Juanito le dice a Pepito: -¿Sabes? ¡He descubierto una medicina milagrosa para la memoria... -¡Caramba, qué bien! ¿Cómo se llama? -Hum... ¡Ahora mismo no me acuerdo!
En una fiesta de disfraces los invitados enmascarados bailan la mar de felices. Entretanto, un loro observa la fiesta desde su percha. Un tipo disfrazado de Napoleón pasa por su lado, y el loro le ladra. -¡Madre mía! ¡Nunca había oído ladrar a un loro! -¿Es que no ves que voy disfrazado de perro?
Esto era Pepe, el borracho del pueblo que otra vez lo coge la policía, pero esta vez era uno nuevo y le dice: -¿A dónde va usted en esas condiciones? -Voy a una conferencia acerca de los males del alcohol, de como afecta al organismo, la influencia en la conducta, la vida familiar y estas cosas. -¿En serio, y dónde es? -En mi casa, la da mi mujer.
-Hola doctora, me gustaría saber si las pastillas que me recetó las puedo tomar con diarrea. -Bueno, en realidad yo también las tomo y lo hago con agua. Pero si le gustan más así, no hay contraindicaciones.
En la misa, la abuela María le dice a una amiga: -Me acabo de tirar un pedito silencioso... ¿Qué hago? Y la amiga le contesta: -Ahora nada, pero después cámbiate la pilas del audífono.
Manuel se despierta en casa con una resaca monumental. Se esfuerza en abrir los ojos, y lo primero que ve es un par de aspirinas y un vaso de agua en la mesita de noche. Se sienta y ve su ropa toda bien limpia y planchada frente a él. Manuel mira alrededor y ve que todo está bien, y el resto de la casa igual. También ve una nota: -Cariño, el desayuno está en la cocina, salí temprano para hacer unas compras. Te quiero. Manuel va a desayunar y se encuentra a la hija a la que le pregunta: -¿Qué pasó ayer? -Volviste después de las 3, muy borracho. Rompiste algunos muebles, vomitaste y te golpeaste contra la puerta. -¿Y cómo es que todo está tan limpio y ordenado y el desayuno hecho? -¡Ah eso!... Mamá te arrastró hacia el dormitorio y cuando intentó sacarte los pantalones, tú gritaste: ¡Suéltame maldita mujer... soy casado!
-Esos dos si que se aman locamente. -Claro, se conocieron en un manicomio.
Un hombre vendía un periquito hablador y explicaba: -Mire, este periquito tiene dos colores, uno en cada pata. Si levanta la pata roja habla inglés, y si levanta la azul, habla francés. -¿Y si levanta las dos patas al mismo tiempo? -¡Me caigo, idiota! -saltó el periquito
Un borracho encuentra a otro tirado en el suelo y le pregunta: -¿Qué haces ahí, borracho? ¿No perteneces a la Asociación de Abstemios del pueblo? -Sí, pero como estoy retrasado en las cuotas...
Dos amigos casados están leyendo el periódico y uno de ellos dice: -Mira qué noticia: "Un marido mata a su mujer porque le registraba los bolsillos". -Voy a recortarla. -¿Y qué vas a hacer con el recorte? -Ponérmelo en el bolsillo.
La esposa descubre al marido abriendo una carta. Nota que el sobre está perfumando, que la letra es de mujer y que él palidece al leerla. -¡Dame esa carta! -exclama en tono dramático-. Sé que es de otra mujer, te he visto palidecer al enterarte de su contenido. -Tienes razón. Toma, es la cuenta de tu modista.
-Yo afirmo que el hombre que tiene seis hijos se siente más satisfecho que el que tiene seis millones. -¿Tú crees? -Claro, porque el de los seis millones todavía quiere más.
Se abre el telón y aparece una cajetilla de cigarrillos de la marca Chu. Se cierra el telón, se abre de nuevo y aparecen algunas personas fumando esos cigarrillos. ¿Cómo se llama la película? Fumanchu.
Un hombre casado enseña a un amigo la foto de su mujer en una lancha. -¿Qué te parece? -Es una preciosidad, ¿qué velocidad alcanza?
Los Fernández han ido a visitar a los Domínguez, y al marcharse le dice la mujer al marido: -Les hemos caído de perlas. ¿Notaste lo serios que estaban cuando llegamos, y la alegría con que nos han despedido?
-Mis padres me acaban de echar de casa. -Pero, ¿por qué Pepito? -Porque dicen que soy un aprovechado, y porque tengo 40 años, y no sé qué tonterías por el estilo.
-¿No me prometiste que te portarías bien? -Sí, papá. -¿Y no te prometí yo que en caso contrario te daría una paliza? -Sí papá, pero como yo no cumplí mi promesa, tampoco es preciso que cumplas tú la tuya.
-Señorita, ¿a usted le hubiera gustado ser hombre? -Nunca he pensado en eso, ¿y usted?
Un gallego en la estación: -¿A qué hora sale el tren de las ocho menos cuarto? -A las 7:45. -¡Qué fastidio, siempre están cambiando los horarios!