La plancha de la vecina

Entre vecinas: -¿Podría usted dejarme la plancha? -Imposible. La necesito para ondular el pelo a mi hija. -¿Ondula a su hija el pelo con la plancha? -No sabe usted la cantidad de cosas que puede hacer una plancha cuando no se quiere prestar.

Un zapato de cada color

-Oye, llevas un zapato negro y otro marrón. -Sí, y lo peor es que tengo en casa otro par igual.

Desapariciones en la celda 14

En la cárcel el preso de la celda 14 llama al guardián y le dice: -El otro día desapareció un pañuelo, y hoy no encuentro mi peine. Estoy empezando a sospechar que en esta cárcel hay ladrones.

Las salchichas del camarero

-Camarero, ¿de qué están hechas estas salchichas? -De jamón francés, tocino español y salsa inglesa

Los años y el ballet

-A mi siempre me ha fascinado el ballet. Cuando tenía 30 años, iba para ver a las bailarinas. -¿Y después? -Cuando tenía 40, iba para oír la música. Y ahora, con 50, voy porque las butacas son muy cómodas.

La marquesa y las cucharadas

-Su mal no es nada serio, dice el médico a su encopetada cliente. Lo que tiene que hacer es tomar cada mañana una cucharada de este sencillo medicamento. -¿Tan solo eso? Le advierto que yo soy la marquesa del Perifollo Oloroso. -Ah, bueno. En ese caso tome usted dos cucharadas.

Música moderna y sordera

-Un científico ha descubierto que la música moderna es buena para la sordera. -Pues yo pienso que la sordera debe ser muy buena para la música moderna.

Los filósofos y la sabiduría

Tres filósofos comentan: -Para ser sabio, hay que creer. -No estoy de acuerdo. Para ser sabio hay que negar. -Los dos se equivocan. PAra ser sabio hay que dudar.

Reclamación por el bastón demasiado largo

Compró un bastón, y al día siguiente fue a reclamar a la tienda. -Me queda demasiado largo. Quiero que le corte la empuñadura. -Será mejor que le cortemos el bajo. -¡No señor! ¿No ve que de donde sobra es de arriba?

Náufrago se esconde al ver un barco

El náufrago en una isla desierta se entera por la radio de cómo van las cosas en el mundo civilizado. -¡Barco a la vista! ¡Dios mío! ¿dónde me esconderé para que no me vean?

El saludo del puño cerrado en la calle

Un señor va por la calle con el puño cerrado por encima de la cabeza. Otro le pregunta: -Dispense. ¿A qué partido político pertenece ese saludo? El hombre levanta la cabeza y exclama: -¡Vaya!¡Ya me robaron otra vez el paraguas!

Aventura de un asiduo al hipódromo

Un asiduo del hipódromo contaba su última aventura. -Fíjate que me acerqué tanto a la salida de la carrera que iba a empezar, que de repente un jinete despistado se me subió encima y me obligó a correr a latigazos. -¿Y qué hiciste? -Quedé en segundo lugar.

Propina por adelantado a cambio de consejo

Un señor entra al restaurante, llama al camarero y le da un billete de propina. -Le doy la propina por adelantado para que me recomiende usted lo mejor. El camarero, sorprendido, titubea. -¿Qué me aconseja? -Mire, por la propina que me ha dado, le aconsejo que vaya a comer a otra parte.

El hombre tan alto que usa teléfono

Era tan alto, que cuando alguien estaba a su lado, tenía que usar el teléfono para hablarle.

Un hijo más viejo que su padre

-¿Tiene usted hijos, señor? -Sí, tengo un hijo ya mayor, tan mayor que ya es más viejo que yo.

Caída desde el tercer piso

Uno pega un resbalón y cae desde el tercer piso a los pies de un transeúnte. Éste exclama: -¿Qué pasa hombre? Y el otro le contesta aturdido: -No sé, yo acabo de llegar.

El freno que no necesita patente

-He inventado un freno formidable, permite que un coche que vaya a cien pueda frenar en medio metro. -¿Y lo has patentado? -No, porque me exigen que presente otro invento para que el conductor no salga despedido por la ventanilla.

Llegada al velatorio

Un señor llega a un velatorio y dice: -Lo siento, señora... -No se moleste, déjelo echado.

El nudista morado de frío

En el campamento de nudistas: -¡Eh, usted, quítese ese traje de baño azul! -¿Qué traje? Lo que pasa es que estoy morado de frío.

Corriendo a la ferretería por una ratonera

Un tipo entra corriendo en una ferretería: -¡Rápido, una ratonera, por favor! -Un momento, señor. -¡Aprisa, que tengo que coger el autobús! -¿El autobús? Oh no, no las tenemos tan grandes.