Entre dos jóvenes señoras: -Deberías pintar la cocina de amarillo, parecería más amplia. -Pues voy a seguir tu consejo, porque si supieras cuánto necesito un poco más de espacio.
Llega un joven al café con un ojo hinchado y cerrado. -¡No volveré a besar a mi novia! -¿Os enfadasteis? -No. Es que tiene la nariz tan larga, que cada vez que la beso me la mete en un ojo.
Madre a hija: -Cuando yo tenía tu edad, las chicas decentes no andábamos cogidas de la mano de los chicos. -Pero, mamá, es que ahora las chicas decentes tenemos que sujetarlos para que no se vayan.
La principal terminal ferroviaria de Londres es la estación de Waterloo. Un día un militar de alto rango coge un taxi en el centro de la ciudad, y le dice al taxista: -¡A Waterloo! -¿La estación, señor? -Por supuesto. Ya sería demasiado tarde para la batalla.
A una criada gallega se le cayó al suelo toda a vajilla pero, educada en la alta escuela, le dio la noticia así a su señora: -Señora, su vajilla que antes era de 36 piezas, ahora es de 52.
Un ex-aficionado al ajedrez, que se había quedado ciego, reta a otro a ugar. Éste, un tanto cohibido, le dice: -Acepto con mucho gusto, pero le concederé alguna ventaja. -Ninguna -dijo el invidente-, jugaremos en igualdad de condiciones. -Muy bien. ¿Cuándo será la partida? -La noche que usted quiera.
El hijo y su madre: -¿Por qué le gustas a esa chica? -Porque le parezco guapo, inteligente, fuerte... -¿Y ella, por qué te gusta a ti? -Porque le parezco fuerte, inteligente, guapo...
Una señora sube al autobús, no tiene cambio y le da un billete de 50 euros al conductor. Este, para vengarse, decide darle la vuelta en monedas, hasta que le llena las palmas de las manos. Entonces dice la mujer: -Me ha dado de menos. Hágame el favor de volver a contarlo.
Un soldado escribió a su casa contando que le habían ascendido y explicaba: "No es mucho todavía, pero el ascenso signific que si hay varios baños que limpiar, a mí me tocará el que esté menos sucio"
-¿Qué pasó con la computadora que instalaron en la oficina? -Algo muy especial. El jefe ordenó el despido de varios funcionarios, entre ellos el que había decidido comprar.a
En un ascensor van el marido, la mujer y una imponente rubia. De pronto la rubia abofetea al marido, gritándole: -¿Cómo se atreve a pellizcarme? Al salir del ascensor, el marido se disculpa ante su mujer: -Te juro que yo no la pellizqué. -Ya lo sé, fui yo.
Un escultor decía: -Para esculpir a la mujer perfecta, voy a tomar los brazos de Sofía Loren, el rostro de Brigitte Bardot, el busto de Gino Lollobrigida y las piernas de Farrah Fawcett. Uno del público exclamó: -Yo me conformo con lo que vaya sobrando.
A un anciano que a pesar de sus años era muy alegre y sociable le preguntaron a qué se debía su constante buen humor, y contestó: -Ya que el mundo me hizo el honor de invitarme a pasar una temporada aquí, quiero corresponder dignamente a la invitación.
Entre dramaturgos: -He escrito una obra de teatro con un solo personaje. -¿Uno solo? -No sé de que te asombras. ¿Acaso tú podrías hacerlo con menos?
La esposa ve la televisión y el marido, mientras tanto, ojea varias revistas de desnudos. Y así lleva un rato, hasta que ella le dice: -Deja ya eso, si no te gusta. -¿Por qué lo dices? -Porque llevas una hora murmurando: "¡Qué inmoralidad!", "¡qué mal gusto!"
En la vía pública pregunta un gallego. -Por favor, señor, ¿cuál es la Puerta del Sol? -Es la que viene, siga derecho. -Pues si es la que viene, será mejor que espere aquí.
-Oye, si ves a Gonzalo, dile que le espero mañana. -¿Y si no lo veo? -Entonces le saludas y nada más.
Se lamenta un marido a un amigo: -Es triste envejecer solo. Yo cumplo un año cada doce meses, pero mi mujer hace diez que no cumple ninguno.
Sacerdote, finalizando el sermón antes de la colecta: -El Señor acepta lo que sea, con tal de que se le dé con buena voluntad, pero también recibe lo que se da a regañadientes.
Dos amigos van juntos por la calle, y dice uno: -¡Qué guapa es la mujer que viene detrás! -¿Cómo puedes saberlo si no la has mirado? -Me basta con las miradas que la echan los hombres que vienen de frente