El loco busca su esquela en el periódico

Un loco compra cada día el periódico en el quiosco, lo abre por la página de las esquelas y después lo arruga y lo tira al suelo enfadado: -¡Ya está bien! Le pregunta el quiosquero: -¿Qué le pasa, señor? -¡Pues que no salgo en el periódico. Al siguiente día sucede lo mismo, el loco se queja de no salir en el periódico. Al tercer día, el quiosquero está leyendo el periódico por la página de esquelas y dice: -¡Qué raro el tío este! ¡Para un día que sale en el periódico y no viene a comprarlo!

El loco Adelino pide un café

El loco Adelino entra en un bar, se sienta en la barra y le pide al camarero: -Un café, por favor. -Un momento. El loco espera leyendo el periódico, y a los 10 minutos: -Oiga, ¿y mi café? -Un momento, caramba, ¿no ve que tengo mucho curro? Pesado. El loco recorre el bar con la mirada y ve que está vacío, mientras que el camarero mira la tele. -Perdone, pero es que ... -¡Que no me de prisa! ¿No ve que no pudo hacer todo al mismo tiempo? Entonces el loco se enfada y le escupe en la cara al camarero. -¡Pero... pero...! ¿qué hace, por qué me escupe? Va el loco y le contesta: -Sí, claro, con la de clientes que hay en el bar habré sido yo, ¿no?

Dos psiquiatras y el paciente del teléfono

Se encuentran dos psiquiatras y uno le dice al otro: -Hoy ha venido un paciente que había tragado un teléfono. -¿Y le has curado ese complejo? -No, lo haré mañana. -Pero ¿por qué mañana? -Porque hoy esperaba una llamada importante.

El paciente que se cree un gato

El doctor Tilla está visitando a un paciente un poco ido de la cabeza que se cree un gato. -¿Desde cuándo tiene esa obsesión de ser gato? -Desde muy cachorro doctor.

Dos tontos encuentran una escopeta

Eran 2 tontos locos que se encuentra una escopeta de dos cañones. No sabía para lo que servía y comienzan a examinarla. Uno se pone los cañones en los ojos y le dice al otro: -Mira, parece un anteojo. -Pues aquí hay una palanquita. La aprieta y le estalla en los ojos al primero. -No pongas esa cara que yo también me he asustado, exclama el que había pulsado el gatillo.

El loco leyendo la guía telefónica

Un loco estaba leyendo la guía telefónica y otro le pregunta: -¿Pero qué haces leyendo la guía? -Estoy leyendo una novela. -Pero eso no es una novela, es la guía telefónica. -Ah vaya, con razón, ya me parecían demasiados personajes.

El loco que no usaba papel higiénico en el manicomio

Había en el manicomio un loco tan pasota pero tan pasota que no usaba papel higiénico para limpiarse porque decía que era un rollo.

El alcalde loco da una charla sobre el sida

Un alcalde muy tonto y loco en la plaza mayor dando una charla sobre el sida dice: -Hay que relacionarse con los que tienen sida porque no pasa nada, eh, no pasa nada. En esto que coge una jeringa con sida se la inyecta y dice: -Veis, no pasa nada, nada de nada. Luego coge una maquinilla de afeitar infectada de sida y se afeita a lo Rambo haciéndose rajas en toda la cara y dice: -Véis, tampoco pasa nada, eh, ¿queréis saber por qué no pasa nada? Pues porque tengo el preservativo puesto.

El taxista y los puntos por atropellar peatones

Iba un tonto a Madrid y el taxista decide quedarse con él: -¿Sabe? Aquí en Madrid, se va atropellando a los peatones para ganar puntos. -¿Sí? ¡Qué divertido! -Mire, ¿ve ese hombre? Debe valer unos 00 puntos, ¿vamos a por él? -Sí, sí, ¡venga, vamos! El taxista se va acercando, y cuando le va a atropellar, se aparta. -¡Mecachis! ¡Se nos ha escapado! Pero bueno, vamos a por ese niño, que por ser niño vale 200 puntos. -¡Sí, sí! vamos a por él. Y otra vez hace lo mismo, se va acercando y de repente se aparta. -¡Se nos ha vuelto a escapar! Pero ahí hay una señora mayor que vale 300 puntos. Nuevamente sucede lo mismo pero tras esquivar se oye un gran golpe y el loco dice: -¡Menos mal que he abierto la puerta, porque sino, la vieja también se nos escapa!

