El hombre que sueña ser mujer

Un hombre va al médico y dice: -Doctor, todas las noches sueño que soy mujer. -¿Usted tiene familia? -Sí, dos hijos y una maravillosa mujer. Entonces el doctor, preocupado lo examina. Le pone el estetoscopio en el pecho y le pide que diga "mil", a lo que el hombre dice "mil" con voz varonil. Hace lo mismo por la espalda y nuevamente dice "mil". Finalmente se pone un guante esterilizado y le introduce un dedo en el ano y le pide que diga "mil". El hombre dice: -Uno, dos, tres...

El pintor y el encargo de Adán y Eva

Un famoso pintor recibe la visita de un millonario norteamericano que viene a comprarle un cuadro. Por desgracia, en su estilo no hay ninguno, por lo que el pintor le dice que puede hacerle uno de encargo. -Muy bien -contesta el norteamericano-. ¿Por qué no realiza uno de Adán y Eva? -Perfecto. ¿Y cómo lo quiere: antes o después del pecado? El millonario norteamericano reflexiona un momento y, luego, su rostro se ilumina: -Cuando lo estaban cometiendo. ¡Creo que eso será más picante!

Einstein, Gutemberg y el señor García

-¿Tú sabes quién es Einstein? -No tengo ni idea. -El que descubrió la teoría de la relatividad. ¿Sabes quién es Gutemberg? -Es la primera vez que oigo ese nombre. -EL inventor de la imprenta. -Dime: ¿Dónde has aprendido todo eso? -Voy a una escuela nocturna tres veces a la semana. -¡Magnífico! Pero, ¿sabes tú quién es el señor García? -No. -Es el tipo que se acuesta con tu mujer mientras tú estás en la escuela.

La duquesa y los actores famosos

En presencia de una anciana duquesa se hablaba de la indecente acogida que varias de nuestras más hermosas damas brindan a los actores famosos... -¿¡Cómo!? -Exclamó la vieja señora-. ¿Es posible que haya mujeres de calidad que los reciban familiarmente en sus casas? En mis tiempos, recibíamos a estos caballeros en la cama, pero en la casa... ¡JAMÁS!

Liza Minnelli y el regalo de los patines

Liza Minnelli conoció a un muchacho y le dijo: -Si me das mucho placer te regalaré un Rolls, si es más moderado será un Fiesta y si fue algo mediocre te daré un Fiat de segunda mano. Durante la noche el muchacho se esmeró y quedó extenuado. Al día siguiente preguntó: -¿Qué tal, me merezco algún regalo? -Ya lo verás -le contestó Liza-. Pronto la dependienta de la juguetería te traerá los patines de ruedas.

Dos estrellas de cine en Hollywood

En Hollywood, dos estrellas de cine intercambia algunas confidencias. -Me encuentro realmente ante un dilema: dos hombres me están haciendo una corte despiadada. Ambos son ricos, seductores, jóvenes, millonarios y muy atractivos. Los dos me han pedido que sea su mujer, ¡y no sé por cuál empezar!

El rey pregunta por el Minué

En un baile en la Corte, el rey Luis XIV preguntó a madame Pompadour: -¿conoces el Minué, querida? Y la gran amante de Francia, dándose aire con su abanico de marfil, respondió: -¡Qué preguntas me hacéis, Sire! ¿Cómo voy a acordarme de todos aquellos con los que he hecho el amor.?

Sofía Loren y el ensayo del ascensor

La escena que están representando debe reflejar a un hombre y a una mujer que se encuentran por primera vez en un ascensor. Sofía Loren no hace bien el trabajo y el director le grita: -Señoría Loren, comprendo que conoce a su compañero desde hace 3 días, pero, ¿no podría fingir que nunca ha estado con él en la cama antes de ahora?

Tarzán pide la mano de Jane

Tarzán quería contraer nupcias con Jane, entonces ella le dice que tenía que presentarse ante su padre, el cual le responde que tenía que reunir 3 requisitos: -Vivir como una persona social en Hollywood, a lo que Tarzán asiente. -Tener una economía estable, a que Tarzán afirma tener mina de diamantes en la selva. -El tercer y último requisito es tener un miembro viril de 30 centímetros, a lo que Tarzán se queda pensativo y finalmente dice: -Tarzán cortarse la mitad.

La aspirante y las pruebas de Huston

Después de haber visto las pruebas de la aspirante a estrella de cine, el director John Huston se pasó la mano por los cabellos, disgustado, y dijo: -Muñeca, se va a necesitar una ley especial para conseguir que hagas carrera. Y la muchacha replicó: -Exactamente eso era lo que esperaba que me dijese, mister Huston: -¿Vamos a su dormitorio o al mío?

El periquito de dos colores

Un hombre vendía un periquito hablador y explicaba: -Mire, este periquito tiene dos colores, uno en cada pata. Si levanta la pata roja habla inglés, y si levanta la azul, habla francés. -¿Y si levanta las dos patas al mismo tiempo? -¡Me caigo, idiota! -saltó el periquito

La mujer y el nuevo dentista

El marido observa que su mujer se pone una ropa muy sexy y sugerente, después de lo cual se dispone a salir. -¿Adonde vas? -A ver a un nuevo dentista que me han recomendado, al cual no conozco. -¿Y esa ropa? -Por si acaso es un sinvergüenza.

Dos amigos caminan por la calle

Dos amigos van juntos por la calle, y dice uno: -¡Qué guapa es la mujer que viene detrás! -¿Cómo puedes saberlo si no la has mirado? -Me basta con las miradas que la echan los hombres que vienen de frente

El niño se traga un profiláctico

-¡Doctor, doctor! Venga rápido a mi casa. Mi hijo acaba de tragarse un profiláctico. El médico cuelga el teléfono, salta de la cama, se viste. Cuando está para salir, suena de nuevo el teléfono: -Doctor, doctor, no venga. ¡Acabo de encontrar otro!

Lo que se ponen las mujeres en las orejas

-¿Qué se ponen las mujeres en las orejas para que se vean mas buenas? -Las piernas

Regalo de pijama para el marido

La señora quiere regalar a su marido un pijama. Cuando ya lo ha escogido, la dependiente le dice: -¿Por qué? no se lleva dos? -¿Dos? ¿Acaso tengo cara de bígama?

La noticia del ginecólogo

Terminado el reconocimiento médico, el ginecólogo le dice a su joven paciente: -Tengo una buena noticia que darle señor. -Señorita... corrige ella. -Ah, en ese caso la noticia me parece que no es tan buena.

El recibo del señor de la renta

Una joven esposa recibe a su marido y le dice: -Hola, querido, vino el señor de la renta, aquí está el recibo. -¿El recibo? ¿Cómo lo pagaste? -Bueno, con lo que puede... y además me dio un cheque. El marido se aparta y murmura para sí: -Viejo tramposo... quedamos en que el cheque era para mí.

El abuelo imita al lobo

-¿Sabes mamá?, me gustaría ver como el abuelo hace el lobo. -Ya verás. Abuelo, ¿cuanto hace que no da un beso a una mujer? -¡Uuuuuuuuuh!

La carta con palabras de más

El jefe revisa una carta que acaba de escribir a la secretaria. -Tendrá que borrar algunas palabras señorita. -¿Cuáles señor? -La verdad es que cuando le dije que sus ojos eran bonitos, no era para que se lo dijera al cliente.