Se encuentran dos amigos y uno le dice al otro: -Últimamente me encuentro a Javier por todas partes y siempre me pide dinero. Un día 300, otro 600, otro 1000 euros. -¿Y qué hace con todo ese dinero? -Yo que sé... Nunca se lo he prestado.
Era un hombre tan avaro, tan avaro, que cuando Dios dijo: Hágase la luz, él ya debía dos recibos.
Tea va al desierto con su jeep. A su regreso, Geronimo le pregunta: -¿Qué tal, cómo ha ido con el coche? -Pues he tenido una suerte... he encontrado aparcamiento todos los días.
Está un revisor de tren picando los billetes: -Oiga, si su billete es de turista, ¿cómo está usted viajando en primera clase? -Pues muy cómodo, la verdad
-El vecino debe ser muy mayor. -Ya lo creo, es muy viejo. -¿Cuánto dirías que tiene? -Fijo no lo sé, pero según dijo mi abuelo cuando nació el vecino no había clases de historia.
El catalán más tacaño no podía ser ya, de hecho caminaba y no quería ponerse al sol para no dar sombra. Era tan avaro que por no dar, no daba ni las gracias.
Entra una señora misteriosa en el autobús y se le queda mirando por encima, hasta que se dirige al conductor y le dice: -Oiga, ¿cuánto cuesta este autobús? -1 euro señora. -Está bien, me lo quedo. ¡Abajo todos!
El director de un manicomio tiene un loro, y un día se le escapa por la ventana. El director sale al jardín y les pide a los locos que lo ayuden a recuperar su loro. Entretanto, el loro se ha posado en una rama y ellos lo miran. -Vamos, ¿por qué no lo cogéis? -les dice el director. Un loco responde: -¡De ningún modo! ¿No ve que aún está demasiado verde?
Un marinero llama al capitán: -¡Capitán, capitán, tierra a la vista! -Calla, zoquete, no ves que aún no hemos levado anclas.
-¿Le has cambiado el agua al pez? -Pues no, aún no se ha terminado la de ayer.
Una señora va a ver a una pitonisa que le dice: -Cada pregunta son 100 euros. -¿No le parece un poco caro? -No. Siguiente pregunta...
Va el hipopótamo y entra en el bar. Todo el mundo mirando y el camarero asombrado pero el animal va y se pide una naranjada. El camarero le sirve y le dice: -Son 10 euros. El hipopótamo se lo toma y se va, pero el camarero corre tras él: -¿Sabe? nunca había visto un hipopótamo en mi bar -Ni lo volverá a ver, al menos a este con esos precios.
La gallina y el perro eran un poco vacilones y cuando se cruzaban siempre le daban algun zasca el uno al otro. Por ejemplo un día hacía frío y el ave le dice: -¡Vaya tiempo de perros! Un buen golpe, pero no tanto como el del perro que contratacó: -Ya te digo, yo tengo la piel de gallina.,
¿Cuál es el colmo de un despertador? Tener las horas contadas. ¿Cuál es el colmo de un matemático? Tener cálculos biliares.
Era un tipo que estaba medio loco y le dio por cumplir su sueño que era meterse en un avión. No se pudo contener y se puso a tocar todo lo que pudo. Milagrosamente dio arrancado y despegado, aunque luego no sabía que hacer y explicó a la torre de control para que le dieran indicaciones: -Por Dios, ¿y qué es lo que sabe hacer? -Absolutamente nada. -En fin, pues vaya despidiéndose de su mamita. -Vale, y usted también, chistoso, ya que voy directo hacia la torre.
-¡Elisa, te quiero, concédeme tu mano! -Yo también te quiero, pero ¡necesito las dos!
Imagina que te encuentras encerrado, acorralado en una habitación con 3 demonios, uno es Francisco Franco, otro Atila el Huno y luego está tu abogado. Te dan una pistola con sólo 2 balas: ¿qué harías? -Dispararle al abogado 2 veces.
Dicen que si aplaudes a un burro, tiene una erección, pero hay animales que no les gustan los aplausos, como por ejemplo los mosquitos
El marido estaba engordando, echando tripilla y ella pidió consejo acerca de como hacer que empeorara. La amiga le dijo que lo mandara a hacer abdominales. El marido no estaba mucho por la labor así que se le ocurrió ponerle el mando de la tele entre sus pies.