Un hombre entra en una librería. -Buenos días, quisiera el manual Cómo defenderse de los ladrones. -Lo siento, pero esta noche me han robado el último ejemplar que quedaba.
Un hombre, convencido e que tenía mil hormigas recorriéndole todo el cuerpo, acude al médico, fuera de sí: -Haga una cosa, tengo mil hormigas encima. -Pero ¿qué hace? No me toque, que me las va a pasar a mi.
De vuelta a casa se encuentra con la vecina de enfrente un tanto pensativa en frente a su casa: -¿Pasa algo María? -Bueno sí. Hace un rato salió Manolo a comprar patatas y pollo, pero me han llamado del hospital que parece se que lo han atropellado. -Vaya, lo siento ¿y que vas a hacer ahora? -Supongo que haré macarrones.
Dos enfermeras de un manicomio ven a un loco escribiendo una carta. -Hola, Carlos -lo dice una de ellas- ¿A quién le escribes esta carta? -Ah, ¿y qué pone? -No lo sé, aún no la he recibido.
La profesora de matemáticas está poniendo los deberes para el día siguiente: -Haréis los cinco primeros problemas de la página 6... y también los cinco primeros de la página 17... -Los niños toman nota y se oyen suspiros-. Y la página 18 entera. De pronto, se oye una voz quejándose. -Uf, pobre papá, no sabe la que le espera...
El paciente le habla a la enfermera: -Hoy me he dejado el bigote. -No, hombre, no te lo has dejado, ¡si lo llevas puesto!
Un niño muy creído le dice a su padre: -Papá, cuando sea mayor quiero ser como tú. -¿Por qué, hijo mío? -¡Para tener un hijo como yo!
¿Qué es lo que más le molesta al ángel despistado? Que le digan que está en las nubes
¿Por qué se ha golpeado Pepito a propósito? Resulta que quiere ser astronauta y le tarda por ver las estrellas
¿Qué es lo que más pone nervioso a un despertador? -Tener las horas contadas.
Una señora rubia regresa a la droguería donde había estado un rato antes y le dice al dependiente: -Quisiera doscientas bolas de naftalina. -Pero ¿cómo es posible? Si hace media hora ya se ha llevado otras doscientas. ¿Qué hace con ellas? -Se las lanzo a las polillas... pero no siempre acierto.
En el funeral de un hombre riquísimo hay una mujer que no para de llorar. Un hombre se le acerca y le dice: -Me imagino que usted debe de ser de la familia, ¿verdad? -No... que va. Precisamente lloro por eso.
-Yo, si quiero, puedo estar diez días sin comer -Increíble... ¿Y cómo lo haces? -Como por las noches.
¿Por qué el aire es tan frío por las mañanas? Porque ha pasado toda la noche fuera
-Buenos días, servicio de información del aeropuerto, ¿en qué puedo ayudarle? -Buenos días, ¿podría decirme cuánto tarda el vuelo de Madrid a Roma? -Sí, un minuto... -Muchas gracias, muy amable.
-He soñado que ganaba dos millones de euros, como mi padre. -¿Tu padre gana dos millones de euros? -No, también lo sueña.
Una madre y su hijo están esperando el autobús, y ella le dice al niño: -Cuando el conductor te pregunte cuántos años tienes, tú le dices que cuatro, así no tendremos que pagar billete. Suben al autobús y el conductor le pregunta: -¿Cuántos años tienes? -Cuatro -dice el niño. Y el conductor le dice: -¿Cuándo cumples los cinco? -En cuanto me baje del autobús
Un niño le pregunta a su padre: -Papá, ¿te gustan los frutos tostados? -Sí, hijo, me gustan mucho. -Uf, menos mal, porque el huerto se está quemando.
El nuevo gerente de una empresa saluda a todos los trabajadores, uno por uno. cuando le estrecha la mano al primero, le pregunta: -Y usted, ¿cuánto tiempo hace que trabaja en esta empresa? -Hombre, ¡desde que me dijeron que si no trabajaba me despedirían por holgazán!
-Mamá, ¿qué tienes en la barriga? -Un bebé, hijo mío. ¿Y quién te lo dio? -Tu papá. En esto que el niño escapa corriendo y se chiva al padre: -Papá, papá no le des más bebes a mama, ¡que se los come!