En una cabeza, un piojo se encuentra a otro que está llorando. -¿Por qué lloras? -le pregunta. -No pasa nada, es que me ha entrado champú en los ojos...
-Espero que hoy no llueva -le dice una mamá canguro a otra-, ¡me pongo histérica cuando los pequeños han de jugar dentro!
-¿Sabes cómo se las ingenian los elefantes para esconderse? -No. -Muy fácil: se ponen gafas de sol. -¿Tú has visto alguna vez un elefante con gafas de sol? -Claro que no, por eso mismo, porque están muy bien escondidos...
Un elefante y un ratón está dando un paseo por el desierto. El ratón le dice al elefante: -¿No te importa que camine bajo tu sombra media horita? ¡Después, si quieres, podemos cambiar!
Una señora entra la mar de alterada en una tienda de animales y protesta: -Ayer compré un perro en esta tienda. Lo llevé a casa y... ¡mordió a uno de mis hijos! ¡Usted debería haberme advertido de que era un perro agresivo y peligroso! El comerciante le responde sin inmutarse: -¡Disculpe señora, pero ya se lo advertí! -Eso no es cierto -insiste la señora-, me acuerdo perfectamente: ¡me dijo que a este perro le gustan los niños! -¡¡¡Precisamente!!!
-¡Doctor, mire cómo tengo el muslo! ¡El loro me ha soldado un mordisco! -¿Le ha puesto alguna cosa encima? -¡Qué va! Me lo ha mordido a palo seco, ¡sin aliñarlo ni nada!
París. Una rata bastante boba que va caminando por la acera levanta la vista y ve unos burros revoloteando la Torre Eiffel. Sigue mirándolos sin dar crédito a lo que está viendo, hasta que al final se estampa contra una farola. Un poco más tarde se encuentra con otra rata que al verle el chichón le pregunta qué le ha pasado. -¡Había... había unos burros volando alrededor de la Torre Eiffel! -le cuenta muy excitada la primera rata. -¿Y qué tiene eso de raro? -le responde la otra-. ¡Seguramente tendrán el ido allí arriba!
Un señor ha de llevar a su gato al veterinario. Cuando llega a la consulta... se da cuenta de que se ha olvidado al gato. Vuelve a casa a buscarlo. Regresa al veterinario, pero entonces resulta que ha olvidado la cesta. Regresa a casa, recupera la cesta y por fin habla con el veterinario. -Disculpe -le dice el doctor-, pero... ¿está seguro de que tenía cita previa? -Sin duda, pero juraría que era para... ¡el año pasado!
En un zoo, dos jirafas están hablando y una le dice a la otra: -¿Te enteraste de que ayer incendiaron la jaula del oso? -¡No me digas! ¿Y ya se sabe quién lo hizo? -No, pero se sospecha de la llama...
2 Chistes de leones que te encantarán: ¿Sabes por qué el león tiene una melena tan larga? ¡Porque no hay ningún peluquero que se atreva a cortársela! Imagínate que tienes que pasar por una cueva llena de leones muertos de hambre... ¿Cómo lo harías para que no te comieran? Pues pasaría tranquilamente por encima... ¡si están muertos!
Un cordero le pregunta a su mamá: -¡Mamá, mamá!, ¿puedo ir a una fiesta? -¡Vaale, beeee, beeee! ¿Qué es una cebra? Muy fácil: ¡un caballo... vestido de presidiario!
La madre llega a casa le pregunta a Pepito dónde esta el loro, que no está en la jaula, y el niño le dice que no lo sabe pero hace cinco minutos ¡he escuchado al gato hablar!
Dos gallinas se cruzan por el corral y una le dice a la otra: -¿Qué tal? ¿Cómo te va? -Pues no muy bien, la verdad... -¿Y eso? No sé, creo que estoy incubando algo.
Un señor le cuenta a su amigo: -En mi familia todos somos valientes. Mi abuelo entró él solo en la jaula de los leones. -¡Madre mía! ¡Seguro que cuando salió de la jaula se hizo famoso! -¿Y a ti quien te ha dicho que salió?
Una rata muy mema le dice a otra: -Recuerda siempre lo que voy a decirte: ¡jamás le prestes el ordenador a un pingüino! La otra rata le pregunta: -¿Y por qué no puedo prestarle mi ordenador a un pingüino? -¡Porque el agua que le gotea de las aletas estropearía el teclado!
Un rebaño de ovejas está paciendo en un prado cuando de pronto se pone a llover. El pastor reacciona de inmediato y ordena a su hijo: -¡Lleva las ovejas al establo, rápido, que la lana se encoge con el agua!
¿Sabes cuál es la diferencia entre un sofá y un puercoespín? ¿No? ¡Pues prueba a sentarte encima de un puercoespín y la descubrirás de inmediato!
Luisito llama por teléfono: -Buenas, ¿podría hablar con el señor Tigre? -No, ésta es la casa de los León. Y Luisito, que anda bastante distraído, responde: -Ah, disculpe, ¡¡¡me he equivocado de jaula!!!
¿Qué hace un pececillo de colores en una pecera llena de agua mineral? ¡Darse un hidromasaje!
Los animales de la selva están aburridos porque allí nunca sucede nada. De modo que deciden organizar un concurso de chiste para pasar el rato. Solo hay un único juez, la tortuga: si la tortuga se ríe, el concursante pasará a la final. Si no, será expulsado para siempre de la selva. El primer concursante, un mono, explica un chiste sobre unas ratas bobas que arranca las carcajadas de todos los presentes... salvo de la tortuga. Y por tanto es expulsado. Después le toca al león, que explica un chiste de Jaimito. De nuevo todos se tronchan de risa salvo la tortuga, y el león es condenado al exilio. A continuación es el turno del elefante. Pero cuando está en mitad de su chiste, la tortuga empieza a desternillarse de risa, y al final exclama: -¡Ja, ja, ja, aquel de las ratas bobas era buenísimo!