Dos locos discuten la hora

Dos locos miran su reloj, y uno le dice al otro: -Es mediodía. -No señor, es medianoche. Después de discutir deciden preguntárselo al director del manicomio. -Señor director, díganos por favor si es mediodía o medianoche. -No lo sé, no tengo calendario.

El loco al borde del precipicio

Estaba un loco al borde de un precipicio, en medio de la carretera, señalando hacia abajo. Un conductor lo ve y para el coche.. -¿Qué pasa? -pregunta el conductor recién llegado. El loco no paraba de repetir: -¡¿Cómo ha quedado el 145?!... -¡¿Cómo ha quedado el 145?!... El loco se lamenta sin dejar de mirar el abismo. -¡Oh! ¡Cuanto lo siento! -dice el buen conductor. -Pero, ¿dónde está?, que no lo veo... -¡Allí! -responde el loco señalando con un dedo. Y vuelve a repetir sin parar: -¡¿Cómo ha quedado el 145?!... -¡¿Cómo ha quedado el 145?!... -Sigo sin verlo -comenta el conductor acercándose al borde del precipicio. En ese momento, el loco empuja al conductor, se asombra y, pocos segundos después, exclama: -¡¿Cómo ha quedado el 146?!... -¡Qué barbaridad! -¡¿Cómo ha quedado el 146?!... -¡¿Cómo ha quedado el 146?!...

La loca que propone matrimonio en el manicomio

En un manicomio, una loca, le dice a un loco: -Pedro, ¿por qué no nos casamos? -Y el loco le responde: -Venta, mujer, ¿tú estás loca? Y la loca dice: -¿Y tú? ¿Te crees que estás aquí de vacaciones?

El insomne busca trabajo en el sanatorio

El director del sanatorio pregunta al paciente: -¿Qué tiene? -Padezco de insomnio. -¿No le gustaría trabajar aquí de sereno?

Dos que se aman locamente

-Esos dos si que se aman locamente. -Claro, se conocieron en un manicomio.

El loco que escondía las manos

En un manicomio: Un loco paseando por el patio esconde sus manos atrás y le pregunta a otro loco. -¿A que no sabes lo que tengo? -Sí, un tranvía. -¡No vale, me lo has visto!

El señor que ya no se siente gallina

Un señor visita a su médico y le dice: -¡Es fantástico! ¡Ya no me siento gallina, doctor! -¿Ya no? -No, por fin dejé de poner huevos.

El hombre que se siente automóvil

El "hombre automóvil". Llega el enfermo al médico y le dice angustiado: -Doctor, ayúdeme por favor, ¡me siento coche, creo que soy un automóvil! ¿Qué debo de hacer? -Por lo pronto apague su motor, porque no oigo nada.

El viejo gruñón y su rosal

Había un viejo loco de muy mal genio, gruñón y cascarrabias, que siempre se andaba peleando con todo el mundo. Un día alguien vio que en su jardín tenía un rosal y, sorprendido, le dijo: -No me lo imaginaba a usted capaz de cultivar tan bonitas rosas. Y el viejo respondió en tono agrio: -Es que no las cultivo por las flores, sino por las espinas.

El sexto sentido de Fernando

-No hay duda de que mi amigo Fernando tiene un sexto sentido. -Sí, lástima que le falten los otros cinco.

Las vacas que dan café con leche

Dos ganaderos comenta observando las vacas de uno de ellos: Pues sí -dice uno-, mis vacas son muy eficientes y prácticas. -¡Pues como todas, don Julio!- replica el otro. -No, mire usted: ¿ve esa vaca blanca? Pues esa sólo da leche. -¡Pues como todas, don Julio! -replica el otro. -Espere un momento. ¿Ve la negra de al lado? Pues esa me da café. -¡Ja ja ja! Entonces si quiere café con leche tendrá que ordeñarlas a la vez. -Pues no, si deseo café con leche ordeño a esa blanca con pintas negras.