La Mona Lisa y el marco en casa

Un matrimonio visita el Museo del Louvre y, al llegar antes la Mona Lisa, la mujer rubia comenta: -No sé para que me has traído a Paris para ver esto. Este cuadro ya lo tenemos en casas y con un marco más bonito.

Las vacas que dan café con leche

Dos ganaderos comenta observando las vacas de uno de ellos: Pues sí -dice uno-, mis vacas son muy eficientes y prácticas. -¡Pues como todas, don Julio!- replica el otro. -No, mire usted: ¿ve esa vaca blanca? Pues esa sólo da leche. -¡Pues como todas, don Julio! -replica el otro. -Espere un momento. ¿Ve la negra de al lado? Pues esa me da café. -¡Ja ja ja! Entonces si quiere café con leche tendrá que ordeñarlas a la vez. -Pues no, si deseo café con leche ordeño a esa blanca con pintas negras.

El colmo de un hombre bueno

El colmo de un hombre bueno es ahogarse. -¿Por qué? -Porque si se ahoga, todos descubrirán que en el fondo no era tan bueno.

El tragón que se fue a Hamburgo

Un señor que era muy pero que muy tragón llegó a Alemania para trabajar. Se trasladó a Hamburgo, se casó y se comió a su esposa. ¿Sabes por qué? -Porque era una hamburguesa.

La anciana y los juguetes prometidos

Una anciana muy, pero que muy arrugada y encorvada toca la puerta de una lujosa casa y abre un niño. -Buenos días, hijito, vengo a recoger los juguetes que tu madre va a dar a una niña pobre. -Pero yo le dije a mi mamá que tenía que venir a por ellos la más pequeña de la familia. -Yo soy la más pequeña, hijo.

La hora de salida del ministro

Un ministro tuvo que recibir a un grupo de niños que venían desde otra ciudad y le preguntó a uno: -¿A qué hora habéis salido de vuestra ciudad? -A la necesaria -contestó el niño- para estar aquí en este preciso momento.

La niña ansiosa por conocerla

Una niña le dice a otra: -Me han hablado tanto de ti que estoy ansiosa por conocer tu propia versión.

Los precios de la frutera

La madre de Pepito va al mercado y se escandaliza con los precios del puesto de frutas. -¡Qué barbaridad!, esto no hay quien lo entienda. -Pues mis precios son los más baratos -exclama la frutera-. ¡Compare, compare! -¿Que compare con qué? -Con los precios que voy a poner la próxima semana

La letra K en clase

En la clase de primero de Primaria, el profesor le está enseñando las letras a sus alumnos y le dice a Pepito: -¡A ver!, Pepito, ¿la letra "A" es vocal o consonante? -Vocal, profesor. -Correcto. ¿Y la "K", qué es? -Una letra que está muy bien siempre que no se repita.

Pepito y el número 33

El profesor se acerca a Pepito que se muestra un poco desesperado en un examen con su papel en blanco. -¿Pero qué te pasa, Pepito? -Es que no sé escribir el número 33. -¡Pero qué dices!, si es muy fácil, un tres y luego otro tres. -Sí, pero no se cual de los dos va primero.

La mejor escena del teatro

Al terminar la representación teatral, le preguntaron a uno del público qué escena le había gustado más, y contestó: -La que hubo en el vestíbulo, después de la función, entre el director y la primera actriz cuando le dijo que le iba a pagar.

El abecedario recetado por el médico

Un señor muy pálido y ojeroso llega al médico: -¿Qué, doctor, necesito vitamina A y B? -Francamente, lo veo tan desnutrido que le voy a recetar el abecedario entero.

Pepito y la puntualidad

El profesor dice a Pepito: -Pepito, siempre llegas tarde, ¿no podrías ser puntual? -Sí podría, ¡pero se me haría el día tan largo...!

Remedio para el cansancio

¡Atención, mucha atención!, si se siente cansado por haber comido demasiado en el restaurante, tome lo mejor para el cansancio: ¡Tome un taxi!

Los gases de los hipopótamos

-¿Sabéis que los hipopótamos expulsan sus gases por la boca? ¡Qué curioso! ¿verdad? Una niña le dice a otra al oído

El anciano golfista en la zanja

Un anciano aficionado al golf que, a pesar de los años, seguía jugando, se quejaba de que cuando la pelota iba a la zanja, tenía dificultades para continuar el match. Sus amigos intentaron darle algún consejo para sacar la bola de la zanja, pero él movió negativamente la cabeza y repuso: -No, no, mi problema no es sacar la bola, sino salir de la zanja yo mismo.

Las judías sopladoras

Un niño de cuatro años le dice a su madre mientras ésta le pone la comida: -Mamá, no me pongas judías sopladoras. -¿Sopladoras? ¿Y qué clase de judías son ésas? -No lo sé pero siempre que me las como me empiezo a tirar pedos

Dos caníbales atareados

Un caníbal le dice a otro: -Oye Calamazú, te veo muy atareado. ¿Puedo echarte una mano? -No, gracias -responde el otro caníbal-, acabo de comer y no me cabe ni una más.

La mosca en la sopa de Pepito

En el restaurante está Pepito con su papá y su mamá, cuando de pronto el papá empieza a llamar al camarero. -¡Camarero, venga pronto, hay una mosca en mi sopa! -Venga ya, papá, no te enfades... -dice Pepito-. ¿Qué cantidad de sopa puede comerse la pobre mosca?

Bodas de plata con los hijos

Un matrimonio cumple sus bodas de plata y quiere hacer un segundo viaje de luna de miel, pero los hijos se empeñan en acompañarlos. -No, no, -dicen los padres-, vosotros ya sois mayorcitos y debéis comprender que se trata de una segunda luna de miel. -Precisamente por eso; llevándonos, podréis demostrar el éxito de la primera.