El hombre confiesa su simpatía al cura

El hombre se dispuso a confesarle al cura sus pecados: -Padre, confieso que he sentido mucha simpatía por esa joven. -¿Simpatía? ¿Cuántas veces?

El niño pega a su hermanito por la tinta

Padre: -¿Por qué pegas a tu hermanito? Niño: -Porque se ha bebido todo el frasco de tinta y ahora no quiere comerse un pliego de papel secante.

El hijo repite lo de la lámpara

-Mamá, dime, ¿tú puedes coger la lámpara con la boca? -¡Pero, hijo, qué pregunta más tonta me estás haciendo! -Pues yo le he oído muy bien a la criada lo que le estaba diciendo a papá: si tú apagas la lámpara, yo te la cojo con la boca ...

La chica de dieciséis dice que está encinta

La chiquilla de 16 años. -Mamá, me he quedado encinta. -¡Dios mío! ¿Quién es el padre? -Todavía no lo sé. ¿No me aconsejaste que nunca mantuviera una relación fija con los compañeros del instituto?

El joven invita a bailar a una chica mayor

En una fiesta un muchacho de 17 años pide a una chica mayor que baile con él. Ella le mira con desprecio y exclama: -Yo no bailo con un niño. -Perdone, señorita. No sabía que usted estuviera embarazada...

El trago con dos gotitas de limón

Un tipo entra a un bar y pide un trago con dos gotita de limón... el cantinero se lo da y se queda pensativo por lo extraño de su petición... el tipo se avienta el trago y sale corriendo y se tira por la ventana... todos los que estaban en el bar salen corriendo a ver el cadáver aplastado y para su sorpresa encuentran que no hay nada en el suelo, el tipo regresa ileso y repite la operación: trago, corre, salta por la ventana... y regresa... en eso un borrachito feliz le tira: oye tú... te estoy viendo de hace rato... ¿cómo no te mueres? Y nuestro amigo le responde: mira, el secreto es pedir cualquier trago con dos gotitas de limón... sales corriendo, te tiras por la ventana... ¡y volarás! El borracho acomete la acción, se tira por la ventana felizmente... la gente se asoma... y ven el cadáver destrozado del borracho... Las tripas en el suelo... Todo vuelto leña...el cantinero no tiene más que mirar a nuestro amigo y decirle: Oye, supermán, eres un maldito cuando estás

El hombre que pide dos vodkas

Un hombre entra en un bar y pide dos vasos de vodka. Bebe uno y se echa el otro en el bolsillo de la chaqueta. Después pide otros dos vasos, y repite la misma acción. Al fin el barman no logra controlar su sorpresa y dice: -No me importa seguirle sirviendo, pero siento mucho que esté despreciando constantemente un vaso. Dígame, ¿por qué lo hace? A este punto el hombre protesta: -Pago por lo que pido, y puedo hacer lo que quiero. ¡Deje en paz con sus observaciones o le doy un puñetazo! Mientras pronuncia esta amenaza, un ratoncito blanco se asoma por el bolsillo de la chaqueta de su amo y exclama: -¡Lo del puñetazo vale también para su maldito gato, barman!

El borracho busca una casa de citas

El borracho pregunta a un paseante dónde puede encontrar una casa de citas. Apunta la dirección; pero se equivoca y entra en un apartamento, donde una señora está lavando. El borracho la echa en el suelo, y empieza a hacer el amor. El marido, que se encuentra en la habitación de al lado, escucha el barullo y va corriendo a la cocina, coge al borracho por la camisa y le saca por la puerta de mala manera. El pobrecillo borracho le mira desde la acera, caído en el suelo, y le dice: -¡Amigo, le aseguro que tiene usted mucho que aprender sobre la forma de dirigir una casa de esas!

El borracho y el cura párroco

El más conocido borracho del barrio se dirige tambaleante hacia su casa. Es un sábado por la noche. Se da de bruces con el cura párroco, que le pregunta qué es eso tan voluminoso que lleva en el bolsillo del abrigo. -Es agua bendita -contesta piadosamente el culpable. El cura le extrae la botella, la olfatea y anuncia severamente que contiene coñac. -¡Sea para la gloria de Dios! -grita entonces el borracho. ¡¡Acaba de producirse un milagro!!

Las cartas del joven soldado

Un joven soldado escribe su primera carta a casa. "Querido padre, no puedo decirte dónde me encuentro; pero ayer he matado un oso polar..." Un par de meses después llega otra carta: "Querido padre, continúo sin poderte decir dónde estoy, pero ayer he bailado el "hula-hula" con una indígena ... " Tres semanas más tarde, llega la tercera carta: "Querido padre, ya tengo permiso para decirte dónde me encuentro; pero ayer el doctor me dijo que debía bailar el "hula-hula" con el oso polar y disparar a la indígena ... "

El artillero pide permiso extraordinario

-Capitán, solicito un permiso extraordinario -dice el artillero. -¿Por qué motivo? -pregunta el jefe. -¡Porque mi mujer va a tener un hijo! -Permiso denegado. ¡El manual debería haberle enseñado que la presencia de un artillero es necesaria para disparar el proyectil, pero no para encontrarse en su punto de destino!

