Un señor entra en un bar y pide un vaso de agua. El camarero no le hace ni caso. El señor vuelve a pedírselo una vez más, y otra, y otra. Al final se enfada, se pone en pie y sujeta al camarero de la manga. -Haga usted el favor. ¡Le he pedido cien veces un vaso de agua! -¡Le ruego que me disculpe, caballero! -le dice el camarero, y entonces se vuelve hacia su compañero de la barra y grita-: ¡Cien vasos de agua para este señor, y deprisita!
El marido le dice a su esposa: -Salgo a tirar la basura, ¿quieres venir? -¿A tirar la basura? ¡No, vaya un aburrimiento! -Vale, vale... ¡como siempre dices que no salimos!
En una residencia de ancianos, un abuelo le pregunta a otro: -¿Por qué te discutiste el otro día con tu compañero de habitación? -Por abusón. -¿Por abusón? -dice el otro, perplejo. -Sí, se ponía mis camisas, mis corbatas y mis trajes... ¡Pero la gota que colmó el vaso fue cuando se rio de mí con mi propia dentadura postiza!
-Espero que hoy no llueva -le dice una mamá canguro a otra-, ¡me pongo histérica cuando los pequeños han de jugar dentro!
-¿Sabes cómo se las ingenian los elefantes para esconderse? -No. -Muy fácil: se ponen gafas de sol. -¿Tú has visto alguna vez un elefante con gafas de sol? -Claro que no, por eso mismo, porque están muy bien escondidos...
Un elefante y un ratón está dando un paseo por el desierto. El ratón le dice al elefante: -¿No te importa que camine bajo tu sombra media horita? ¡Después, si quieres, podemos cambiar!
Dos locos van en un coche, y cuando toman una bajada muy pronunciada el vehículo se queda sin frenos. -¡Se me han roto los frenos! ¡Vamos a matarnos! -¡No te preocupes -dice el otro-, ahí abajo hay un stop!
Una niña va a su primera clase de hípica y la instructora le dice para calmarla: -Tú tranquila... ¿Sabes qué es lo más duro cuando estás empezando a montar a caballo? -No, ¿qué? -¡El suelo!
Se encuentran dos vampiros y uno le dice al otro: -Oye, ¿tú cómo te llamas? -Vampi. -¿Vampi qué más? -Vamp-rito. ¿Y tú? -Otto. -¿Otto qué más? -Otto vampirito...
Un niño le dice a su hermana pequeña: -Has de comer pescado, te hará bien. ¡Tiene mucho fósforo! -¿Fósforo? -se sorprende su hermanita-. ¿Eso significa que me volveré más inteligente? Y el niño le responde: -Hummm... no sé si te volverás más inteligente, ¡pero es probable que te veamos mejor en la oscuridad!
Una señora entra la mar de alterada en una tienda de animales y protesta: -Ayer compré un perro en esta tienda. Lo llevé a casa y... ¡mordió a uno de mis hijos! ¡Usted debería haberme advertido de que era un perro agresivo y peligroso! El comerciante le responde sin inmutarse: -¡Disculpe señora, pero ya se lo advertí! -Eso no es cierto -insiste la señora-, me acuerdo perfectamente: ¡me dijo que a este perro le gustan los niños! -¡¡¡Precisamente!!!
En clase, la profesora le pregunta a una alumna: -¿Podrías decirme el nombre de un mamífero que no tenga dientes? -Sí: Tula. -¿Tula? -¡Sí, es mi abuelita!
-¿Sabes por qué los elefantes llevan raquetas a la playa? -¿Para jugar a las palas? -¡No, para no hundirle en la arena! ¿Y sabes por qué los avestruces esconden la cabeza bajo ti?
Un señor va a un restaurante y pregunta cuál es la especialidad de la casa. -El plato estrella de la casa son los canelones con sorpresa, se los recomiendo. Al cabo de un rato se los sirve y, cuando el cliente está a punto de probarlos, se queja al camarero: -¡En este plato hay una mosca! -¡Glups! Se debe de haber abierto uno de los canelones mientras lo cocinaban... ¡Lo siento, pero acaban de arruinarle la sorpresa!
-¡Doctor, mire cómo tengo el muslo! ¡El loro me ha soldado un mordisco! -¿Le ha puesto alguna cosa encima? -¡Qué va! Me lo ha mordido a palo seco, ¡sin aliñarlo ni nada!
París. Una rata bastante boba que va caminando por la acera levanta la vista y ve unos burros revoloteando la Torre Eiffel. Sigue mirándolos sin dar crédito a lo que está viendo, hasta que al final se estampa contra una farola. Un poco más tarde se encuentra con otra rata que al verle el chichón le pregunta qué le ha pasado. -¡Había... había unos burros volando alrededor de la Torre Eiffel! -le cuenta muy excitada la primera rata. -¿Y qué tiene eso de raro? -le responde la otra-. ¡Seguramente tendrán el ido allí arriba!
Un señor ha de llevar a su gato al veterinario. Cuando llega a la consulta... se da cuenta de que se ha olvidado al gato. Vuelve a casa a buscarlo. Regresa al veterinario, pero entonces resulta que ha olvidado la cesta. Regresa a casa, recupera la cesta y por fin habla con el veterinario. -Disculpe -le dice el doctor-, pero... ¿está seguro de que tenía cita previa? -Sin duda, pero juraría que era para... ¡el año pasado!
En un zoo, dos jirafas están hablando y una le dice a la otra: -¿Te enteraste de que ayer incendiaron la jaula del oso? -¡No me digas! ¿Y ya se sabe quién lo hizo? -No, pero se sospecha de la llama...
2 Chistes de leones que te encantarán: ¿Sabes por qué el león tiene una melena tan larga? ¡Porque no hay ningún peluquero que se atreva a cortársela! Imagínate que tienes que pasar por una cueva llena de leones muertos de hambre... ¿Cómo lo harías para que no te comieran? Pues pasaría tranquilamente por encima... ¡si están muertos!
Un cordero le pregunta a su mamá: -¡Mamá, mamá!, ¿puedo ir a una fiesta? -¡Vaale, beeee, beeee! ¿Qué es una cebra? Muy fácil: ¡un caballo... vestido de presidiario!