que sabe idiomas.

Intereses en el extranjero

-¿Tiene usted intereses en el extranjero? -¿Pues qué se ha pensado usted que yo soy marica? ¡eh!

La partida de tute interrumpida

Están jugando en la taberna al tute cuando llega un hombre y le grita a uno de los jugadores: -¡Juan corre, que tu mujer se está acostando con otro! Juan se levanta corriendo y a los 10 minutos vuelve y dice -¡Coño!, me has asustado, es el mismo de siempre.

El gato que vuelve a casa

Era un señor que se aburrió del gato de la mujer y pensó en hacerlo desaparecer. Lo mete en una bolsa, coge el coche y lo lleva a unas 20 manzanas de casa. Al regresar, el gato estaba sentado en el portal de su casa. Va el señor todo cabreado, coge el gato, lo mete en la bolsa, coge el coche y esta vez deja el gato a 40 manzanas de casa. Al regresar otra vez el gato lamiéndose en el portal. Muy cabreado coge el gato, lo mete en la bolsa, coge el coche y se va 20 manzanas al norte, 10 a la izquierda, 2 ciudades al sur, 1 a la izquierda, 20 km de pista de montaña, 10 km de playa y 300 vueltas a una rotonda. Al cabo de 5 minutos llama a casa: -Querida, está el gato ahí? -Sí, acaba de llegar ¿por qué? -Pues dile a ese cabronazo que se ponga al teléfono, que me he perdido.

El experimento del científico con las arañas

El científico loco decide experimentar con las arañas arrancándoles las patas a ver que sucede. Coge a una araña y le extrae una patita con cuidado, la pone encima de la mesa y efectivamente, la araña se mueve. Prueba con 2 patas y sucede lo mismo. De las 6 iniciales ahora tan sólo tiene 2, la pone sobre la mesa y le dice: -Araña muévete Y la araña se movió como mudo, así que insiste y se las quita todas. Pone la araña en la mesa y cuando le dice araña muévete esta vez no pudo hacerlo. El científico loco concluye el experimento y anota: Si le quitas las patas a las arañas se quedan sordas.

Los dos presos y el ladrillo

Había dos presos en una celda y uno le pregunta al otro: -¿Por qué estás en la cárcel? -Por haber robado en nochebuena un banco. Rompí el cristal de la entrada con un ladrillo, cogí todo lo que había y me fui. -¿Y cómo te pillaron? -Es que el día de Navidad volví a recoger el ladrillo. ¡Era nuevo!

El granjero y el inspector

En una granja, aparece un inspector para hacer una revisión: -¿Y puede usted decirme qué da de comer a sus animales de granja? -¡Ah! Pues yo les doy judías, arroz, carne, pollo, verduras... lo mejor de lo mejor. -Pues le vamos a poner una multa grandísima, porque no hay derecho que sus animales coman tanto, mientras en el mundo se mueren miles de niños de hambre. Otro día, aparece un periodista: -¿Podría hacerle una entrevista para nuestra revista de ganadería? -Cómo no. -La primera pregunta: ¿Qué le da usted de comer a sus animales? -¡Ah! Pues lo más barato que encuentro: las sobras de la comida, panes secos, etc. -Pues no sé cómo no le da vergüenza. No hay derecho que alimente tan mal a sus animales... Ya verá lo que vamos a decir de usted... Al día siguiente aparee otro periodista: -¿Podría hacerle una entrevista? -¡Por supuesto! -responde el granjero -¿Qué es lo que le da de comer a sus animales? -Pues mire, yo les doy 10 euros a cada uno y que se compren

La llamada a la protectora de animales

RIIING!!! RIIING!!! -¿Hablo con la Sociedad Protectora de Animales? -Sí. -¡Ggrrr... Miau, Miau,... protéjame!

La llamada a la empresa de teléfonos

RIIING!!! RIIING!!! -¿Es la empresa de teléfonos? -Sí. -Pues tiren del cable, que aquí sobra mucho.

Quince gramos de jamón y el camión afuera

Un señor muy, pero muy tacaño entra en una tienda de víveres y le pide al charcutero: -Señor, ¿me pone 15 gramos de jamón? Y el charcutero, con mala cara, le responde: -¿Quiere que se lo envíe a casa? -No, gracias -responde el hombre tacaño-, tengo afuera el camión.

El paciente que nadie comprende

Doctor, ¡nadie me comprende...! -¡Que pase el siguiente paciente...!

Certificado de virginidad de la viuda

-Doctor, vengo a que me dé un certificado de virginidad. -Pero, señora -le replica el médico-. Usted es viuda, y nada menos que por tercera vez. De modo que tendrá que explicarse. -Verá, doctor. La primera vez que me casé fue con un militar de los que siempre atacan por la retaguardia; la segunda, con un abogado que era todo lengua, y la tercera, con un político que, cuando estaba arriba, no hacía nada. Así que ya me contará...