-A ver Pepito, ¿por qué dirías tú que los peces no saben hablar? -Mira tú que listo. Prueba a hablar con la boca llena de agua.
Estaban dos perros en casa bajo el árbol de Navidad y le dice uno al otro: -Por fin se encienden las luces del baño.
Eran 2 chiquillas que cuchicheaban: -Anita, ¿recuerdas a Pedro, el moreno guapo del otro día? -Sí. -Me ha regalado esta rosa y me dijo que vendrá a verme cuando le caigan los pétalos. -Oh, que romántico. Entonces, ¿por qué tan triste? -Es de plástico.
Estaba la parejita en un banco, un tanto apartado y bajo la luz de la luna. Un perfecto momento romántico en el cual ella dice: -Oh Antonio, ¿no crees que mis ojos brillan como estrellas? -Sí, mi amor. -Dime Antonio, ¿no te parecen mis cabellos como rayos de luna? -Pues sí, cariño. -Dime Antonio, ¿no te parece mi boca como una linda rosa recién abierta? -Claro que sí, amor... -Oh, Antonio... ¡Tú si que sabes decirme cosas bonitas!
-Hola, muy buenos días, ¿tiene tarjetas para San Valentín? -Sí. -¿Tiene alguna que ponga para mi único y verdadero amor? -No, pero se la hacemos en un minuto. -Bien, hágame 8.
Aquí estoy doctor, y ya me ve las pintas, no se que hacer. Lo cierto es que llevo una semanita que para que contarle. Tengo mucha sed y bebo como un camello, ando con fiebre de caballo y aún a pesar de todo trabajé como un burro. -Así por lo pronto, mejor vaya a ver al veterinario.
Tras la intervención del cirujano, el paciente satisfecho es agradecido: -Doctor, le debo a usted la vida. -No hace falta, con 4000 euros me conformo.
-Doctor Suarez, cada vez que tomo café, acabo sintiendo molestias en el ojo derecho. -Entiendo señor Pérez. ¿Ha probado a sacar la cucharilla de la taza?
¿Cuál es el colmo de una nevera? Tener un calentón. ¿Cuál es el colmo de un astronauta? Que se de un cabezazo contra algo para poder ver las estrellas
¿Cuál es el colmo de un despertador? Tener las horas contadas. ¿Cuál es el colmo de un matemático? Tener cálculos biliares.
Van un tipo y un loro en un avión, y el animal llama a la azafata: -Vamos tontita, tráeme un whisky, y rapidito. -Ahora mismo. El tipo dice: -Por favor, ¿podría traerme un café? -Cuando tenga tiempo señor. De allí a un rato el loro pide otro whisky de malos modos y es atendido inmediatamente mientras que el señor educado no logra su propósito. -Señor loro, ¿cómo lo hace? -Yo la trato mal, para que sepa quien es el macho, quien manda y por eso obedece. El tipo dice: -A ver mugrienta, tráeme de una vez el café que te pedí. Llega el comisario de abordo y los tira a ambos por la puerta del avión. En plena caída dice el loro: -Hay que ser muy macho para ofender a la azafata sin saber volar.
Era un tipo que estaba medio loco y le dio por cumplir su sueño que era meterse en un avión. No se pudo contener y se puso a tocar todo lo que pudo. Milagrosamente dio arrancado y despegado, aunque luego no sabía que hacer y explicó a la torre de control para que le dieran indicaciones: -Por Dios, ¿y qué es lo que sabe hacer? -Absolutamente nada. -En fin, pues vaya despidiéndose de su mamita. -Vale, y usted también, chistoso, ya que voy directo hacia la torre.
Esto era un accidente de avión en el mar, donde milagrosamente todos había sobrevivido, aunque se encontraban a la deriva y con los restos del aparato a punto de hundirse. El capitán al habla: -Pasajeros, escuchen atentamente. Los que sepan nadar colóquense hacia la parte izquierda y los que no a la derecha. Los de la parte izquierda naden hacia la isla más cercana, y los de la parte derecha decirles que nuestra línea aérea les agradece su preferencia, gracias por volar con nosotros.
El padre promete al hijo darle un paseo en helicóptero, y aunque era muy tacaño finalmente tuvo que cumplir su promesa de cumpleaños. Negociando con el piloto el precio dijo: -Es muy caro, hágame un descuento. -Bueno, si es capaz de soportar las piruetas que voy a hacer sin gritar nada, les saldrá gratis. Llega el viaje y el piloto del helicóptero hace de todo pero al final tiene que rendirse a la evidencia: -Estoy impresionando, hasta ahora nadie había resistido esto nunca. No le cobraré el paseo. -Bueno, lo suyo me costo, cuando se cayó el niño por la ventanilla casi grito.
En pleno vuelo el capitán se dirige a los pasajeros: -Las condiciones climatológicas son buenas y por tanto esperamos un tranquilo y agradable vuelo. Ahora recuéstense y relájense... ¡Oh, por Dios! Tras una pausa larga el capitán retoma la comunicación y dice: -Damas y caballeros, disculpen, una azafata ha derramado café en mis piernas. Deberían ver como han quedado mis pantalones por delante. Uno de los pasajeros dice: -Pues debería usted ver los míos, por la parte de atrás.
Una mariquita entra en una farmacia: -Buenos días, ¿tiene una crema para... estos puntos negros?
Dos gatos están persiguiendo a un ratón. El ratón logra refugiarse en su guarida. Entonces, uno de los gatos empieza a chillar, como si fuera un ratón. El ratón siente curiosidad, asoma el hocico y el gato se lo zampa mientras le comenta a su amigo: -Hoy en día, si no sabes idiomas, no comes.
-¿Y a usted le gustan los toros? -Sí, mucho. -Pues tiene el mismo gusto que las vacas.
Una rana entrometida va saltando por un prado cuando de pronto se topa con un animal y le pregunta: -¿Quién eres? Y el animal le responde: -Soy un perro lobo. -¿Y por qué te llamas así? pregunta la rana. -Porque mi padre es un perro y mi madre una loba. Sigue la rana de paseo y se encuentra con otro aniaml: -¿Quién eres? -Soy un mosquito tigre. -Anda ya, ¿y qué mas? -dice la rana muerta de risa
En una escuela de adultos están haciendo un examen de historia. -¡A ver! El que está al lado de la puerta, ¿en qué año tuvo lugar la batalla de Trafalgar? -No lo sé. -Pero sí que sabrá quién perdió la batalla de Waterloo... -¿Waterloo? Ni idea... -Veamos, ¿quién incendió Roma? -No he oído hablar de nada parecido. -Entonces, en lugar de estudiar, ¿a qué se dedicó ayer? -Estuve jugando a las cartas. -Muy bien hombre, puse no sé a qué viene a hacer usted aquí. -He venido a cambiar unas bombillas. Soy el electricista.