s Chistes malos — Página 49 | Chistes Cortos Buenos

El flaco que pasaba por una flauta

Era tan flaco, que pasaba por una flauta sin emitir una sola nota

Música moderna y sordera

-Un científico ha descubierto que la música moderna es buena para la sordera. -Pues yo pienso que la sordera debe ser muy buena para la música moderna.

Llamada telefónica equivocada

Diálogo telefónico: -¿Es el 37 37 37? -No señor, se ha confundido. -No importa, póngame con Luis. -Aquí no hay ningún Luis. -Está bien, llamaré más tarde

Duelo de póquer entre dos caballeros

Era una partida de póquer especial donde finalmente quedó un bonito duelo entre 2 caballeros. La cosa se puso caliente y uno perdió. Le preguntaron: ¿Pero para qué la subió, si estaba claro que tenía poker de ases? ¿Qué tenías tú? - Yo tenía tres reinas ... y 8 cubatas de ron

El capitán y la lista de sueldos

Era un capitán, al que le pasaron la lista con todos los sueldos del regimiento. Todo cabreado se puso a gritar: -¡Qué me traigan ahora mismo a Total!, no puede ser que nadie gane más que yo.

La suegra con la solitaria

La suegra que dice: -Estoy muy triste porque tengo la solitaria. -Procura tener también lombrices, ¡Así entre todas podrían organizar fiestas y estar contentas!

El policía multa al pescador con gusanos

Un policía le dice a un señor : le voy a poner una multa de 50 € por pescar donde no puede. pero si yo solo estaba enseñando a mis gusanos a nadar. Da igual esto no es nudista y los gusanos no llevan bañador

El parecido entre un hombre y una hielera

Encuéntrale el parecido a un hombre con una hielera. En que nada más les echas cerveza ya los puedes llevar a donde quieras.

Lady Di y la Madre Teresa en el cielo

Esto son Lady Di y la Madre Teresa que llegan al cielo al mismo tiempo. San Pedro no abre las puertas porque primero las tiene que registrar y les deben contar que han hecho en su vida. Empiezan: -Pues verás, yo viví rodeada de gente horriblemente enferma, lo más asqueroso de esta sociedad, que necesitaba de mi para poder continuar su vida miserable. -No, si la verdad es que tuviste mucha paciencia con ellos... ¿Y tú Teresa, qué hiciste?

José, la limonada y el gato

La esposa, le dice a su esposo: -José, eres un borracho, ¿qué hiciste anoche? -¿Yo?, llegué un poco tarde, pero sólo me preparé una limonada al llegar... Luego me dormí enseguida... -¿Sólo una limonada? -Vete a la cocina y mira cómo has dejado al gato.

El marido furioso y el amante

Furioso, un marido sujeta al amante de su mujer por el cuello y le grita: -¡En la cama con mi esposa! ¡Eso no me gusta nada! -Francamente, a mí tampoco. El marido, rojo de ira, chilla. -¡Se lo voy a hacer pagar! -Ya he pagado, ¡y bastante más de lo que ella valía!

El policía y la guerra contra las moscas

En la comisaría pregunta un policía a otro: -¿No me dijiste que le hicierais la guerra contra las moscas? Pues sigue habiendo muchas. -Es que ya perdimos la batalla.

Las ruedas cuadradas del futuro

-¿A que no sabes por qué en el siglo XXII van a ponerles a los coches las ruedas cuadradas? -¿Ruedas cuadradas? No sé, ¿por qué? -Para que puedan subir por las escaleras.

El compás invita a los cartabones

-¿Qué le dijo el compás a los cartabones -Vamos a dar una vueltecita por la hoja

Dos mosquitos sobre el buey

Estaba un mosquito muy serio parado en la cabeza de un buey, llega otro mosquito y le pregunta: -¿Qué haces? -Andamos arando.

Invitación a jugar al fútbol

Un niño invitaba a su vecino a jugar y le decía: -Deberías jugar al fútbol con nosotros en la calle, te gustaría. -¿Por qué crees que me gustará? -Porque te llenas de tierra y de barro. ¡No veas qué guay!

Un chico pide música en la tienda

Un chico de la nueva ola entra en una tienda de discos. -Deme algo que sea ruidoso, que suene fuerte y que me calme los nervios.

El hijo escritor y lo que escribe

-¿A qué se dedica tu hijo? -Es escritor, y muy bueno, te aseguro que todo lo que escribe es leído co mucho interés. -¿Escribe novelas? -No, menús de restaurantes.

El anciano golfista en la zanja

Un anciano aficionado al golf que, a pesar de los años, seguía jugando, se quejaba de que cuando la pelota iba a la zanja, tenía dificultades para continuar el match. Sus amigos intentaron darle algún consejo para sacar la bola de la zanja, pero él movió negativamente la cabeza y repuso: -No, no, mi problema no es sacar la bola, sino salir de la zanja yo mismo.

La mujer que arruinó a un millonario

-Esa mujer casi arruinó a su marido. Ahora él es millonario. -No lo entiendo, si dice que le arruinó... -Sí, es que antes era multimillonario.