Abogado a cliente: -Le voy a dar un consejo honrado. -¡Oh no! Yo sólo quiero que me hable como abogado.
Entre militares: -¿Y esa cicatriz? ¿Varsovia? ¿Stalingrado? ¿Normandía? -No, Filomena. Mi mujer.
Dos extranjeros llegan a España y buscan alojamiento. Al subir unas escaleras uno empieza a reír. -¿De qué te ríes? -Es que allí hay un letrero que dice suba-rriendo. En el siguiente piso, se pone serio. -Y ahora, ¿qué pasa? -Es que aquí hay otro que dice No-tarías
-¿Qué tal te va en tu nuevo domicilio? -Muy bien. Por la ventana veo el semáforo de la esquina, y esto me ayuda mucho a cocinar. -No entiendo. -Sí, para calentar la sopa, uno verde y otro rojo. Para freír huevos, uno rojo y dos verdes, etc...
Un hombre llegó a la ciudad y escribió a su compadre del pueblo una carta que empezaba así: Te escribo despacio porque sé que no lees deprisa
La criada a la señora: -Quisiera escribir a mi familia por navidad, pero como no sé mucho de estas cosas... Si usted quisiera hacerme la carta... -Está bien, yo te la escribiré. Terminada la carta, la criada le dice: -Ponga una nota que diga que perdonen por la mala letra.
Un hombre propuso un negocio algo sucio a un político que tenía fama de venderse fácilmente, y sin más rodeos le dijo: -Si acepta, le regalo 6000 euros. -Me parece poco. No olvide que yo tengo mi precio. -Es que como me dijeron que estaba usted en oferta.
En Rusia, un comisario trata de enseñar a un campesino ignorante en política: -¿Sabes quién fue Stalin? -No. -¿Sabes quién fue Lenin? -Lo ignoro. -¡Esto pasa por estar todo el día en casa y no asistir a los mítines del Partido! -Un momento, comisario, ¿sabe quién es Malinski? -No me suena. -Si se quedara un poco más en casa, sin tanto mitin, sabría que es el fulano que se acuesta con su mujer.
Un hombre ya mayor le dice a un amigo: -Al fin he comprendido que mi padre siempre estaba en lo cierto y por eso he acabado dándole la razón. Lo malo es que mi hijo tardará cuarenta años en dármela a mí.
La profesora de matemáticas dice a sus alumnos: -Para mañana quiero resueltos los problemas de quebrados, de decimales y de regla de tres. ¡Todos!, ¿entendido? Y se oye una voz muy bajita, que dice: -Pobre papá.
-¿Qué te pasa hombre, por qué estás tan triste? -Es que ayer fui al médico, y me dio un año de vida. -Si es por eso no te preocupes. El tiempo pasa muy deprisa.
-¿Usted qué opina del golf? -Que es la forma más aristocrática y costosa de jugar a las canicas.
La mujer al marido: -Deberías tomar ejemplo de nuestros vecinos, ¿has visto cómo él besa a su mujer todos los días cuando llega del trabajo? Tú deberías hacer lo mismo. -Ya lo intenté, pero me dio una bofetada.
Un señor entra al restaurante, llama al camarero y le da un billete de propina. -Le doy la propina por adelantado para que me recomiende usted lo mejor. El camarero, sorprendido, titubea. -¿Qué me aconseja? -Mire, por la propina que me ha dado, le aconsejo que vaya a comer a otra parte.
-Una vez me quemé en la cara, pero el médico me hizo un injerto con piel de mi propio cuerpo, y no se me nota nada. -¿Y de qué parte tomaron la piel para el injerto? -No lo sé, pero cada vez que me canso, la cara se quiere sentar.
Un diario inglés anunció así la muerte de un pastor protestante: 'El reverendo Smith marchó hoy de la tierra rumbo al cielo.' A los pocos días se recibió en la redacción el siguiente telegrama: 'Reverendo Smith sin llegar. Estoy muy preocupado. San Pedro'.
Era tan avaro que una vez se tragó una moneda de 2 euros, y cuando le dio el vómito, sólo devolvió 1 euro.
Era tan avaro, que no comía plátanos por no tirar la cáscara
Era tan gorda, que su novio le decía: Adoro cada área de tu cuerpo
La esposa al marido: -¿Por qué no viniste anoche? -Es que perdí las llaves y no quise molestarte. -¿Con que perdiste las llaves, eh? -Sí. ¿Te encontraste muy sola? -No. Afortunadamente otro señor las encontró.