En un fuerte del salvaje Oeste, grita el vigía: -¡¡Que vienen los indios!! -¿Son amigos o enemigos? -Me parece que son amigos, porque vienen todos juntos.
Le pregunta la señorita Pepita a David: -¿Por qué es famoso Colón? -Por su memoria. -¿Por su memoria? -Lo he visto en un monumento que dice: A la memoria de Colón.
Dos señores se encuentran por la calle y uno le dice a otro: -¿Sabes a quién enterramos ayer? A Paquito. -¿Qué dices? Si habíamos quedado mañana para ir a cenar. -Pues no vayas, que no estará para nada.
En los supermercados de Lepe se ha agotado el azúcar por el consumo de los leperos para CONFITARSE.
En el mercado, un niño pide una docena de plátanos. -¿Tanto te gustan los plátanos, guapo? -le pregunta la frutera. -La verdad es que no demasiado -responde el niño. -Y entonces ¿por qué los compras? -¡Verá, mis padres me han regalado un botiquín de primeros auxilios, y para poder estrenarlo se me ha ocurrido tirar al suelo todas estas pieles de plátano y esperar a que alguien se caiga!
Un hombre va a casa de un amigo por primera vez. En el salón, se fija en un gran león disecado y comenta: -¡Un magnífico ejemplar! -Sí, lo cacé en un safari que hice con un amigo mío. -¿Y de qué está relleno? -¡De un amigo mío!
¿Qué es la fluta? ¡Lo que clece en los álboles! ¿Cómo se sube una escalera de caracol? ¡Muuuuy lentamente y dejando un poco de baba en cada escalón!
Una serpiente le explica a un amigo: -He conocido a una chica increíble: es muy delgada, flexible, de colores brillantes, no se pierde una sola fiesta... -¡Qué bien! ¿Y cómo se llama? -¡Serpentina!
Dos ratones están comiendo en un restaurante. Uno de ellos se sirve un pedazo de queso y le pregunta al otro: -¿Cuál es tu queso preferido? ¿La mozzarella, el manchego, el gruyer? El otro le responde sin titubear: -No tengo preferencias, me da igual uno que otro. A fin de cuantas, todos son ¡hermanos de leche!
Caperucita Roja va a visitar a su abuelita, sin saber que el lobo ya ha dado buena cuenta de ella... -Abuelita, qué ojos tan grandes tienes... -Es para verte mejor. Caperucita mira a su abuelita de nuevo y le dice: -Abuelita, qué orejas tan grandes tienes... -Es para escucharte mejor. Caperucita vuelve a insistir: -Abuelita, qué nariz tan grande tienes... -Es para olerte mejor. Y una vez más, Caperucita vuelve a la carga: -Abuelita, qué boca tan grande tienes... Al final, el lobo, harto de tanta pregunta exclama: -A ver, niña, ¿tú a qué has venido, a visitarme o a criticarme?
Un cliente entra a comprar en un colmado. -Quisiera media docena de huevos. El dependiente le despacha los huevos y comenta: -¡Está de suerte señor, me los acaba de traer el granjero; aún están calentitos! -¡Ah, no -dice el cliente-, yo los quiero frescos!
Dos amigos se encuentran por la calle y uno le explica al otro: -¡Qué fuerte, no te creerás lo que voy a contarle... he conocido a una chica increíble! Tiene ojos de tigre, camina como una pantera y es astuta como un zorro. El amigo, que no acaba de creérselo, se lo queda mirando y le pregunta: -¿Ya habéis salido juntos? -Sí -responde el otro. -¿Y adónde la llevaste? -¡A la protectora de animales, por si acaso...!
Esto son tres pastores que están discutiendo sobre cuál de sus perros es el más inteligente. El primero dice: -Mi perro es un genio. Al terminar la jornada, él solo encierra a las ovejas y les da de comer. Y además, me vigila la cosa toda la noche. El segundo responde: -Pues eso no es nada: el mío también encierra a las ovejas y les da de comer, y no solo me vigila la casa sino que, además, me lava la ropa y me pinta la casa una vez al año. El tercero, al escuchar a sus compañeros, rompe a llorar, y empieza a decir: -Pues el perro que yo tenía... -¿Cómo que tenías? ¿Es que ya no lo tienes? -No, murió electrocutado... -¿Le cayó un rayo? -No, fue mientras me arreglaba el televisor...
Un paciente acude al psiquiatra. Tras examinarlo, el médico concluye: -Hummm, ¡usted padece manía persecutoria! Pero el paciente le replica, muy alterado: -Eso no es cierto, doctor, ¡en realidad dice eso porque es usted quien me tiene manía a mi!
Durante una excursión a una reserva natural australiana, la guía turística describe los distintos animales que van viendo. -Ese de ahí es un koala, el animal que simboliza a Australia. Un turista comenta: -¿Eso es un koala? ¡En mi país tenemos koalas que miden cuatro metros de altura! La guía sigue explicando: -A su derecha, un avestruz. Y el turista comenta: -¿Eso es un avestruz? ¡En mi país hay avestruces de tres metros de altura! De pronto, unos canguros pasan por delante del grupo. -¿Qué son esos animales? -pregunta el turista. Y la guía responde: -¡Son saltamontes!
Dos amigos se encuentran por la calle. -¡Qué perro más bonito tienes! ¿Cómo se llama? -¡Stop! -Es un nombre muy curioso. ¿Por qué se lo pusiste? -¡Verás, es que me dijeron que este perro nació como resultado de un cruce!
En la consulta del dentista se oye un grito desgarrador: -¡Aaaaaaay! El dentista regaña al cliente: -¿Quiere usted hacer el favor de comportarse, señor mío? ¡Aún no le he tocado ningún diente! -¡Puede que no me haya tocado un diente, pero ya lleva un buen rato pisándome el pie!
¿Por qué las liebres siempre tienen miedo? ¡Porque son asustadizas... como conejos! ¿Cuál es el colmo de un elefante? ¡El elefante no tiene colmo... tiene colmillo!
¿Dónde se sientan los peces cuando están cansados? ¡En los bancos de arena! ¿Cuál es el colmo de un elefante? ¡El elefante no tiene colmo... tienen colmillo!
Dos amigos están sentados ante un ordenador. -¿Sabes? -le dice el uno al otro-, me parece que paso demasiadas horas delante del ordenador navegando por Internet. A menudo veo una especie de manchitas... -¿Has visto a un oculista? -¡No, no, sólo he visto manchitas!