Un señor está visitando el zoo y, de repente, ve a un hombre llorando desconsoladamente en el suelo. Se acerca y le pregunta: -¿SE encuentra usted bien? -Estoy muy triste, es que se ha muerto el elefante... El señor, conmovido, dice: -Ah, entiendo, ¿era usted su cuidador? -¡No! -contesta-. ¡Yo soy el que tiene que abrir el hoyo para enterrarlo!
Tras muchos años al frente de una tienda de animales, el propietario no puede seguir manteniendo el negocio y decide vender todas las mascotas en una subasta pública. Un señor que asiste a la subasta se fija en un loro y decide conseguirlo. La subasta resulta muy dura pues desde el otro lado de la sala le igualan las pujas constantemente, pero finalmente se hace con el loro, eso sí, muy caro. Se dirige al vendedor y le pregunta: -¿Está seguro de que el loro habla? -Sí, claro, ¿quién se cree que estuvo pujando todo el rato?
Dos ratones se encuentran en un bar después de mucho tiempo. -¿Cómo le va a tu hijo? -pregunta uno. -Se fue a estudiar a Silicon Valley y ahora trabaja de informático. -¡Qué bien, enhorabuena! ¿Y qué trabajo hace exactamente? -¡¡Es el que hace los mouses!!
Un pingüino entra en un bar del Polo Norte y se deja la puerta abierta. Un oso polar que está dentro le grita: -¡Eh, tú, cierra la puerta! ¿No ves que afuera hace mucho frío? Y el pingüino le responde: -¡¿Qué te crees, que si cierro la puerta afuera hará menos frío?!
Dos palomas mensajeras observan el lanzamiento de un misil en Corea del Norte. -¡Caramba! -dice una de ellas-. Sí que va rápido... Y la otra le responde: -Me gustaría ver como irías tú, si te salieran llamas de la cola....
El caracol va a visitar a un pariente. -¿Ya sabes la noticia? -exclama en cuanto llega-. ¡Ha nacido un sobrinito! -¡Estupendo, enhorabuena! -le felicita el otro y añade- Pero ¿qué haces, ya te marchas? -Pues sí -le responde el tío caracol-, quiero pasarme por la casa del recién nacido, que vive en el prado de al lado, y no me gustaría perderme su comunión.
Un señor entra con su perro en un cine para ver una comedia basada en un libro de mucho éxito. El perro se ríe a carcajada limpia con todos los gags de la película, exactamente igual que su amo. Cuando termina la película, mientras el público abandona la sala, otro señor exclama: -¿No le parece increíble? Su perro se ha reído con todas las escenas graciosas -Sí, la verdad es que resulta increíble... El libro no le gustó nada.
Dos mamás canguro están sentadas en un banco del parque mientras sus canguritos juegan en los columpios. Una de ellas se queda mirándolos, suspira y exclama: -Qué monos son los niños, ¿no te parece? -Pues sí. Lástima que al mío le gusten tanto las galletas. -¿Y qué problema hay? -Pues que me deja la bolsa perdida de migas.
Un grupo de hormiguitas se van de picnic. Caminan mucho al campo y allí extienden los manteles de cuadros y preparan todo. Una se da cuenta que se olvidaron el abrebotellas y va a por él, mientras las demás deciden esperarla para comer. 3 semanas después dice una: -A estas alturas debería haber llegado. 6 semanas después dicen: -Ya debería haber llegado. Otra semana después, muy hambrientas, deciden dar un mordisquito a algunas migas de pan. Desde los matorrales se oye a la hormiga: -¡Ajá! Sabía que me la ibais a pegar... Pues ahora no pienso ir, ¡hala!
Un ratoncito, un hámster y una rata de alcantarilla muy boba se encuentran ante un espejo mágico. El espejo tiene el poder de detectar al instante cuándo alguien dice una mentira, y entonces hace desaparecer al embustero. El ratón se planta ante el espejo y dice: -Pienso que los ratones somos los animales más inteligentes del mundo... ¡Puf, el espejo lo hace desaparecer! El hámster dice: -Pienso que los hámsteres somos los animales más inteligentes de... ¡Puf, el espejo lo hace desaparecer! Le toca a la rata boba que dice: -Pues yo pienso... Y ¡Puf, el espejo lo hace desaparecer!
Un señor muy encariñado con su perro decide irse de vacaciones, pero como no es fácil que admitan animales en los hoteles, envía un e-mail al director del hotel donde quiere hospedarse: Mi perro es muy educado y suele portarse muy bien. ¿Podría tenerlo en mi habitación? Llega la respuesta, días más tarde: En cuarenta años de profesión nunca he visto a un perro robando los ceniceros o las toallas, ningún perro me ha insultado jamás, nunca he visto a un perro marcharse del hotel sin pagar la cuenta. Por supuesto que su perro puede hospedarse, y si responde de usted, no habrá inconveniente.
-Buenos días, he venido a consultarle porque me han dicho que usted es un experto en loros. Aquí le traigo el mío que no hay manera de que diga una sola palabra. -No me extraña, ¡es un loro de peluche!
Amanece en la selva. Un tigre se despierta, se despereza y comienza a pasear majestuoso. Se cruza con un mono y le ruge: -¿Cuál es el animal más poderoso de la selva? Temblando, el mono responde: -Ehh, tú, tigre, no hay nadie más poderoso que tú. Sigue andando y sucede lo mismo con un jaguar y una jirafa. Pero cuando se topa con un elefante, este lo coge con la trompa, le mete un buen meneo y le da una paliza. Dice el tigre: -Vale, vale, si no sabes quien es no hace falta ponerse así.
¿Sabes cómo se esculpe un elefante? ¡Es facilísimo! Basta con coger un bloque de mármol enorme, pero de los grandes... ¡Y a continuación, coger un cincel y retirar toda la parte que no se parezca a un elefante.
Un señor que está mirando una jaula en el zoo comenta: -Quién sabe qué dirían esos guepardos si pudieran hablar... Un empleado que pasa por su lado y lo oye, exclama: -¿Estos de aquí? Pues seguramente dirían: No somos guepardos, somos panteras.
Un hombre presume ante un amigo: -¡Tengo un perro guardián fantástico! ¡En cuanto oigo el menor ruido, lo despierto y se pone a ladrar!.
Dos puercoespines que jamás habían salido del bosquecillo donde vivían deciden ir a explorar y suben hasta una pequeña colina cercana. Una vez en lo alto, divisan una extensión de espesos matorrales con grandes espinas. -¡Aaah! -exclama uno de ellos. -¿Qué pasa? -pregunta el otro. -¿Es que no lo estás viendo? ¡Nos han invadido los marcianos!
Un koala entra en un bar y le pide al camarero: -¿Podría hacerme un bocadillo de tomillo y eucalipto? -¡Lo siento, se nos ha terminado el pan!
Dos amigos están mirando la carta de un restaurante y uno le pregunta al otro: -Oye, ¿te apetece compartir un plato de caracoles conmigo? -No, hoy prefiero algo de comida rápida...