Los deberes de matemáticas para el día siguiente

La profesora de matemáticas está poniendo los deberes para el día siguiente: -Haréis los cinco primeros problemas de la página 6... y también los cinco primeros de la página 17... -Los niños toman nota y se oyen suspiros-. Y la página 18 entera. De pronto, se oye una voz quejándose. -Uf, pobre papá, no sabe la que le espera...

El acusado que abrió la caja fuerte

Durante un juicio, el juez le pregunta al acusado: -¿Cómo se la pudo apañar usted para abrir la caja fuerte en y robar todo en el dinero en tan sólo 15 minutos? -Señor juez, lo siento, pero no doy clases gratis.

Dos locos dan vueltas a una farola

Dos locos se escapan de un manicomio. Llega a una esquina y se ponen a dar vueltas a una farola. Cuando están a punto de ser alcanzados por los enfermeros, uno le dice al otro: -Vámonos de aquí o nos pillarán. -No creo, ¡Les llevamos 35 vueltas de ventaja!

El sargento ordena izar la bandera

Le dice un sargento a un soldado: -Soldado, ice la bandera. -Pues le quedó preciosa, mi sargento.

Dos fantasmas comentan la nevada

Un fantasma le dice a otro: -¿Has visto cómo ha nevado? -Sí..., suerte que ya llevamos puestas las cadenas.

El esqueleto llega tarde al médico

En la consulta, un médico le reprocha a un esqueleto: -Hombre, ya podría haber venido usted un poco antes.

Daban pinchos en el velatorio

En un velatorio, un hombre se acerca a otro y susurra: -No somos nada. -Nosotros tampoco, pero daban pinchos.

Los fantasmas de vacaciones al Mar Muerto

¿Adónde van los fantasmas de vacaciones? ¡Al Mar Muerto!

El estiércol encima de las fresas

Un campesino está empujando un carro lleno de estiércol. Un memo pasa por su lado y se detiene a preguntarle: -¿Qué piensa hacer con todo este estiércol? -Lo pondré encima de las fresas. -¡Qué asco! Yo a la fresas les pongo azúcar.

El pastor que se duerme contando ovejas

Un pastor le pregunta a otro: ¿Tú cuántas ovejas tienes? -Uf, muchísimas. -Sí, pero ¿cuántas? -Pues la verdad es que no lo sé. -Es que cuando empiezo a contarlas siempre me acabo durmiendo.

Los policías cogiendo uvas en la viña

Un campesino ve a dos policías que están cogiendo uvas de su viña y le dice a su hijo: -¡Corre, chico, ve a avisar a los ladrones!

La hora preguntada demasiado tarde

Un amigo le dice a otro: -¿Sabes qué hora es? -Son las doce. -¡Las doce! ¡Es tardísimo! -Pues haberme preguntado antes.

El inspector y la comida de las gallinas

Un inspector sanitario le pregunta a un granjero: -¿Qué le da de comer a sus gallinas? -Pienso industrial. -Muy mal: 40 euros de multa. Al día siguiente vuelve y le pregunta: -¿Qué le da de comer a sus gallinas? -Maíz. -Muy mal: 40 euros de multa. Al día siguiente el inspector regresa de nuevo: -¿Qué le da de comer a sus gallinas? -Mire usted, les doy dinero y que se compren lo que quieran.

El vecino dándole cuerda al gallo

Un campesino ve que su vecino le está ando vueltas a la cola de un gallo. Intrigado, le pregunta qué está haciendo. Y el otro le responde: -¡Le estoy dando cuerda porque mañana tengo que madrugar!

El gallego lee la noticia de Nueva York

Un señor gallego está leyendo el periódico y lee en una noticia: En Nueva York cada hora atropellan a un hombre. Y exclama: -¡Hay que ver, cómo debe de estar el pobre hombre!

El mejor momento para coger manzanas

¿Cuál es el mejor momento para coger manzanas? Cuando no está el campesino.

Anselmo mete un cerdo en su habitación

Un campesino que se llama Anselmo se encuentra con su amigo José. -¡Hola José! ¿Sabes? Me he comprado un cerdo. -Pero si no tienes espacio para guardarlo. -Ah, no hay problema, lo pondré en mi habitación. -¿Con lo mal que huele? -Bueno, ya se acostumbrará.

Pepe y la marca de su reloj nuevo

Dos amigos se encuentran por la calle. -Pepe, veo que llevas un reloj nuevo. -Sí. -¿Marca? -La hora.

Dos chicos en bicicleta y sus averías

Dos chicos van en bicicleta. De pronto. uno de ellos se detiene y desinfla la rueda trasera. -¿Por qué has hecho eso? -Le pregunta el otro. -Porque la bicicleta es demasiado alta. Al cabo de poco, el segundo se detiene y gira el manillar en sentido contrario. -¿Por qué lo has girado? -le pregunta el primero. -¡Estoy cansado, me vuelvo a casa!

El pescador y el curioso sin paciencia

-Está un señor pescando cuando se le acerca otro y se le queda mirando. Al cabo de dos horas, el que está pescando le pregunta al otro: -¿Qué? ¿A usted también le gusta la pesca? -¡Qué va! ¡Yo no tengo tanta paciencia!