-¿Sabes cómo se las ingenian los elefantes para esconderse? -No. -Muy fácil: se ponen gafas de sol. -¿Tú has visto alguna vez un elefante con gafas de sol? -Claro que no, por eso mismo, porque están muy bien escondidos...
Un loco comparece ante un juez. -Se le acusa de haberle lanzado tomates a su vecino. -Sí, es verdad, fui yo quien se los lanzó. -Pero no me diga que unos simples tomates pudieron causarle esos chichones tan grandes... -¡En que no pude encontrar tomates naturales y tuve que usar tomates en lata!
Ayer, en el avión, me tocó sentarme junto a un señora y su bebé. La azafata le dijo a la madre: -Señora, su bebé está mojado, ¿quiere que lo cambie? Cuando volvió con el bebé, no quiso decir nada, ¡pero enseguida me di cuenta de que era el mismo bebé!
Un loco dibuja una puerta en la pared y le dice a otro loco: -A ver si eres capaz de pasar al otro lado de la puerta. El otro loco toma carrerilla, echa a correr y se estampa contra la pared. El primer loco se lo queda mirando, sonríe y dice para sí: -¡Este pobre idiota no sabe que la llave la tengo yo!
¿Sabes cuál es la diferencia entre un sofá y un puercoespín? ¿No? ¡Pues prueba a sentarte encima de un puercoespín y la descubrirás de inmediato!
Luisito llama por teléfono: -Buenas, ¿podría hablar con el señor Tigre? -No, ésta es la casa de los León. Y Luisito, que anda bastante distraído, responde: -Ah, disculpe, ¡¡¡me he equivocado de jaula!!!
Un tipo tremendamente tacaño le dice a un amigo que también es tremendamente tacaño: -¿Te has dado cuenta de que ha entrado hipo? Su amigo, que lo conoce bien, al instante da con una solución drástica pero muy eficaz para que se le pase: -¿Me prestas mil euros?
Un hombre muy tacaño está comiendo en un restaurante con su hijo y llama al camarero: -Camarero, tráigame una bolsa: quiero guardar la sobras para el perrito... Y el niño exclama: - ¡Yupi! ¡mi papá me va a comprar un perrito!
Un industrial inmensamente frico le anuncia a su futuro yerno, que es muy finolis: -Mire, joven, ésta es la dota de mi hija: doscientos mil euros en el banco, un ático en pleno centro de la ciudad, una casa en la montaña, otra en la costa, un coche nuevo, un cofre lleno de joyas, un juego de sábanas de seda, una cubertería de plata, una vajilla de porcelana... de pronto, el novio finolis le interrumpe y le pregunta: -Disculpe, ¿de qué marca es la vajilla?
Una señora lleva veinte minutos esperando su turno en Correos. -¡Perdone, pero es que ya llevo veinte minutos aquí! -dice, indignada. El empleado de correos suspira y le responde: -Señora mía, qué quiere que le diga, yo llevo veinte años...
La torre de control del aeródromo recibe el mensaje de una avioneta. -Torre de control, soy un piloto novato, estoy a bordo de una Cesna 565 y me he quedado sin gasolina... -¡Tranquilo, nosotros te guiaremos! Reduce al velocidad al mínimo, controla los instrumentos de navegación, revisa el paracaídas. Mira abajo. ¿Divisas un aeropuerto en los alrededores? -La verdad es que estoy aquí, delante de ustedes, en la pista: yo sólo quería saber dónde podía llenar el depósito.
Al ver por primera vez a una cebra, un asno se sorprende y piensa: Mira que llega a haber animales raros... Este, sin ir más lejos, se pasea tan tranquilo en pijama por la calle...
Un hombre que está viajando en tren explica: -¡Yo soy un célebre profesor, y cuando hablo todo el mundo me escucha con la boca abierta! Un señor que está a su lado sonría y le dice: -¡Pues a mí me pasa lo mismo! -Ah, entonces ¿usted también es profesor? -¡No, no, que va! Yo soy... ¡dentista!
La tía de Jaimito lo está regañando: -Estoy realmente enfadada contigo, sobrino. ¡Yo, a tu edad, no decía mentiras! -¿Ah, no? -responde Jaimito con impertinencia-. ¿Y a qué edad empezaste, tía?
Por qué los gorilas tienen los agujeros de la nariz tan grandes? Porque también tienen los dedos muy grandes. ¿Sabes por qué los tiburones viven en agua salada? ¡Porque si vivieran en agua con pimienta se pasarían la vida estornudando!
Falta una semana para la Navidad. La profesora observa a Antonino y grita horrorizada al verle las orejas: -Pero ¿adónde vas con esas orejas tan sucias? ¿Qué digo, sucias?, ¡sucísimas! ¿Cuándo fue la última vez que te las lavaste? Y Antonino le responde: -Hum... señorita... fue el verano pasado, ¡me acuerdo porque esa día comía sandía!
Antonito le dice a su mamá: -Querida mamá, ¿sabes qué te regalaré por Navidad? ¡Un jarrón para que pongas las flores! Su madre le responde, emocionada: -Gracias, Pepito, pero ya tenemos jarrón. -No, no -dice Antonito-, ya no lo tenemos: ¡acabo de romperlo!
Un señor entra con su perro en un bar. Pide que le traigan un ajedrez, hace sentar al perro a la mesa y ambos empiezan a jugar una partida. Para gran asombro de los presentes, el perro y su amo juegan una partida tras otra. Al fin, uno de los clientes del bar exclama: -¡Señor, le felicito, su perro es un genio! -¿Quién, él? Pero ¿qué dice, hombre? ¡Si de las cuatro partidas que hemos jugado ha perdido tres!
Un señor le cuenta a su amigo: -Como mi perro era muy fiero, decidí internarlo un mes entero en una escuela de adiestramiento. -¿Y ha funcionado? -¡Ya lo creo que ha funcionado! Ahora, antes de morder a alguien... ¡se pone una servilleta!
¿Sabes por qué algunas aves vuelan hacia el sur en invierno? Hombre, pues porque ir andando sería muy cansado... ¿Sabes qué animal es gris y morado y muy, muy grande? ¡Un elefante aguantándose la respiración!