El oficial y el marinero en la barbería

Un oficial y un marinero se encuentran en la barbería. El peluquero le pregunta al oficial si le tiene que perfumar; pero éste le contesta. -No, porque mi mujer dirá que he estado en una casa de citas. Más tarde, el peluquero hace la misma pregunta al marinero. Y éste contesta muy seguro: -A mí puede perfumarme, amigo, ¡porque mi mujer no sabe qué perfume hay en las casas de citas!

El paciente de la habitación 507

-Colega, ¿cómo está el paciente de la habitación 507? -Evoluciona favorablemente. Creo que si no se presentan complicaciones, mañana mismo podré hacerle la autopsia.

La esposa del hombre atropellado

Entra una señora desesperada al hospital, entonces ve al médico y le pregunta asustada: -Doctor, soy la esposa del hombre que trajeron hace un momento, al que atropelló una combi, dígame por favor la verdad, ¿cómo está? -Señora, le comunico que su esposo de la cintura para abajo no tiene ni un rasguño. -¿Y de la cintura para arriba? ¿Cómo está? ¡Dígame! -Bueno, eso todavía no le puedo decir, porque todavía no me lo han traído.

El paciente con tos terrible

Un hombre va al médico y le dice: -Doctor, vengo a verlo porque tengo un problema de tos terrible. El médico busca un frasquito en un cajón y se lo entrega diciéndole: -Tómese tres dosis diarias de este laxante para caballos. El paciente asustado le dice: -Pero doctor, ¿usted cree que esto me va a curar la tos? -Bueno, curársela no creo, pero le aseguro que no se va a atrever a toser.

El tratamiento para el dolor de parto

Una pareja que espera un bebé llega a la consulta del doctor: -Doctor, queremos un tratamiento para que mi esposa no sienta el dolor de parto. Tenemos lo último en tratamiento para el dolor de parto, es tan efectivo que el dolor no lo sentirá ella sino el padre del bebé. La pareja acepta el tratamiento y durante el parto va todo bien, ella no sintió nada y además el tampoco, ningún dolor. Le dan las gracias al doctor y cuando llegan a casa se encuentran al cartero muerto en la puerta.

El paciente con seis meses de vida

Un paciente va al médico en muy mal estado. El médico le pide análisis y radiografías, electrocardiograma, etc. El resultado es desastroso. Le dice: -Le quedan 6 meses de vida. -¿6 meses? Doctor, yo soy joven, tengo mujer, hijos, ¿cómo me voy a morir en 6 meses? ¿hay alguna manera de evitarlo? -Debe dejar de fumar, y de tomar alcohol, y nada de mujeres. -Vaya, y ¿así voy a vivir más? -No, pero se le harán los 6 meses más largos de su vida.

El ventrílocuo en la casa de campo

Un ventrílocuo un día de mucho calor recorre un pueblo. Y al pasar por una casa de campo, se detiene a pedir un vaso de agua. El dueño, un hombre robusto y aún joven, le invita a pasar a la cocina. -Muchas gracias y disculpe la molestia; pero me gustaría hacerle dos preguntas: ¿usted vive solo?; ¿y es que no tiene esposa? -Sí, vivo solo. ¡Pero nom e hable de mujeres, ya que he tenido tan malas experiencias. A la noche estoy tan cansado que caigo en la cama cansado. No las necesito, ¡de verdad! Le acompaña el dueño hasta la salida de la casa de campo. Por el camino el ventrílocuo le gasta unas bromas hablando con el caballo. -¿Cómo te va, amigo? -Hace demasiado calor para la faena diaria -contesta el animal. -¿Cómo... es que usted sabe hablar con los animales? -pregunta el sorprendido campesino. Siguen y se encuentran con una vaca. -¡Cómo me alegra verle en nuestro pueblo! -saluda el animal. El campesino sigue atónito ante cada diálogo. Pero cuando aparece la cabr

Los dos monos para facturar

El embalador le pregunta a la señora que le ha llevado a dos monos para que los meta en una jaula para facturarlos. -¿Los quiere montados? Y ella, distraída, contesta: -No, sólo que se estrechen la mano.

La noche de bodas de la joven esposa

La joven esposa está indignada con el maduro marido durante la noche de bodas. -¡Yo a ti empiezo a no comprenderte! -explota muy encolerizada-. Durante las pruebas realizadas durante esta semana, especialmente antes de ayer, ayer y esta misma mañana, has funcionado de maravilla; entonces, ¿por qué te has quedado sin gas en este preciso momento?