Un explorador se pierde en la selva y anda una semana a la ventura, hasta que al fin encuentra a otro explorador y dice: -¡Bendito sea Dios! Ya llevaba ocho días extraviado, ¿podría usted orientarme? -¿Orientarle? Creo que o, porque yo me perdí hace casi un año.
Jacinto llega a la notaría para recibir la herencia de su tío, recientemente fallecido. El notario le hace esperar diez minutos, y al fin le recibe: -¿Viene usted por la herencia de su tío? -Sí, señor. -¿Llevaba mucho tiempo esperando? -Más de veinte años.
Sí, mamá, ya sé que estoy mal en geografía y en gramática, pero estoy seguro de que en la escuela voy a ser el primero en música. - ¿Por qué Pepito? -Porque siempre que cantamos en coro, yo soy el primero en terminar.
En el confesionario: -Padre, me acuso de haber fornicado siete veces con una chica. -No te puedo absolver de ese pecado, hijo mío. -¿Por qué padre? -Porque me imagino que no estarás arrepentido, ¿verdad? -Sí, padre. En ese caso, reza tres avemarías, por mentiroso.
Dos locos: -Si te cortasen los dedos ¿qué pasaría? -Que me quedaría ciego. -¿Ciego? -¡Claro!, ¿con qué me pondría las lentillas entonces?
Dos locos se entretienen encendiendo y apagando una linterna de mano. Uno de ellos dice: -¿A que no te atreves a trepar por el rayo de luz? -No, porque cuando yo esté arriba, eres capaz de apagar la linterna
Era tan pobre que cuando le pidieron una fotografía llevó el espejo
-¡Vaya abogado, con el traje siempre lleno de manchas! -Es que sólo intervengo en asuntos sucios.
Era tan listo el general, que no sólo echaba gas al enemigo, sino que también le mandaba la factura.
En los conflictos entre empresarios y trabajadores, el que siempre sale perdiendo es el consumidor
-Yo afirmo que el hombre que tiene seis hijos se siente más satisfecho que el que tiene seis millones. -¿Tú crees? -Claro, porque el de los seis millones todavía quiere más.
En toda la historia sólo ha habido un hombre verdaderamente indispensable. -¿Quien fue? -Adán
Estaba Pepito en una fiesta entonces le pregunta a una mujer: -¿Va a bailar señora? -Entonces la señora le contesta. -Sí, ¿cómo no? Entonces Pepito le dice: -Bueno entonces présteme la silla.
-A mí, ninguna mujer me ha hecho tonto. -¿Ah no? ¿entonces quién fue?
Llega el cobrador y entrega un sobre al maestro, y un alumno indiscreto le pregunta: -¿Qué es eso? -Mi sueldo. -¿Su sueldo?, ¡pero cómo! ¡si se divierte ustd teniéndonos encerrados, regañándonos, castigándonos, acusándonos a nuestros padres... y encima todavía le pagan!
Un gallego llega al fútbol cuando el partido ya ha comenzado y pregunta: -¿Cómo van? -Cero a cero. -¿Quién anotó el primer cero?
Un médico, cuya escritura era del todo ilegible, escribió a un amigo y cliente para invitarle a comer, pero éste no se presentó, y el médico le llamó por teléfono: -¿Recibió usted la nota que le mandé? -Sí, doctor, la llevé inmediatamente a la farmacia y estoy mucho mejor.
Aquel negociante de huevos estaba tan enamorado de su profesión, que bautizó a sus dos hijas con los nombres de Clara... y Emma.
Sargento a recluta: -¿Con qué se limpia un fusil? -Con aceite. -¿Y con qué más? -ESte... con estopa. -Muy bien, ¿y con qué más? -Con... con... ¡Ah sí, con mucho cuidado!
-¿Te salió bueno el perro bravo que compraste? -Muy bueno. Es tan bravo, que mi mujer y yo hemos tenido que mudarnos a casa de unos parientes, porque el animal no nos ha dejado entrar en la nuestra.